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REGRESO A DONOSTI

El Barça estrena la nueva caldera de Anoeta

La Real Sociedad acerca la grada al césped tras eliminar la pista de atletismo

Tito Irazusta

Panorámica del estadio de Anoeta, con el nuevo césped totalmente colocado.

Panorámica del estadio de Anoeta, con el nuevo césped totalmente colocado. / REAL SOCIEDAD

Después de tres jornadas que la Liga permitió que se jugaran a domicilio por las obras de su campo, la Real Sociedad estrena su temporada en casa y lo hace nada menos que con la visita del campeón. El Barça se encontrará la tarde del sábado (16.15 horas) con un campo renovado y una afición que recibe con entusiasmo las novedades de un trabajo arquitectónico que llama la atención por su espectacularidad.

Anoeta se hizo estadio porque los apoyos de las instituciones llegaban siempre y cuando se utilizara para otros eventos además del fútbol y se instalaron alrededor del verde unas pistas de atletismo que no han tenido casi utilidad y que terminaron con la paciencia de la afición futbolística que veía a su equipo a demasiada distancia. Y ese ha sido el primer asunto a enmendar, la eliminación de las pistas que permiten mayor proximidad de las gradas al terreno de juego, los ocho metros de obligado cumplimiento.

Un año de obras e inauguración parcial

Anoeta empezó sus obras justo al término de la pasada Liga y no terminarán hasta dentro de un año, aunque se ha acelerado el trabajo para permitir esta reinauguración parcial para esta misma tarde. Las prisas han sido obligadas y hasta han tenido hasta el último momento muy preocupado al presidente Jokin Aperribay, al que hemos visto un día si y otro también casco en ristre controlar cada paso de la gran remodelación que ofrece el estadio.

Las prisas y la necesidad de tener el escenario para la disputa de los partidos hizo que en mitad del verano se duplicara el personal y se autorizara por parte del ayuntamiento trabajar día y noche. Así, tres cuartas partes de la parte baja de Anoeta han podido remodelarse y quedará la grada norte, ahora tapada con un gran toldo para completar el aforo de cuarenta mil asientos que tendrá al final el campo. Mientras tanto serán veintiocho mil las personas que puedan acomodarse en sus gradas. El anillo superior no se ha modificado, lo que alejará la vista del juego, ya que el campo ha sido bajado en casi dos metros y medio, para poder acceder al acercamiento de las gradas laterales y de fondo.

Nuevo césped de cuatro capas

La mayor preocupación, además de la seguridad para los espectadores que esta tarde acudan al campo aún en obras, ha sido la llegada e implantación del nuevo césped con sus capas que permitan cuajar el verde y evitar situaciones como la que el propio Barça tuvo que sufrir en su anterior salida a Zorrilla. Las pruebas realizadas y las revisiones de la Liga dan el visto bueno para que Anoeta y su césped no sean obstáculo al buen fútbol desde hoy mismo.

La Real será la que sufrague casi al completo la remodelación, presupuestado en un principio en unos 50 millones de euros, aunque el campo seguirá teniendo propiedad municipal. La única condición de Anoeta Kiroldegía, entidad que lo explota, fue la de ampliar el verde para que puedan jugarse partidos de rugby internacional, algo que frecuentan los vecinos del Biarritz Olympique y el Aviron Bayonais para sus choques de competición europea.

En memoria de Aitor Zabaleta

El campo tendrá una grada con el nombre de Aitor Zabaleta, el seguidor de la Real asesinado a las puertas del Vicente Calderón, en diciembre de 1998, y al que se guarda siempre recuerdo y que ubicará a un nutrido grupo de seguidores animosos que tendrán además la autorización para presenciar los partidos de pie.

El mayor temor de la afición de la Real hoy en día, al margen de la expectación por llegar al escenario remodelado, es la duda de si tan centrados en las obras del campo, los dirigentes hayan podido dejar en el olvido la composición de la plantilla, que ha perdido a varios de los que eran su buque insignia y no han llegado fichajes que generen demasiada confianza.

La contratación de Mikel Merino para la medular y la cesión por un año de Theo del Real Madrid para el lateral y Sandro para el ataque son las únicas novedades para un cuerpo técnico que el director de fútbol del club, Roberto Olabe ha ampliado a 11 especialistas a las órdenes de Asier Garitano, entrenador que se estrena en su casa y que ya habla de dificultades para encontrar su equipo tipo.

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