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MERCADO AZULGRANA

Morata y la apelación a la influencia de Messi

La dirección técnica del Barça se opone a la incorporación del punta español pero sus partidarios en la directiva buscan la complicidad del vestuario, en particular del argentino, para forzar un cambio de opinión

Albert Guasch

Álvaro Morata, con la camiseta del Chelsea.

Álvaro Morata, con la camiseta del Chelsea. / AP

Si la persuasión no es una ciencia sino un arte cuya efectividad radica en los pequeños detalles de un relato personal, la definición encajaría a la perfección en los esfuerzos para conseguir la llegada de Álvaro Morata al Barça. El delantero español quiere salir del Chelsea y su agente lo ha ofrecido a varios clubs potentes del continente, entre ellos el azulgrana, que estudia si cubre de alguna manera la marcha de Munir al Sevilla.

Lo que ocurre es que Morata agrada a algunos pero desagrada a otros dentro de la entidad barcelonista. Gusta a algunos directivos y jugadores pero no convence al que más manda en la parcela deportiva, a Pep Segura. Debería ser ese el principio y el fin de la historia. Sin embargo, no lo es del todo.

El agente, en connivencia con algún directivo, baraja la idea de que la esposa de Morata contacte con la de Messi para que este exprese su apoyo a la llegada del delantero

Dentro del FC Barcelona hay voces que consideran al exatacante del Madrid y la Juventus un estupendo recambio para Luis Suárez, a quien conviene empezar a dosificar. Y el agente de Morata ha transmitido el firme deseo del futbolista de recalar en la plantilla barcelonista, de entrada como cedido hasta final de temporada. Dependerá también de las condiciones que imponga el Chelsea. En Londres está estos días su agente afinando detalles para lograr su salida. Ya se verá a dónde.

Oportunidad de mercado

Segura, mánager general del club, jerárquicamente por encima de Eric Abidal, el secretario técnico, no ve nada clara la operación pero desde dentro de la entidad hay quien intenta convencerle de que es una buena oportunidad de mercado. Y para conseguirlo han maniobrado incluso dentro del vestuario, buscando y obteniendo la aprobación de algunos pesos pesados de la plantilla, sobre todo compañeros de la selección española que puedan tener con el delantero una complicidad personal.

Pero a nadie escapa que el aval definitivo sería el de Messi. Si el argentino considerase a Morata importante, podría ayudar, sin duda, a doblegar la actual resistencia de la dirección deportiva. Conviene, en cualquier caso, moverse con prisa. El cierre del mercado está en la vuelta de la esquina, el 31 de enero, y el punta español ha sido ofrecido, que se sepa, a Atlético, Sevilla, Mónaco y Bayern. No es un jugador al que le vayan a faltar ofertas.

Messi no se ha pronunciado y es lo que Juanma López, el agente de Morata, busca cambiar en connivencia con algún directivo del FC Barcelona. Aquí es donde el relato personal cobra fuerza en la estrategia de la persuasión. Estas partes interesadas en que se lleve a cabo la contratación barajan la idea de que la esposa de Morata, una modelo italiana llamada Alice Campello, contacte con Antonella Rocuzzo, a su vez la esposa de Messi, e influya de algún modo en el mejor jugador de la historia para que se pronuncie a favor de la llegada del delantero. El recurso de la fibra femenina.

Morata y su esposa, según diversas informaciones, no están del todo a gusto en Londres y Campello, considerada una ‘influencer’ de moda, parecería dispuesta a ayudar en lo necesario a la reincorporación de su marido en la Liga española. Incluso a enviar unos whatapp o hacer una llamada suplicatoria. Por lo que se ve, no hay vía por explorar en el negocio del fútbol.

El visto bueno

Conviene en este punto subrayar que Messi es a menudo consultado por parte de la directiva sobre nuevas incorporaciones. Sin ir más lejos, el chileno Arturo Vidal contó este verano con el visto bueno del argentino cuando las negociaciones encaraban la recta final.

Pero el criterio de la dirección deportiva se antoja firme y Morata no encaja y compite mal ante otras posibilidades para cubrir el hueco del 9, si es que se decide cubrir.  El coste de la cesión del delantero del Chelsea no bajaría de los tres millones y a ello habría que añadir una ficha que no es modesta precisamente. No está claro qué porcentaje del sueldo tocaría asumir al Barça. Pero ya se sabe que los que llevan las cuentas de la entidad deben analizar con lupa el límite salarial. 

Entre tanto, no hay noticias de que Messi, el `influencer' en jefe, vaya a pronunciarse en favor de un delantero que compita con consistencia con su gran amigo Suárez.