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EL ANÁLISIS TÁCTICO

Las claves tácticas del Levante-Barça: Messi trigolea y biasiste

El genio interviene en los cinco tantos del Barça que aplastan al Levante en el nuevo dibujo táctico de Valverde

Marcos López

Messi marca su primer gol, y con la pierna derecha, tras recibir una asistencia de Busquets.

Messi marca su primer gol, y con la pierna derecha, tras recibir una asistencia de Busquets. / EFE / MANUEL BRUQUE

1. Con tres centrales y dos 'carrileros' singulares

El dibujo era nuevo. Tremendamente nuevo. Tanto que no se había visto nunca antes en el Barça de Valverde cuando ya lleva año y medio sentado en el banquillo azulgrana. Tres centrales (Piqué por la derecha, Lenglet en el eje, Vermaelen en el flanco izquierdo) y la gran novedad eran los dos carrileros: Dembélé llenando toda la banda derecha mientras en el otro lado estaba Jordi Alba. Tenían al inicio una tarea mucho más defensiva. Y hasta Rakitic, con el cambio de Arthur por Vermaelen, ejerció de central diestro.

2.- Leo conecta con Luis, su viejo amigo

Cada gol de Messi, y fueron tres, resultaron una lección. Un mensaje de que quiere ganar la Liga. Sí o sí. En el primero, dio una lección de inteligencia aprovechando la astucia de Busquets. Robó y pasó de forma inmediata al 10. Su definición fue precisa. Y era con la derecha. En el segundo, Messi aprovechó la tradicional jugada de Jordi Alba por la banda izquierda para firmar ese gol que hacen desde hace años y nadie los detecta.

Suárez, astuto él, dejó pasar el balón entre sus piernas. Y en el 0-4, el tercero de Messi, control, caño a Cabaco y centro con el exterior a Vidal para que este asistiera a Leo. Fue el uruguayo generoso con su viejo amigo, quien le dio la asistencia del 0-1.

3.- Busquets castiga cada pérdida del Levante

Cada balón perdido por el Levante, fuera donde fuera del campo, era una condena de gol. Especialmente por el exquisito sentido colectivo que ofreció Busquets en un centro del campo también muy novedoso. Jugó inclinado al costado izquierdo formando el triángulo junto a Jordi Alba y Arturo Vidal, que tuvo presencia en el área de Oier. Pero Busi robó y pasó siempre con intención dominando el partido, sobre todo a campo abierto descubriendo siempre la inusual soledad de Messi. Parece mentira. Pero siempre se le ve solo.