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POLÉMICA CON LA LIGA

La FIFA se opone al GIrona-Barça en Miami

Gianni Infantino se posiciona oficialmente en contra de que La Liga juegue un partido oficial en Estados Unidos

Alejandro García

Imagen del último partido en el Barça y el Girona.

Imagen del último partido en el Barça y el Girona.

Aunque su posición ya quedó meridianamente clara después de reunirse con el presidente del Gobierno, Gianni Infantino, presidente de la FIFA, fue más contundente que nunca en su “oposición frontal” y la del organismo que lidera, a que La Liga dispute un partido oficial en Estados Unidos.

“Hemos debatido sobre la cuestión (por petición del Federación Española) y quiero enfatizar que los partidos oficiales de La Liga deben disputarse dentro de su territorio. El consejo ha sido muy claro en esta cuestión”, dijo en la clausura del congreso general del organismo que rige el fútbol mundial, celebrado en Kirali, Ruanda. Tras recibir el apoyo de su consejo, Infantino lanzó un mensaje nítido con destino a los despachos de La Liga, desde donde se reitera que los preparativos del partido siguen el curso establecido.

Con la oficialización de que la FIFA se opone a que el Girona-Barcelona se juegue en Miami, el presidente de la Federación Española, Luis Rubiales, reafirma un importante apoyo a su causa contra la idea expansionista de La Liga. El mandatario cuenta con el firme compromiso, además del de Infantino, del de la Asociación de Futbolistas (organismo que él presidía), que amenazó con una huelga si la patronal no accedía a tenerlos en cuenta para decisiones de tal calado.

La potestad de la FIFA

El máximo mandatario de los clubes profesionales españoles, Javier Tebas, ya cuestionó, hace menos de un mes, las competencias de la FIFA para intervenir en la materia: "Respeto mucho a Gianni Infantino y a la FIFA, podrá pensar y tener opinión, pero no está en el procedimiento reglamentario", señaló. Pero desde el organismo que preside Infantino consideran que poseen la potestad para “tomar la decisión final sobre la autorización del partido”, según sus estatutos.

Pese a la férrea oposición y los apoyos que ha mostrado la Federación, La Liga está dispuesta a forzar al máximo y llevar el caso a los tribunales. "Si la Supercopa de España en Tánger (Marruecos) se hizo en contra del Sevilla, cómo no se va a jugar el partido de Liga si los dos quieren ir", dijo Tebas, el dirigente que llegó a apostar 10.000 euros, en una entrevista concedida a la CNN, a que el partido se jugaría en Miami.

Petición oficial

Oficialmente, el único movimiento registrado fue la petición que el Barcelona, el Girona y la propia Liga le extendieron a la Federación para que autorizara que el partido de la vigesimoprimera jornada de Liga (previsto para el 26 de enero) se juegue en Miami (Florida), como parte del acuerdo que la patronal del fútbol español firmó con la multinacional Relevent para expandir la competición española en Estados Unidos, dentro de cuyo plan estratégico se incluye la disputa de un partido oficial en territorio estadounidense. 

El máximo organismo federativo del fútbol español contestó solicitando más información y, oficialmente, todavía no ha denegado ni argumentado su oposición al evento, una postura que el presidente del organismo, Luis Rubiales, sí ha manifestado en multitudinarias ocasiones de forma pública.