Ir a contenido

DESPEDIDA DE UN VICEPRESIDENTE

Arroyo deja el Barça con el récord mundial de ingresos por patrocinio

El vicepresidente de marketing y comunicación del Barça abandona la entidad después de haber cumplido con creces sus objetivos comerciales

El aumento de su responsabilidad en el Mundial de motociclismo, que cada año suma grandes premios a su calendario, le impide seguir en el club

Emilio Pérez de Rozas

El vicepresidente Manel Arroyo posa en una de las tribunas del Camp Nou

El vicepresidente Manel Arroyo posa en una de las tribunas del Camp Nou / ELISENDA PONS

El vicepresidente del Barça, Manel Arroyo (Vic, 10 de mayo de 1960) ha decidido anunciar, el próximo lunes, a sus compañeros de junta que abandonará la entidad debido a sus múltiples compromisos profesionales, especialmente al aumento de su actividad en la compañía Dorna, encargada de organizar y dirigir el Mundial de motociclismo, en compañía de su amigo y socio Carmelo Ezpeleta.

El equipo comercial que hasta ahora ha dirigido Arroyo, que llegó de la mano de Sandro Rosell al club azulgrana, ha conseguido una cifra récord de ingresos por patrocinio de 247 millones de euros que, según acaba de señalar la prestigiosa revista ‘Forbes’, es la mayor cantidad recaudada por club de fútbol alguno, liderando la clasificación mundial por delante del Manchester United (202) y Real Madrid (200), segundo y tercero, respectivamente en ese ranking.

Calvo, su mano derecha, también se va

Se da la circunstancia, aunque Arroyo ya había tomado con mucha antelación su decisión, que, en estos días, se ha sabido también que Francesco Calvo, director comercial del Barça y una de las manos derechas de Arroyo en el área comercial, marketing y comunicación, también dejará la entidad azulgrana por motivos personales. Arroyo, que hubiese querido abandonar, por el aumento de su trabajo en Dorna, la directiva azulgrana una vez conseguido el fabuloso contrato de patrocinio de Rakuten para la camiseta del primer equipo, ha seguido un año más en el Barça por su amistad y excelente conexión con el presidente Josep María Bartomeu, que le insistió que continuase hasta finalizar la pasada campaña.

Arroyo, que fue captado por Rosell por sus amplios conocimientos sobre las negociaciones de derechos de televisión, una de sus especialidades en el Mundial de motociclismo, se fue distanciando poco a poco del expresidente azulgrana hasta estrechar, finalmente, su relación con Bartomeu, que era el único vínculo del vicepresidente con el club, ya que el vicepresidente comercial jamás ha querido saber nada de fichajes ni de nada que tuviese relación con la parte deportiva, aunque sí emitía su opinión respecto a los números de un fichaje cuando le preguntaban.

Mucho más que Rakuten

Pese a que muchos consideran que el acuerdo con la firma Rakuten, de la mano de su propietario Hiroshi Mikitani, puede considerarse uno de los grandes éxitos del equipo de Arroyo (Gerard Piqué tan solo organizó una cena en San Francisco con su amigo Mikitani para servir de introductor al Barça), lo cierto es que el equipo del vicepresidente saliente se siente mucho más orgulloso de haber alcanzado la cifra global de 247 millones de euros de ingresos por patrocinio, vital para hacer frente a la multimillonaria nómina del vestuario azulgrana, y, sobre todo, del contrato firmado con Nike, uno de los mejores del mecado, y también de su papel en la Liga de Fútbol Profesional.

Josep Maria Bartomeu y el japonés Hiroshi Mikitani, en la firma del acuerdo con Rakuten. / FERRAN SENDRA

El papel de Arroyo en la patronal del fútbol español ha sido, contrariamente al desarrollado (o no desarrollado) por Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, fundamental para que Javier Tebaspresidente de la Liga, haya podido revolucionar su organización, convirtiéndola en una de las mejores del mundo. Arroyo ayudó, siempre en la sombra y sin ruido, a que Tebas pudiese aumentar considerablemente los ingresos de los clubs de fútbol profesionales españoles.

El papel del Barça en la Liga

Cuando el Barça, a través de Manel Arroyo, decidió echar una mano a Tebas y tratar de mejorar los ingresos de los clubs modestos, los equipos líderes ingresaban unos 140 millones de euros por temporada y los pequeños sobre unos 11 millones. En estos momentos, los grandes han aumentado considerablemente sus ganancias, pero lo pequeños están ya casi en los 50 millones de euros de ingresos. La Liga, que en su último periodo osciló entre 600 y 1.500 millones de euros, dará esta temporada un salto por encima de los 2.000 millones y eso es debido, en parte, al papel del Barça.

Arroyo, que ha visto aumentado paulatinamente su papel de protagonista, de la mano de Ezpeleta, en la organización del Mundial de MotoGP, uno de los mayores espectáculos deportivos del momento con una audiencia espectacular y, sobre todo, con lo que todo el mundo considera uno de los mejores despliegues televisivos del mundo del deporte, ha visto aumentado de 18 a 19 grandes premios las carreras de este año y, la próxima temporada, se pueden superar los 20, lo que hace materialmente imposible continuar dedicándose con la intensidad que requieren sus dos cargos en el Barça y en Dorna.

Un contrato por adjudicar

Arroyo, que en los últimos meses estaba tratando de cerrar un acuerdo con un gran patrocinador mundial con vistas a financiar el nombre del Camp Nou, abandonará su cargo sin haber podido cerrar ese contrato, entre otras razones porque la inestabilidad en Catalunya, el miedo que provoca el ‘procés’ en muchas de las grandes multinacionales mundiales, le ha impedido cerrar del todo ese gran patrocinador. Todo lo demás que se ha propuesto el vicepresidente que deja ahora su cargo lo ha cumplido con creces, tal y como demuestra la reciente información de la revista ‘Forbes’.

0 Comentarios
cargando