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LA IDENTIDAD DEL BARÇA

Claret Serrahima: "Apruebo el nuevo escudo, pero yo habría ido más allá"

El diseñador que retocó por última vez el escudo del Barça bendice el rediseño, "es muy profesional, muy limpio", pero duda de la necesidad del cambio

Albert Guasch

Claret Serrahima, en su estudio de Barcelona.

Claret Serrahima, en su estudio de Barcelona. / Albert Bertran

Claret Serrahima es un gigante del diseño gráfico. La lista de logos, escudos e imágenes corporativas que han pasado por su mirada es inmensa. Citemos el Centenari del año Miró, el Ayuntamiento de Barcelona, el Bulli, la Fundació Alícia o Casa Àsia... También estampó su sello en el centenario del Barça. Pero si la Asamblea de Compromisarios del Barça vota este sábado a favor del rediseño propuesto por el club, la camiseta azulgrana de la próxima temporada ya no lucirá su escudo, el que limpió y pulió en el 2002. Es alguien, por tanto, a quien se le puede preguntar qué le parece el cambio, la propuesta de la empresa Summa. "La apruebo", sentencia.

-Empecemos por el principio. ¿Cómo surgió el rediseño del escudo del 2002? Asesoré en la comunicación e identidad del centenario del club. Y gracias a ello me paseé mucho por las interioridades del Barça. Y me di cuenta de que cada sección tenía un escudo distinto. Había un lío tremendo. Algunos eran bastante barrocos. Y les dije: 'esto hay que normalizarlo'. Lo vieron, lo aceptaron. Y dije: 'pues ya que lo normalizo, rediseño también el escudo principal'.

El actual escudo, de Serrahima, y el futuro si se aprueba.

-Parecieron retoques muy sutiles. Cambié bastante, ¿eh? Hice variaciones que quizá una persona externa no los detectaría pero un diseñador, sí. Cambié todo el contorno del escudo, quité flores... Lo simplifiqué mucho. De dentro lo racionalicé: la amplitud de las barras, por ejemplo. Quise hacer algun cambio más, pero en ese momento se mostraron muy conservadores y no aceptaron. Por ejemplo, propuse quitar el FCB, porque no quiere decir nada. Nadie lo hace servir. Y propuse poner en su lugar la fecha de fundación del club, el 1898. 'Que no, que no', me dijeron. 'Si hubiéramos sido el club que se fundó primero, aún', me soltaron. Creo que el Huelva nació antes.. Está bien. No pasa nada. Es una reflexión.

-Ahora sí ha desaparecido el FCB. A algunos no les ha gustado. Creo que quitar el FCB está bien. Han dejado el contorno igual. Y creo que es una buena decisión, no porque lo hiciera yo, sino porque no se puede ir más allá. Yo efectué la síntesis máxima. Si no, ya estarías cambiando la esencia del escudo. Pero yo te digo una cosa: ya que se ha hecho este cambio, habría ido más allá.

"Me parece bien que se quiten las letras FCB. No quieren decir nada, nadie las usa, son inútiles"

Claret Serrahima

Diseñador gráfico

-¿Qué habría hecho? El escudo del Barça es heráldico, es un escudo que explica la ciudad con la cruz de Sant jordi, el país con las cuatro barras, el deporte con la pelota de fútbol y los colores azulgrana que identifican al Barça. El Barça tiene una cosa muy importante que es el código cromático. Es uno de los pocos clubs de España que lo tienen, que identifica el club. Si tu ves un coche azul y grana dirás: 'mira, es de un fan del Barça'. Pero si ves un coche blanco no dirás que es del Madrid. Su escudo, de hecho, no dice nada. Ni de dónde es ni nada. Solo que es monárquico. Creo que al tener el Barça un código cromático tan potente habría dividido la parte de abajo en dos, una mitad azul y la otra grana.

-Un escudo sin barras, pues. Lo importante ahora en este mundo de merchandising es apostar por este código que identifica al Barça de forma tan potente. Las barras verticales, sean cinco o sean siete, desaparecerán con el tiempo. Yo lo habría diseñado como la camiseta del centenario, que si te acuerdas era muy guapa. A mi me gustaba mucho. El año próximo parece que la camiseta será a cuadros, ¿no? Pues con un escudo así como el que te comento dirías que lo que te identifica son los colores, no las barras.

-¿Seguro? Creo que podría ir por aquí si fuéramos más valientes, más atrevidos, más italianos. La gente se enfada con los cambios, lo entiendo. Quizá es que a mi no me gustan las barras. Las tienen muchos equipos, en España y en todo el mundo, no nos hace únicos. Sería un escudo contemporáneo. Pero, vamos, es solo una reflexión.

-¿Y por que molestan las letras? Más que molestar, no dicen nada. Y no se leen en el campo de internet y las apps. Mira, en el mundo de la identidad, de las imágenes, lo difícil es quitar y lo fácil es añadir. Hemos de saber sintetizar. Cuanto menos, mejor, pero que explique lo que hay que explicar. Ha quedado un escudo más limpio ahora. Como te decía, el FCB no servía para nada, era inútil.

Claret Serrahima, en su estudio de Barcelona. / ALBERT BERTRAN

-¿Hacía falta el cambio? No nos engañemos. Si me preguntas, ¿era necesario el cambio? No, no hacía falta. Pero si se hace, estoy de acuerdo en que se quiten las letras. Son dos cosas distintas. Tenemos todos un código visual determinado y los cambios no nos gustan.

-Y en un mundo tan sentimental como el Barça, los cambios son más difíciles de digerir, quizá. El problema de las marcas no es si me gusta o no, que es subjetivo, es analizar la función. ¿Mejora o no mejora? Las marcas deben rediseñarse o cambiarse por unas necesidades de producto, comerciales o empresa. Si una bodega siempre ha hecho vinos de tres euros y pasa a hacer vinos caros, debe cambiar, porque su imagen se identifica con vinos malos. ¿Aquí en el Barça era necesario? No. Pero si se hace, el cambio lo apruebo. Es profesional. Está bien hecho.