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LA DESPEDIDA DE UN SÍMBOLO

El clásico es Iniesta

El capitán del Barça supera las molestias físicas y entra en la lista de Valverde para enfrentarse al Madrid

Marcos López

Iniesta, en un rondo junto a Piqué y Busquets en la ciudad deportiva de Sant Joan Despí. 

Iniesta, en un rondo junto a Piqué y Busquets en la ciudad deportiva de Sant Joan Despí.  / JORDI COTRINA

Hace "un mes o un mes y medio" que Ernesto Valverde ya sabía que Andrés Iniesta se iba. "Obviamente no se lo dije a nadie", argumentó el técnico, quien guardó el secreto, consciente también de que en esa reunión con el capitán no podía convencerle con más argumentos para que siguiera otra temporada más en el Camp Nou. Calló el Txingurri y calló Iniesta hasta que días después de dejar su penúltimo gran legado con una majestuosa final de Copa pasando por encima del Sevilla anunciara al mundo lo que ellos conocían. Se va. Aún no ha dicho él que se irá a China. Pero se va.
Y este domingo, por lo tanto, es su último clásico después de completar una carrera espectacular, que le ha llevado a disputar 37. Empezó en noviembre del 2004 con Rijkaard en el banquillo impulsando el nacimiento del círculo virtuoso y se marcha en mayo del 2018 con Valverde dirigiendo la tranquila reconversión que gana en España, pero pierde en Europa.

Messi, que fue suplente, abraza a Iniesta por su gol en el Bernabéu (noviembre 2015) / REUTERS

Ha jugado 37 partidos contra el Madrid marcando tres goles y regalando ocho asistencias

Iniesta ha marcado tres goles, regalando, al mismo tiempo, ocho asistencias, aunque los números no pueden explicar el impacto que ha tenido en casi tres lustros de vida culé. Ni siquiera él pudo imaginar que este día, su último Barça-Madrid, acabaría llegando. Pero, finalmente, así ha sido y por decisión propia, sin dejarse influir por presiones externas. Antes de que el fútbol le torture, prefiere emprender nuevos caminos.

Hasta Valverde considera que Iniesta no merece homenaje en los momentos previos al clásico. Él es, y será siempre, un clásico. "Ya tiene el reconocimiento de toda la gente. De nosotros, de los jugadores del Madrid, de su entrenador, de todos... Lo tiene por todo lo que ha dado", argumentó el técnico del Barça, recordando que "se nota en cualquier estadio esa admiración" hacia el capitán.

"Iniesta ya tiene el reconocimiento de toda la gente por todo lo que ha dado" (Valverde)

Zidane también se unió. No hará el pasillo, ni siquiera por el genio de Fuentealbilla, pero se llenó la boca de elogios. "Ya lo dije el otro día. Es un jugador que admiramos, no es un jugador cualquiera", precisó luego el entrenador blanco. "Lo que ha hecho, lo que es como persona, lo que es Iniesta lo sabemos todos... Entonces, solo hay que saludarle, felicitarle y darle la suerte para el futuro", dijo Zidane, esquivando así también la posibilidad de lo que sería un pasillo nunca visto para un jugador tampoco nunca visto. Un pasillo de Barça y Madrid, mezclados entre ellos, por el que desfilaría uno de los futbolistas más trascendentes de la historia.

En Riazor, y pese a que el Deportivo era ya equipo de Segunda, la afición gallega aplazó su drama para ovacionarle

De momento, Iniesta se ha cuidado al máximo en los días posteriores a la final de Copa, tras padecer unas molestias musculares. No fue titular en el duelo contra el Deportivo apareciendo en Riazor, ya con el partido resuelto (2-4), dejando otra estremecedora imagen. Estaba la afición deportivista abatida porque veía a su equipo enfilar el pozo de la Segunda División, pero olvidó por unos instantes ese drama.

Iniesta entra en el campo Tito Vilanova para preparar el clásico / AP / ManU fernández

"Iniesta es un jugador que admiramos, no es un jugador cualquiera" (Zidane) 

Salió el capitán azulgrana a calentar y lo ovacionó de manera espectacular, al igual que cuando entró a jugar esos minutos terribles para el Depor (sabiéndose descendido) y felices para el Barça (festejando su Liga). Incluso en momentos de profundo dolor, el aficionado gallego desconectó y aplaudió a Iniesta. Tras realizar trabajo específico con el grupo el pasado jueves, el vapitán se entrenó con normalidad el viernes y también el sábado. "No es el primer clásico que juega...", recordó Valverde aludiendo a la experiencia del centrocampista. En realidad, es el último. "Él sabe que debe estar perfectamente para un partido así".

Yerry, André Gomes, Digne y Aleix Vidal, descartados

Nadie mejor que Iniesta para entender un partido de esa dimensión donde cualquier detalle futbolístico adquiere una magnitud planetaria. Valverde también lo sabe. Por eso, lo incluyó en la convocatoria de 18 jugadores que hizo pública al acabar el entrenamiento vespertino. Una lista de presente (colocó a los que realmente entran en sus planes) y con mensajes también para el futuro inmediato.

En la última y clásica noche de Iniesta asistirán desde la grada cuatro fichajes realizados en los últimos años, síntoma de los problemas para renovar al equipo. Aleix Vidal (2015), Digne y André Gomes (2016) y Yerry Mina (2018, contratado este pasado mercado de invierno) han sido los cuatro descartados. Desde que Iniesta se lo dijo "hace un mes y medio", Valverde ha tenido tiempo más que suficiente para imaginarse un Barça sin él. Pero hoy quiere que el clásico capitán gobierne el clásico.