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EL ANÁLISIS TÁCTICO

Las claves tácticas del Barça-Rayo: 'Despertador' Dembélé

El delantero francés entró y alteró el paisaje del Barça y le da la razón a Valverde con sus cambios

Marcos López

Messi y Dembélé, tras el gol de penalti del astro argentino al Rayo en el Camp Nou.

Messi y Dembélé, tras el gol de penalti del astro argentino al Rayo en el Camp Nou. / AFP / LLUÍS GENÉ

1.- Con Ousmane llegó el 4-2-3-1, otra vez

De nuevo, Valverde movió al Barça con cambios que alteraron el paisaje. Ya lo había hecho en Sevilla recurriendo al 4-2-3-1 en la segunda parte para remontar un partido que tenía perdido.Como ayer cuando sacó a Dembélé, el delantero que ejerció de despertador para un equipo dormido. No solo porque atacó con astucia el espacio, sino porque conectó bien con Messi, ubicado en el centro de esa línea de tres medias puntas mientras Suárez quedaba como único delantero. Ousmane trajo, otra vez, ese nuevo traje que tan buen resultado le da a Valverde.

2.- Coutinho sigue consumiéndose

No será por falta de insistencia. Valverde quiere recuperar a Coutinho, cueste lo que cueste. Sea de falso extremo zurdo como en la primera parte, con el clásico 4-3-3; sea luego como volante zurdo en el 4-2-3-1 en la segunda mitad, cohabitando incluso conDembélé.Pero el brasileño entra en una racha melancólica que le hace consumirse al punto de que su protagonismo resulta decreciente. El técnico no deja de perseverar en su idea de rescatar al brasileño. Por ahí, su nueva apuesta con los cuatro delanteros juntos:Messi,SuárezDembélé yCoutinho.

3.- El vigor de Arturo Vidal inyecta aire y calma

Ha sido la mejor semana del chileno. Tanto apareciendo en la segunda parte en el Bernabéu como factor corrector para sostener al Barça como ejerciendo de titular frente al Rayo. No es casual que Valverde acabara sustituyendo a sus dos socios en el centro del campo. Primero, el técnico quitó a Arthur para modificar la piel del Barça y después quitó, ya con todo decidido, a Busquets. Pero Arturo Vidal –y su enorme despliegue físico– inyectó aire al equipo cuando más lo necesitaba. Es anecdótico que tocara 116 balones.Lo realmente valioso fue su vigor.