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EL SORTEO DE LA CHAMPIONS

Messi marca el camino del Wanda

El Barça, que se ha fijado como objetivo prioritario reconquistar el trono europeo, conocerá este jueves sus primeros rivales

Marcos López

Messi se dirige a los aficionados en los prolegómenos del trofeo Joan Gamper.

Messi se dirige a los aficionados en los prolegómenos del trofeo Joan Gamper. / JORDI COTRINA

La corona pertenece al Madrid, que se ha adueñado de ella en cuatro de las cinco últimas ediciones. La Champions le pertenece, pero Messi, en su discurso de investidura como capitán del Barça en los prolegómenos del trofeo Joan Gamper, dejó claro el camino. "Prometemos que vamos a hacer todo lo posible para que esa Copa tan linda y tan deseada vuelva acá, al Camp Nou", pregonó Leo marcando la hoja de ruta en el segundo año (y quizá último) de Valverde. Este jueves por la tarde (18.00 h) se conocerá en Montecarlo el primer tramo de ese largo trayecto que conduce hasta la final, que se jugará el próximo 1 de junio en el Wanda Metroplolitano, la moderna casa del Atlético.

Los cuatro bombos del sorteo de la Champions League 2018-2019

El Madrid ha perdido a Zidane, el faro que le ha guiado a las tres últimas Copas de Europa. No solo eso. Ha perdido también a Cristiano Ronaldo, el ejecutor de esas Champions, por mucho que ahora se le quite importancia desde el Bernabéu. El Barça, en cambio, mantiene a Messi, cansado, eso sí, de perder en Europa. Un título en los siete últimos años es una miseria para él y para el club.

Mantiene a Messi y lo ha reforzado con Coutinho (que no pudo jugar la Champions la pasada temporada) y Dembélé, cuya presencia resultó marginal, además de los cuatro nuevos fichajes (Arthur, Lenglet, Malcom y Arturo Vidal) que fortalecen el grupo para evitar llegar exhaustos a la primavera.

Messi, en su primer discurso como capitán del Barça. / JORDI COTRINA

"Prometemos que vamos a hacer todo lo posible para que esa Copa tan linda  y tan deseada vuelva acá, al Camp Nou (Messi)

El Madrid necesita que Bale no se rompa y que Benzema recupere sus registros goleadores del Lyón para darle tranquilidad a Lopetegui, a quien Florentino, que hace años que ha abandonado la tradición de un galáctico, al menos, cada verano, le otorga una tremenda responsabilidad. Año uno sin Cristiano. Y año uno sin Zidane. Obligado el equipo blanco a mantener la hegemonía en Europa y arrebatarle, si puede, claro, al Barça la supremacía en España.

Simeone tiene una lujosa plantilla tras retener a Griezmann y Oblak

En el bombo 1 donde habitan los cabezas de serie están los siete grandes candidatos. El Madrid, por su inevitable condición de indiscutible monarca europeo. El Barça porque se enfrenta a la necesidad de no desperdiciar, una vez más, los mejores años de Messi. El Atlético porque Simeone, por mucho que haga eterno su discurso de partido a partido, tiene entre manos la mejor plantilla que jamás haya entrenado. Para empezar, ha retenido a Griezmann, que desoyó la oferta azulgrana, y Oblak, además de potenciar a su equipo con lujosos recursos que le obligarán a dar un paso más en Europa.

Cristiano festeja la Champions que ganó el Madrid al Liverpool / Afp / SERGEI SUPINSKY

"La Champions debería llamarse CR7 Champions League" (Cristiano Ronaldo) 

Viene también el Cholo condicionado por el fracaso de la pasada temporada donde el Qarabag lo confinó a la segunda división europea. Aunque el triunfo final en la Europa League, guiado por un soberbio Griezmann,  ocultara la dimensión de la caída en la Champions. A la misma altura que ese trío de candidatos españoles se asoman cuatro equipos que buscan en la Champions el paraíso perdido (Juventus y Bayern) o desconocido (Manchester City y París SG). "La Champions debería llamarse CR7 Champions League", proclamó el portugués, quien llega a Italia dispuesto a darle a la Juve la corona que anda buscando.

Tras batir récords en la Premier, Guardiola busca la Champions, el título por el que la Juve ha fichado a Cristiano

En Múnich, con nuevo técnico (Kovac) y viejas estrellas (Robben y Ribery), se le acaba el tiempo al Bayern para recuperar la gloria europea que les dio Heynckes hace un lustro (2013), mientras Manchester y París tejen un invisible hilo para demostrar que el dinero sí puede finalmente dar la felicidad en la Champions.

Guardiola, tras batir todos los récords de la Premier en la pasada temporada, busca ese título que ganó con el Barça (2009 y 2011), pero se le resistió con el Bayern Múnich. Apenas ha tocado la estructura de su City, convencido de que un año más de sabiduría le permitirá competir con los grandes.

Igual anda el París SG con Neymar aguantando, muy a su pesar, en el Parque de los Príncipes, eclipsado su reinado con la descomunal aparición de Mbappé. Se fue del Camp Nou para abandonar su condición de súbdito de Messi, pero su irregular primer año ha puesto en duda su jerarquía en Francia.