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BENITO VILLAMARÍN, 25 DE MAYO

Barça-Valencia, final de Copa del siglo pasado

El Barça disputará la sexta consecutiva y se enfrenta a un rival que no tenía desde 1971 cuando lo ganó en la prórroga

Marcos López

Los jugadores del Valencia felicitan a Rodrigo Moreno, el autor del gol que eliminó al Betis.

Los jugadores del Valencia felicitan a Rodrigo Moreno, el autor del gol que eliminó al Betis. / EFE / BIEL ALINO

Es una final del siglo pasado. Una final que no se repite desde los años finales del franquismo. El Barça ya conoce a su rival en la final de la Copa del Rey que se celebrará el próximo 25 de mayo en el Benito Villamarín. Es el renacido Valencia de Marcelino, un equipo que ganó al Betis provocando un entusiasmo popular que no se veía en Mestalla desde hace mucho tiempo. 11 años hace que el Valencia no estaba en una cita así. Pero desde 1971 no se han visto Barça y Valencia en una final. Entonces, se trataba de la Copa del Generalísimo y ganaron los azulgranas en el Bernabéu (4-3).

Hay tres precedentes de una cita poco habitual: ganó dos el Barça en la prórroga y una el Valencia, todas en el siglo XX

Ahora será  Sevilla la que albergue la final del siglo XXI. Fusté, Zabalza, con dos goles, y Alfonseda rubricaron el ajustado triunfo del Barcelona, que permitía recuperarse de la anterior cita con el Valencia en otra Copa del Generalísimo. Sucedió en 1954 cuando el equipo valencianista ganaba a los azulgranas con comodidad (3-0). Y el primer precedente de este añejo duelo se remonta aún más atrás cuando en 1952 el Barça ganaba al Valencia (4-2), pero también en la prórroga.

Ha hecho el moderno Barça de la Copa un asunto trascendente en esta última década, monopolizándola de tal manera que se encamina a su sexta final consecutiva. Fue Guardiola, ya en su primer año, quien le dio la importancia que merecía abriendo así el inolvidable triplete del 2009, prólogo de seis títulos coperos que han consolidado su hegemonía.

En ningún momento, ha renegado del torneo. Siempre ha estado comprometido con una cita que evoca momentos mágicos como la pasada temporada en el Metropolitano con la increíble despedida de Iniesta en una final maravillosa para sepultar al Sevilla. El Madrid, en cambio, la ha mirado siempre con cierto desprecio porque solo tiene dos en 10 años. Cuando la ganó, como sucedió en el 2011, con Mourinho en el banquillo, llegó incluso hasta hacer una rúa por las calles de la capital, con Sergio Ramos viendo como se le escurría la Copa, que terminó siendo atropellada por el bus.

Los nervios de Florentino

 "Conseguimos que el Madrid hiciera una rúa por una Copa", recordó tiempo después Piqué para ilustrar esos tiempos de sequía blanca, incapaz de seguir la exitosa ruta azulgrana. El miércoles, sin ir más lejos, el Madrid necesitaba truncar la jerarquía del Barça, pero se topó con una goleada inesperada (0-3), que le dejó desnudo, horas antes de reencontrarse con el mismo rival. Ahora en la Liga. Queda Solari más cuestionado que nunca, al tiempo que la errática política deportiva del presidente Florentino Pérez está baejo sospecha, porque el agujero que causó la marcha de Cristiano Ronaldo se hace cada día más grande.

Florentino despide a Álvaro Benito, técnico del Juvenil B, porque criticó el juego del Madrid en la Cadena SER

El nerviosismo se traslada incluso a decisiones como las que tomó ayer el club blanco a última hora de la tarde de prescindir de Álvaro Benito, actual técnico del Juvenil B blanco, que fue despedido por criticar en el programa 'Carrusel Deportivo' de la Cadena SER el rendimiento de algunos jugadores en el clásico copero. "El problema es que hay jugadores como Casemiro que no está ni para jugar un minuto. Y Kroos parecido", afirmó el exjugador del Madrid, que colabora en otros medios de comunicación. Raúl se perfila ahora como su sustituto en el banquillo del equipo de la cantera.
En el Barça, en cambio, todo es mucho más plácido porque ha superado, y con nota, un exigente mes de febrero. Tiene una renta de nueve puntos sobre el Madrid en la Liga, al que ha echado de la Copa, sumergiéndole en un clima de tensión, y de siete sobre el Atlético, el segundo. Josep Maria Bartomeu, el presidente azulgrana, ha cerrado la renovación de Jordi Alba hasta el 2024 apagando así un foco de inquietud en el vestuario. La Copa queda aparcada hasta el próximo 25 de mayo. El sábado, hay otro clásico.