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"POR LA FALTA DE CONSENSO"

El Barça se borra del partido en Miami ante el Girona

El club azulgrana alega que ya no está dispuesto a jugar en EEUU "porque no hay acuerdo entre todos los agentes implicados"

Marcos López

Bartomeu se dirige a los compromisarios en la última asamblea del Barça.

Bartomeu se dirige a los compromisarios en la última asamblea del Barça. / JORDI COTRINA

El Barça ya no quiere ir a Miami. Queda mes y medio para que Girona y Barça se reunieran en Estados Unidos para disputar la jornada 21 de la Liga en un partido que debía, según Javier Tebas, abrir nuevos mercados. Pero el club azulgrana emitió ayer un comunicado oficial para anunciar que había "acordado dejar sin efecto su disposición a jugar" en Estados Unidos.

Se sale, por lo tanto, con la suya Luis Rubiales, el presidente de la federación española de fútbol (FEF), quien había defendido desde el inicio la inconveniencia de jugar lejos de España ganando en esa batalla a Tebas, el presidente de la Liga de Fútbol Profesional (LFP).

La directiva de Bartomeu deja solo a Tebas, que cuenta ahora con el único apoyo del Girona

Tanto el Girona como el Barça habían dado su aprobación, pero tras la reunión que mantuvo ayer la junta de Bartomeu hubo un cambio de planes "al constatar", como explicó en un comunicado oficial, "la falta de consenso existente alrededor de esta propuesta". De esta manera, el club azulgrana se borraba así de un partido que había evidenciado la fractura que sacude al fútbol español. De momento, gana Rubiales, a pesar de que Tebas estaba (y está aún) convencido de que ese fin de semana del 26 y 27 de enero del 2019 se viviría en Estados Unidos un acontecimiento histórico en la Liga: un partido en Miami. 


Inesperada renuncia

El Girona, que se encontraba en Bilbao para disputar su encuentro con el Athletic, se ha visto sorprendido por esta inesperada renuncia del Barça. Pero Óscar Grau, el CEO del club azulgrana, ya había informado a Tebas en la última comisión delegada de la Liga que sin acuerdo no se realizaría ese encuentro en Estados Unidos. De ahí, que en su comunicado, insistiera en una precisión.

"El Barcelona estaba y está dispuesto a desplazarse a Miami para jugar un partido de Liga y aceptaba que los beneficios se repartieran entre todos los clubs de Primera y Segunda División siguiendo el mismo criterior de reparto de los derechos de televisión". Al no darse estas circunstancias, la directiva de Bartomeu ha preferido no entrar en conflictos judiciales para que el partido se dispute lejos de Montilivi.

Apuesta fallida


"Mientras no se llegue a un acuerdo entre todos los agentes implicados este proyecto no podrá prosperar", argumentó la junta azulgrana para decir adiós al viaje a Miami, poniendo aún mucho más difícil a Tebas su sueño de llevar allí el Girona-Barça. "Me apuesto 10.000 dólares a que el partido se juega en Miami", llegó a decir el presidente de la Liga convencido de que quebraría todas las resistencias.

Pero todo se complicó cuando el Madrid en octubre pasado envió una carta reclamando que no se jugara en EEUU. Rubiales, además, logró el apoyo de Infantino, presidente de la FIFA, arrinconando aún más a Tebas, quien tenía el apoyo inicial de Girona y Barça.Hasta que la junta de Bartomeu anunció que no iría a Miami.