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LA FINAL DE LA LIBERTADORES

El River-Boca se jugará en el Bernabéu

El partido se disputará con la presencia de las dos hinchadas, algo imposible en Buenos Aires

Abel Gilbert

La final de la Copa Libertadores se jugará el 9 de diciembre en el Santiago Bernabéu. / NACHO DOCE (REUTERS / VÍDEO: ATLAS)

La Conmebol decidió que la postergada final de la Copa de Libertadores se dispute el 9 de diciembre en el estadio Santiago Bernabéu  a las 20.30 hora de España y con la presencia de hinchas de los dos equipos, algo que resulta imposible en Argentina desde el 2013. 

El paraguayo Alejandro Domínguez, la principal autoridad del fútbol sudamericano, dijo que se tomó esa decisión porque "Madrid reúne toda las posibilidades, es la décima ciudad más segura del mundo, y tiene la mayor comunidad argentina en Europa".

La propuesta se ha formalizado durante una reunión celebrada esta tarde en la sede de la delegación del Gobierno en Madrid con responsables de las fuerzas de seguridad, representantes del Real Madrid, propietario del estadio, y miembros de la FIFA y de la Conmebol.

Horas antes, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien se encuentra en la ciudad de Buenos Aires en el marco de la cumbre del G-20, había dado el visto bueno a que España acoja el partido de vuelta de la final de la Libertadores. 

La Conmebol resolvió a su vez crear un "fondo de compensación" para devolver el dinero a los hinchas de River que habían pagado su entrada para presenciar la revancha y se quedaron sin nada después de que el partido fuera suspendido en dos oportunidades como consecuencia de la agresión que sufrió el plantel de Boca por hinchas del equipo rival cuando se dirigían al estadio.

Partido de Liga a domicilio

Los dos equipos habrían aceptado la propuesta de dirimir la final en el Bernabéu el fin de semana que el Real Madrid juega el partido de liga fuera de casa, ante el Huesca, el colista de la Primera División. El escenario se elegió después de descartar numerosas variantes: Medellín, Asunión, Sao Paulo, Miami y la remota Doha. Hasta se habló brevemente en la televisión argentina de Barcelona. 

El tiempo apremiaba. Del choque del 9 de diciembre debe salir el participante del Mundial de Clubs, la competición que organiza la FIFA y comienza el 12 de diciembre. Boca Juniors no tuvo suerte en su reclamación ante las autoridades de la Conmebol. Quería ganar el partido "en el escritorio", a través de una sanción a River. No pudo ser.

El presidente boquense, Daniel Angelici, se reunió este jueves con el plantel y el entrenador, Guillermo Barros Schelotto, y les avisó que el club se presentará a jugar porque, de lo contrario, se expone a una dura sanción. No le quedó otra alternativa.