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LLEGÓ DEL DEPOR EN EL 2014

Chumi, un central que siempre va por delante

Valverde ha elegido al joven defensa gallego (19 años) del filial para entrenar con el primer equipo por las bajas de Umtiti y Vermaelen

Marcos López

Chumi junto a Munir en el entrenamiento del Barcelona en la ciudad deportiva de Sant Joan Despí.

Chumi junto a Munir en el entrenamiento del Barcelona en la ciudad deportiva de Sant Joan Despí. / FC BARCELONA / MIGUEL RUIZ

Aquel cadete A del Deportivo se convirtió en una referencia. Habrá un antes y un después de ese equipo, el primero que ganó un título nacional de la categoría. Sucedió hace cuatro años y medio. En Las Rozas, ese grupo de niños, dirigidos por Juan Ignacio Subirán, conquistaron el título tras ganar al Zaragoza en la final (1-0) después de eliminar al Madrid en una inacabable tanda de penaltis. Hasta 45 lanzamientos se tuvieron que realizar después de que el partido terminara 0-0.

Ahí jugaba Juan Brandariz Movilla. O sea, ‘Chumi’. Ese joven central gallego (19 años) que ha llamado Valverde a entrenarse con el primer equipo en estos dos primeros días tras las lesiones de Umtiti (no se sabe cuando volverá) y Vermaelen (seis semanas de baja).

"Siendo más pequeño que sus compañeros ya lo elegían como capitán" (Expósito, extécnico en el Deportivo) 


Aquel triunfo alertó a los grandes sobre ese central espigado, dotado de buena técnica y atrevido con el balón. "Siendo más pequeño que sus compañeros le elegían como capitán", recuerda Alejandro Expósito, uno de sus técnicos en el Deportivo. A Abegondo, la ciudad deportiva del conjunto gallego, llegó procedente del Montañeros, que lo descubrió en el Laracha, el equipo de su pueblo, camino de la Costa da Morte gallega.

'Tipo Piqué'


"Es tipo Piqué, alto y con buena salida de balón. Tenía nueve años y ya manejaba el equipo como si fuera un veterano. Apenas tuvimos tiempo de disfrutarlo", recuerda José Manuel Ceide, el presidente del Laracha. "Ya se sabe lo que pasa. Ya apuntaba muchas cosas y pronto lo vieron los equipos de A Coruña y se lo llevaron", admite resignado, pero feliz. Feliz anda Ceide porque ese niño está ahora compartiendo vestuario con Messi, Suárez, Busquets…

"Ese es nuestro trabajo, sacar gente de la base", recalca luego orgulloso. Al niño apasionado por el surf apenas lo ve cuando son fiestas en Laracha, un pueblo coruñés que no llega a los 12.000 habitantes. Los padres de Chumi siguen viviendo allí, a unos 500 metros del campo donde empezó todo. Pero aquella victoria en el campeonato de España cadete activó los ojos al Barça.

Fueron, precisamente, Jordi Roura y Aureli Altimira, quien en una de sus primeras decisiones como responsables de la cantera azulgrana, ejecutaron el fichaje de un central distinto. Era fácil verlo. Y no solo por su elevada estatura (ahora mide 1.84 m) sino porque su fútbol le hacía realmente especial. "Con él trabajamos mucho la salida del balón, sabía leer bien los espacios y cuando debía dividir. Siempre jugó de central diestro", explica Expósito.

"Es muy listo tácticamente, muy listo. Es un marcador espectacular, va al corte muy bien" (Subirán, extécnico en el Deportivo)

"Es muy listo tácticamente, muy listo. A su edad era más maduro que los demás", cuenta Subirán sobre Chumi. Así le llamaba cariñosamente su padre. Así le llaman todos en el fútbol. Tan bueno era que siempre, como recuerda Expósito, “iba por delante” al jugar con los mayores. "Tenía, y tiene, algo distinto. Es un marcador espectacular, va al corte muy bien", rememora Subirán.

Basta ver lo que ha ocurrido esta misma semana cuando el agujero en el eje de la zaga del Barça obligó a Valverde a mirar al Mini. Se pensó que subiría Cuenca, su pareja en el filial, pero el técnico escogió a Chumi, que llegó a la nueva Masia en el 2014, tras ser campeón de España cadete con el Deportivo.

Cláusula de 100 millones


Ahora, ya vive con su hermana en un piso después de compartir la primera experiencia lejos de La Masia con Oriol Busquets, Mingueza, otro de los candidatos al casting de centrales de Valverde, y Guillem Jaime. De momento, lleva dos días pisando la ciudad deportiva con el primer equipo, sumergido en un universo con el que siempre soñó.
Vino en silencio, pero no ha perdido el tiempo y de la mano de García Pimienta, su actual entrenador en el filial, besaba la Youth League tras derrotar en la final al Chelsea (3-0). Llegó renqueante tras diversos problemas físicos, pero Chumi sostuvo al juvenil con Mingueza, su amigo del alma. Por si acaso, el Barça lo renovó este verano hasta el 2020 con tres temporadas más opcionales y una cláusula de rescisión de 100 millones de euros. Y ahora Valverde se ha fijado en él.