Ir a contenido

Bartomeu-Valverde, una tormenta a destiempo

Las dudas y recelos de la directiva, tras la caida en Roma, incomodan al técnico, justo antes de firmar un brillante doblete

Marcos López

Bartomeu y Valverde, en la ciudad deportiva del Barça en Sant Joan Despí.

Bartomeu y Valverde, en la ciudad deportiva del Barça en Sant Joan Despí. / MIGUEL RUIZ / FC BARCELONA

No hay tranquilidad en el Camp Nou ni en época de bonanza. Ernesto Valverde tiene la Copa del Rey en la mano, después de una exhibición espectacular en la que será recordada siempre como la final de Iniesta, y está a un solo punto de destronar al Madrid en la Liga para levantar quizá el doblete este mismo domingo en Riazor. O sea, en una semana puede llevar dos títulos al Museo, pero la terrible herida de Roma, donde el Barça salió de Europa por la puerta de atrás tirando a la basura un 4-1, sigue supurando. Supura de tal manera que ha generado una tormenta entre Bartomeu y Valverde, por mucho que se intente ocultar ahora.

Una tormenta generada por la desconfianza que se propagó desde el palco minutos después del sonrojante 3-0 encajado en el estadio olímpico romano. Un malestar de la directiva, que focalizó todas las críticas de la eliminación europea en la gestión del técnico, que se quedó bloqueado en Italia. Bloqueado porque veía descomponerse al equipo sin tomar medidas para reactivarlo, asistiendo impotente a la eliminación, como reveló su primer cambio: André Gomes por Iniesta en el minuto 81. Un minuto más tarde llegó el gol de Manolas, a la salida del córner, que desató la ira del barcelonismo. Y de los directivos.

Críticas internas

En silencio, Valverde asumió toda la responsabilidad de tan dramática eliminación. En privado, la junta comenzó a murmurar su descontento, expresando esas críticas hacia el técnico por no saber hallar respuesta a la hemorragia europea. Pero, de pronto, ese malestar de la directiva traspasó las paredes de las oficinas, haciéndose público en dos informaciones aparecidas en 'Mundo Deportivo' y 'ABC', donde se dudaba incluso de la continuidad del técnico hasta ganando el doblete.

Al entrenador, respetuoso con la gestión del club en un verano para olvidar, no se le ha oido ni un solo reproche

Al entrenador, que ha sido en todo momento respetuoso con la gestión del club (empezó la temporada con un equipo peor que el que tenía al firmar en julio por la marcha de Neymar), no se le ha oído ni un solo reproche, por mucho que le dolieran esos comentarios. Al equipo aún más, porque entendían, como explicó Jordi Alba tras ganar la Copa, que eran inmerecidos.

Valverde, con su primer título en el Barça / JORDI COTRINA

No tenían nada de casuales esas palabras del lateral zurdo, ensalzando la gestión de Valverde en un convulso curso, que arrancó con la fuga de Neymar al Paris SG (la directiva ni se enteró de que se iba el sucesor de Messi), obligando a improvisar una planificación deportiva con la llegada de los dos fichajes más caros de la historia del club: Dembélé apareció en agosto y estuvo lesionado más de media temporada; Coutinho llegó en enero, sin poder jugar siquiera la Champions.

Fue el responsable de todo en Roma, pero el técnico, curiosamente, no aparece en la foto del soberbio triunfo copero como si no tuviera nada que ver en la resurrección

O sea, 300 millones de euros en dos jugadores que por diversas razones no han podido llenar el inmenso vacio dejado por Neymar. "El entrenador ha reconstruido al equipo tras lo de Ney", sentenció Jordi Alba en un claro mensaje de apoyo. "Se merece todos los respetos. Es un grandísimo entrenador, que nos deja nuestro espacio", añadió el defensa, uno de los jugadores que ha recuperado Valverde en esta temporada. En esa lista figuran también piezas tan valiosas como Busquets, Rakitic, Iniesta, que han ofrecido su mejor nivel este curso.

Valverde fue el responsable de todo lo malo en Roma. Pero, curiosamente, no aparece en la foto del soberbio triunfo copero con el Sevilla, como si no hubiera tenido intervención alguna en la gestión del éxito. De momento, el técnico, conocedor del entorno culé y de sus intrigas palaciegas, calla, por mucho que le haya incomodado la difusión de esa desconfianza, justo en el mismo día de la final.

Fichajes a la grada

Calla y espera al final del curso, capaz de conquistar dos de los tres títulos en juego. Calla y sigue tomando medidas, pragmático como siempre ha sido. Envió, por ejemplo, a cuatro fichajes a la grada del Wanda (André Gomes, Aleix Vidal, Lucas Digne y Yerry Mina, llegado en enero) en otro retrato de la mala planificación de una plantilla que se sostiene sobre los pilares que levantó Andoni Zubizarreta en el 2014, con Umtiti y Cillessen como únicos refuerzos de verdad en los cuatro últimos años.

Calla Valverde, que está a punto de completar una Liga impecable, sin perder ni un solo partido. El club, entretanto, se hace ahora el sorprendido, una vez la tormenta ya es pública. Al Txingurri, en cambio, no le sorprende nada. 

0 Comentarios
cargando