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CELTA, ÚLTIMO RIVAL DEL 2018

Valverde estalla y pide que no se haga "demagogia" con la cantera

El técnico del Barça justifica el fichaje de Murillo porque necesitaba un central contrastado "y con experiencia"

Marcos López

Valverde, en un entrenamiento del Barcelona en la ciudad deportiva de Sant Joan Despí.

Valverde, en un entrenamiento del Barcelona en la ciudad deportiva de Sant Joan Despí. / JORDI COTRINA

Llegó Jeison Murillo al Barça como cedido porque Ernesto Valverde pedía un jugador contrastado "y con experiencia", que conociera "la Liga", capaz de acortar los períodos de adaptación. "Nos hemos tenido que mover rápidos, no es fácil encontrar jugadores así", ha dicho Valverde. Llega el colombiano y estalla el técnico, cansado como está porque se le reprocha que no usa a los jóvenes del Mini. Pero denuncia que existe "demasiada demagogia" con la cantera tras recordar que la premisa del club era no hacer una gran inversión en el central que pedía. 

El técnico recuerda que el club no podía hacer esfuerzos económicos

"No vamos a cambiar a todos los jugadores por los del B para que alguien esté contento, hay que ir haciendo las cosas progresivamente", ha recordado Valverde. Viene Murillo porque el Barça tampoco quería, ni podía, gastarse una fortuna en este mercado invernal. "Creemos que es un buen jugador, que nos ayudará mucho", ha dicho el técnico antes de la cita con el Celta con la que se cerrará el 2018 en el Camp Nou. "Necesitamos un soporte básico, buscamos una seguridad", ha afirmado el técnico.

Una "seguridad" que, ahora mismo, no pueden ofrecer Chumi, Cuenca y Mingueza, los otros tres centrales del filial. "Hay que ir creando, poco a poco, un espacio para que los chavales del B tengan su espacio", ha dicho el entrenador azulgrana. "Sería no conveniente hace demasiada demagogia de estas cosas. Se necesita un espacio para que vayan entrando", ha insistido.

Valverde, en el entrenamiento del Barcelona.  / JORDI COTRINA

"Si hubiéramos tenido 100 millones encima de la mesa para fichar a un súpercrack sería otra situación. Y no lo digo por desmerecer al jugador" (Valverde) 

Un espacio que aún no existe. "Tenemos Miranda, tenemos Wague, que pronto estará con nosotros, tenemos centrales que ya han subido. Con la exigencia que tenemos nosotros para competir no podemos hacerlo con cuatro centrales del B", ha subrayado Valverde recordando que ahora el Barça se asoma a dos meses decisivos en la Liga y en la Champions

Punto de cocción

"Estamos en puertas de esas dos competiciones y quería jugadores que conociera la Liga y el fútbol europeo. Si hubiéramos tenido 100 millones encima de la mesa para fichar a un súpercrack sería otra situación. Y lo digo sin desmerecer al jugador porque Murillo nos puede ayudar mucho. Se ha dado así por la circunstancia del club", ha recalcado el entrenador del Barcelona.

Valverde, en un partido en el Camp Nou. / JORDI COTRINA

"El mejor espacio para sobresalir es el Barça B, ascender a Segunda División y demostrar un montón de cosas. Nosotros los miramos cada día" (Valverde) 

Ante esta delicada situación ("no podemos estar con dos centrales solo y el club quería que fuera cedido", ha recordado), Valverde ha apostado por el rendimiento inmediato de Murillo porque todo joven del Barça B "necesita un punto de asentamiento y de cocción". Un punto para el que ahora no hay tiempo. "El mejor espacio para sobresalir es el Barça B, ascender a Segunda División y demostrar un montón de cosas. Nosotros los miramos cada día".

El lateral senegalés Wague subirá en enero al primer equipo

Lo anunció Valverde sin dar apenas importancia. Pero la tiene. A partir de enero, una vez el Barça acabe sus vacaciones navideñas, Moussa Wague, el lateral diestro internacional senegalés, de 20 años, subirá a la "dinámica" del primer equipo. Será un nuevo refuerzo para la defensa azulgrana, que permitirá al técnico tener más recursos junto a Semedo y Sergi Roberto, al que podría usar en determinados partidos en el centro del campo.
Wague, que jugó el Mundial de Rusia con Senegal y marcó un gol a Japón, le costó al club azulgrana cinco millones de euros. Lo fichó del KAS Eupen belga, pero por problemas burocráticos no podía subir al trabajo con el Barça hasta enero. Tiene contrato hasta 2023 y una cláusula de 100 millones de euros.