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CONTRACRÓNICA

Lenglet recorta las rotaciones

La expulsión del defensa abrevió las apariciones de Arthur y Arturo en su primer titularidad en el Camp Nou

"Es la primera vez que el agredido pide perdón", ironiza Valverde sobre la jugada del francés con Pere Pons

Joan Domènech

Falta lanzada por Messi vista desde detrás de la barrera del Girona.

Falta lanzada por Messi vista desde detrás de la barrera del Girona. / JORDI COTRINA

Arthur llegó para recuperar el juego de toque y se cansó de robar balones. Arturo vino para reforzar la fortaleza física y dio la delicada asistencia a Leo Messi para que abriera el marcador. Con ellos empezaron las rotaciones. Y con Lenglet, que las acabó. O ayudó a acabarlas. Muy a su pesar. Rakitic, Coutinho y Umtiti recuperaron el puesto más pronto de lo pensado por Valverde.    

Arthur es conocido por su nombre que abrevia la ristra de apellidos más larga del vestuario: Henrique Ramos de Oliveira Melo. A Arturo se le nombra junto con el apellido, como si citar solo a Vidal fuera demasiado poco para quien fue bautizado como Arturo Erasmo Vidal Pardo y tiene como apodo El Rey Arturo.

Roja de televisión

Los dos ya estaban en el Gamper y habían aparecido en varios partidos, pero el derbi con el Girona simbolizaba su debut. La presentación real, con puntos en juego. Con ellos se iniciaba el ciclo de rotaciones de Valverde, con la inclusión de Clément Lenglet, denominable El Breve por lo poco que duró antes de ver una roja de televisión. Una víctima del VAR por el codazo de dio a Pere Pons justo cuando recibía una patada del mediocampista del Girona. "Es la primera expulsión en la que el agredido pide perdón", dijo con ironía Valverde al comprobar que sus planes saltaban por los aires. "Condicionó el partido", sostuvo el técnico azulgrana.   

Instante en que el árbitro muestra la tarjeta roja a Lenglet, junto a Busquets / QUIQUE GARCÍA (EFE)

Son tan distintos Arthur y Arturo que se complementan. El breve camino (y los breves minutos jugados) invitaban a pensar que eran incompatibles, pero coincidieron en el campo para renovar la nómina de centrocampistas de los últimos años. Solo continuaba en su puesto Busquets, con Rakitic en el banquillo e Iniesta en Japón, aunque el mediocentro les abandonó.

El 5 pasó a ejercer de central tras la expulsión de Lenglet. Solo había sido titular en la Supercopa frente al Sevilla. Como Arthur. Valverde se lamentó de haber retrasado la entrada de Umtiti al descanso. "Me parece un error, claro", admitió de su dilación.

La expulsión le retiró del campo muy pronto. Lenglet siguió el mismo camino que Umtiti el martes. Lenglet y Umtiti sí son incompatibles por desempeñar la misma función y ocupar el mismo puesto de central izquierdo, pero se van a complementar en los próximos partidos, ya que uno está sancionado en la Champions y el otro lo estará en la Liga.

"Es una acción al límite. Estoy en el suelo y el árbitro me dice que ha pitado falta a favor del Barça. Me levanto y me disculpo ante Lenglet". La versión de Pere Pons 

La tercera charla

Lenglet desvió la comparación de los Arturos a la pantalla de televisión. La agudeza visual de Del Cerro Grande en el VAR elevó la exigencia del escrutinio hasta niveles microscópicos. Hubo ocho amarillas y una roja que catalogaron el partido de conflictivo pese a la ausencia de incidentes. Al final del partido, Piqué mantenía la tercera conversación con Gil Manzano, el árbitro principal, señal de que nadie lo tenía claro. O, cuando menos, que la jugada se prestaba a discusión.

“Contacto hay, se ve en las imágenes, pero el balón está en el suelo y el movimiento es natural. No era una agresión ni Lenglet va a buscar al jugador”. El análisis de Sergio Busquets

“Contacto hay, se ve en las imágenes, pero el balón está en el suelo y el movimiento es natural. No era una agresión ni Lenglet va a buscar al jugador”, relató Sergio Busquets, que había podido ver la acción repetida. El mediocentro, que se manifestó partidario del VAR pero reclamaba “unificación de criterios”, subrayó el detalle por el que veía discutible la expulsión: “Es el jugador del Girona quien le pide perdón por haberle hecho la falta”.

Pons aclaró: "Es una acción al límite. Estoy en el suelo y el árbitro me dice que ha pitado falta a favor del Barça. Me levanto y me disculpo ante Lenglet".

Cristian Stuani estaba muy cerca, y vio que Pere Pons “se agarraba la cara” pero no tenía muy claro qué había sucedido. “El árbitro lo pudo ver y pudo aplicar el reglamento”. El goleador del Girona se sentía muy feliz. Anotó los dos tantos y continúa siendo el referente ofensivo del equipo. “Lo que más feliz me hace es que los goles han permitido que el equipo esté donde está y pueda seguir compitiendo donde está compitiendo”. En Primera.