17 feb 2020

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ANÁLISIS TÁCTICO

El Barça del toque

Valverde apela a Arthur para que asiente el juego del equipo ante el Eibar

Joan Domènech

Luis Suárez y Jordi Alba felicitan a Leo Messi por su gol, el 400 marcado en la Liga.

Luis Suárez y Jordi Alba felicitan a Leo Messi por su gol, el 400 marcado en la Liga. / JORDI COTRINA

1. La jugada que resume un estilo

Lenglet fue el punto de partida de una jugada que resume un estilo. El del Barça. El defensa francés fue el simple iniciador, aunque recuperó la pelota apenas traspasada la línea divisoria, en la presión adelantada que suele ejercer el Barça. Arthur, un fichaje que conserva el legado de Xavi e Iniesta, vio a Busquets libre y aceleró la acción. En apenas nueve segundos la pelota acabó en la red de Riesgo, después de una cadena de pases a un toque. Solo Suárez necesitó tres para acomodarse la pelota.

Luis Suárez culmina la jugada que supuso el 1-0. / JORDI COTRINA

2. La vía brasileña para poseer el balón

Dijo Jon Aspirazu, el ayudante de Valverde, que la alineación se decidió a partir de la voluntad de potenciar la posesión del balón para dominar a un rival, el Eibar, que presiona muy arriba y pretende forzar partidos muy verticales. Esa fue la razón por la que los técnicos apostaron por la vía brasileña que encarnan Arthur y Coutinho, más paciente y elaborada, más concienzuda y segura, en lugar de la chileno-francesa que representan Arturo Vidal y Dembélé, más directa y desestructurada, quienes se habían ganado la titularidad con su rendimiento desde que los dos brasileños se lesionaron.

Coutinho se interna entre la zaga del Eibar. / jordi cotrina

El Barça tuvo dificultades para salir desde atrás, lo que reforzó la tesis de Valverde de extremar la seguridad en la salida del balón retirando a los futbolistas con mayor índice de pérdidas. Por esa razón también jugó Sergi Roberto en lugar de Semedo, más allá de que el entrenador le considera el lateral derecho titular.

3. Seguridad para defender los centros

Piqué y Lenglet ya han jugado juntos 16 partidos (de los 29 oficiales del equipo). Tiempo más que suficiente para que se conozcan y se coordinen. La atención de ambos era crucial para defender al Barça del equipo que lanza más dentros al área de la Liga.

Piqué pugna con Enrich. / AJORDI COTRINA

El Eibar remató el doble de veces (14 a 7) que los azulgranas, pero solo una entre los tres palos. El dilema para Valverde se traslada al jueves, cuando está en juego la supervivencia en la Copa ante el Levante. ¿Murillo y Chumi o Piqué y Lenglet?