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UN CENTROCAMPISTA COTIZADO

El dilema Thiago

Valverde pide un fichaje que refuerce el 'estilo Barça', pero un sector del club se opone al regreso del exinterior azulgrana

El futbolista es proclive a volver a casa, aunque Lopetegui desea repatriarle de la Bundesliga para que vaya al Madrid

Joan Domènech

Thiago Alcántara y Leo Messi se felicitan tras un gol del argentino al Villarreal.

Thiago Alcántara y Leo Messi se felicitan tras un gol del argentino al Villarreal. / JORDI COTRINA

El Barça necesita un jugador como Thiago Alcántara, el futbolista tiene predisposición para volver al Camp Nou y el Bayern de Múnich está dispuesto a traspasarle. La resolución del silogismo es clara. Pero el fútbol no es tan fácil, ni la conclusión tan sencilla. Hay otro factores que complican la favorable combinación de las premisas: un sector del club azulgrana no ve bien el regreso del jugador, habría que negociar el precio y otros clubs, con el Real Madrid de Julen Lopetegui al frente, se entrometen.

El primer problema consiste en resolver el conflicto interno en el Barça. "Quien se va no vuelve", es la tesis que sustentan los que argumentan que el club no debe dar ningún paso en favor de recuperar a Thiago, de 27 años, pese a ser un excanterano de fácil integración, arraigado a Barcelona y a Catalunya y representar el modelo de futbolista que anda buscando el equipo, según aseguró el propio Ernesto Valverde.

Recuperar estilo y efectivo

"Queremos un jugador que encaje con nuestro estilo, necesitamos gente que se mueva bien en posiciones interiores para generar juego. Y si luego tiene llegada, pues también está bien", explicó Valverde en su primera rueda de prensa en Los Ángeles. El entrenador desea recuperar el potencial perdido en el centro del campo con el traspaso de Paulinho, que lamentó, y la asumida marcha de Andrés Iniesta. Numéricamente, existe un déficit: se han ido dos jugadores y solo ha llegado uno (Arthur). Y no basta, si el propósito del club es reforzar la plantilla para llegar más lejos de los cuartos de final en la Champions.

"Queremos un jugador que encaje con nuestro estilo, necesitamos gente que se mueva bien en posiciones interiores para generar juego. Y si luego tiene llegada, pues también está bien". El retrato robot de lo que quiere Valverde

Thiago Alcántara y Arturo Vidal, en el entrenamiento del Bayern. / ep

Thiago fue traspasado en el verano del 2013 al Bayern. El Barça obtuvo más dinero del que debía recibir. Según el contrato del jugador, la cláusula de rescisión pasaba de 90 millones a 18 millones si no disputaba el 60% de los partidos. Nadie con la suficiente entidad forzó a que Thiago cumplirá ese 60% real: jugó 36 de los 60 partidos (exactamente el 60%) pero en 16 de esos encuentros jugó menos de 45 minutos, que es lo que se suele estipular en tratos como ese.

El Bayern quiso llevárselo, pero se avino a pactar un acuerdo con el Barça. A instancias de Pep Guardiola, el club alemán pagó 24 millones más 1 en concepto de un partido amistoso que se debía disputar. Aun así, era un fichaje barato. Thiago ha vuelto a entrenar a Múnich tras el Mundial e intuye que su porvenir con Nico Kovac, el nuevo técnico del Bayern, es sombrío. 

Bota de Plata y Balón de Oro

Aquel verano, en el Europeo sub-21, Thiago fue el segundo máximo goleador del torneo y salió elegido el mejor jugador. En la final contra Italia (4-2), marcó tres goles. Los 25 millones del Bayern por Thiago se convirtieron en una ganga en comparación con los 30 que entregó el Real Madrid al Málaga por Isco y los 38,9 que soltó a la Real Sociedad por Asier Illarramendi. Con Italia jugaba Marco Verratti, ese centrocampista al que se le aprecia el adn Barça y por el que el Paris Saint Germain ni siquiera descolgó el teléfono para atender a Josep Maria Bartomeu. El Chelsea ha tasado a Eden Hazard en 225 millones. El precio de Christian Erikssen (Tottenham) es una incógnita, pero raya los 70 millones como mínimo.

Uno de los últimos partidos con el Barça, ante el Levante, en el 2013. / JORDI COTRINA

El PSG no atiende por Verratti, Erikssen no tiene precio y Hazard está tasado en 225 millones

El Bayern sí atenderá a Bartomeu. Pero el presidente del Barça se encuentra con reticencias en Sant Joan Despí. Personas del cuerpo técnico y ejecutivo defienden que el club no debe esforzarse por recuperar a futbolistas que perdió, pese a experiencias positivas como las de Gerard Piqué y Cesc Fàbregas en su vuelta a la entidad. Bartomeu, en cambio, es proclive en refichar a Thiago, aunque se encuentra en una encrucijada.

"Intentaremos hacer la plantilla más competitiva posible. Tenemos varias posibilidades pero no depende solo de mí", expuso Valverde, consciente de que la voluntad de repatriar a Thiago topa con una oposición. Para empezar, dentro del club.

Thiago, entre Ter Stegen y su hermano Rafinha en el Bayern-Barça del 2015. / JORDI COTrINA

El perfil físico de Rabiot

El director deportivo Pep Segura prefiere un perfil más físico, como el del francés Adrien Rabiot, que queda libre en el 2019 y llegaría gratis entonces. Valverde aceptó las llegadas de Yerry Mina y de Malcom, pese a no solicitarlas. "Es un jugador joven y con proyección que el club sigue desde hace tiempo y que al final ha decidido fichar", dijo del brasileño, como en su día dijo del central colombiano.  

Fuera del Barça, la resistencia la genera el Real Madrid. El entrenador de aquella selección sub-21, como lo ha sido de la Absoluta hasta el Mundial, era Julen Lopetegui, quien ha pedido su fichaje a Florentino Pérez para aumentar la competencia en el centro del campo blanco. Y lo ha pedido José Mourinho para enderezar el rumbo del Manchester United. Pero Thiago eligiría al Barça.

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