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MISIÓN CUMPLIDA DEL 'NUEVE'

El doblete de Suárez

El delantero marca sus primeros goles en una final, la tercera suya, tras perderse la del año anterior

Joan Domènech

Suárez espera a sus compañeros para celebrar el tercer gol azulgrana.

Suárez espera a sus compañeros para celebrar el tercer gol azulgrana. / JORDI COTRINA

Antes de que el Barça celebre el doblete, lo celebró Luis Suárez. Con los dos goles, los dos primeros goles en una final de Copa, algo que seguramente le carcomía, siendo como es un delantero centro y ganando como ha ganado el Barça las cuatro comparecencias seguidas. Él se perdió la del año anterior frente al Alavés por sanción. La del Wanda Metropolitano la esperaba con una disimulada ansiedad. No solo por tratarse de un partido cumbre, sino porque el equipo venía zarandeado.

Venía zarandeado de Sevilla, pese a que el sufrido empate liguero maquilló una noche angustiosa en el Sánchez Pizjuán. El equipo salvó los muebles por dos apariciones, suya y de Messi, breves, puramente reparadoras. Venía zarandeado también de Roma, donde se llevó "un golpe muy duro", como reconocía entre sonrisas antes de entregarse a los festejos con el equipo. Aún escuece por grave y por reciente, y solo podrá arreglarse con noches como la del Wanda.

Mercado no capta el aviso

No captó el aviso Mercado de que  las cosas serían muy distintas tres semanas después. "Fuimos muy superiores, con mucha actitud, se corrió y se jugó ordenado fruto de la concentración sabiendo que era una final", dijo Suárez, recordándoselo en público.

Suárez marca el primer tanto. / JORDI COTRINA

Mercado se llevó un 'viaje' junto a la línea de banda de Suárez que le embistió de mala manera. Mercado se cegó y quiso devolvérsela. Persiguió al hombre sin mirar el balón, y cuando quiso cazar a Suárez, fue tarde. El pobre David Soria ya había encajado dos goles. Mercado, claro, se llevó una tarjeta y repartió más estopa persiguiendo sombras, tratando de pillar al cazador, que ya se reía con las dos piezas cobradas en su tercera final copera. "Es un lindo momento para todos los culés de disfrutar la conquista de la Copa cuatro veces seguidas", expuso desde el césped, con la mitad del Wanda extasiado ante la demostración futbolística del equipo de Valverde.

"A principio de temporada cualquier hincha habría firmado un doblete. Es un mérito grandísimo. La Liga son muchísimos partidos y tienes que estar bien todo el año. Y no deja de ser indudable que la Copa todos la querrían ganar". La reflexión de Luis Suárez

El doblete de Suárez fue fácil, y tal vez a alguien se le ocurra repetir el adjetivo cuando aluda al doblete del Barça, olvidando que, en contra partida, el equipo superó dos cataclismos como el de la Supercopa y el de la Champions. Suárez anotó el 0-1 a puerta vacía tras un regalo de Coutinho, sin portero enfrente y sin Mercado detrás. En el segundo, con un delicioso pase vertical de su amigo Leo, tenía a Soria delante y a Mercado detrás. El tercer tanto del Barça certificó de antemano el desenlace de la final antes de que aquello se convirtiera en un festival.

Un mérito "grandísimo"

Las críticas de Roma quedaron acalladas en Madrid. Por la dimensión de la goleada y su signficado. El doblete del Barça, el octavo, es cuestión de días. "Esto no tapa lo que nos sucedió en Roma, pero un título siempre es lindo", seguía diciendo Suárez, sin haber expulsado de su mente la amargura de la noche de la Champions con aquel hiriente 3-0, que también dejó las secuelas de la eliminación y la despedida del triplete.

Messi y Suárez con sus respectivos hijos celebrando el título en el césped del Wanda Metropolitano. / JORDI COTRINA

"A principio de temporada cualquier hincha habría firmado un doblete. Es un mérito grandísimo. La Liga son muchísimos partidos y tienes que estar bien todo el año. Y no deja de ser indudable que la Copa todos la querrían ganar", subrayó el cazador