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NOCHE DE CHAMPIONS

El Barça no puede fallar

El once azulgrana, que lleva una década llegando a cuartos de final, lo tiene todo a favor para unirse a los grandes favoritos

Joan Domènech

Messi conversa con Valverde en el último entrenamiento previo al duelo con el Chelsea.

Messi conversa con Valverde en el último entrenamiento previo al duelo con el Chelsea. / JORDI COTRINA

El Barça está clasificado antes de empezar el partido ante el Chelsea. El 0-0 le sirve y corrobora el buen marcador que fue el 1-1 de Londres; cuando menos, el valor que posee un empate con goles. El Barça no es de aquellos equipos que sabe manejarse en la defensa de un resultado, pero deberá hacerlo. Debería haber aprendido porque esa carencia le condenó hace seis años, en la última visita del cuadro inglés.

Aquel disgusto en la semifinal del 2012 derivó en el epílogo simbólico de la era Guardiola. El Barça había perdido en Londres por 1-0 tras cuajar un partidazo. Y lo repetía en el Camp Nou, cuando se colocó un 2-0 y el Chelsea sufrió la expulsión de Terry. Entusiasmado y eufórico, el cuadro culé toleró al filo del descanso un contragolpe de Ramires y al final de una segunda mitad de impotencia, de un ataque infructuoso, Fernando Torres clavaba la puntilla (2-2). Ese empate repetiría hoy la condena.

En cuartos con todos

El Barça no puede fallar esta vez. Por el precedente. Por la ventaja de la ida. Por la marcha del equipo. Y porque los grandes favoritos (Madrid, City, Juventus, hoy lo estará el Bayern, que goleó en Turquía al Besiktas) están ya instalados en los cuartos de final, una instancia en la que el Barça siempre ha estado en la última década. Con Rijkaard. Con Guardiola. Con Vilanova. Con Martino. Con Luis Enrique.

Iniesta hace estiramientos antes del entrenamiento / JORDI COTRINA

Todos ellos tuvieron a Leo Messi, descansadísimo tras perderse el partido de Málaga por el nacimiento de Ciro, su tercer vástago, y de quien querrá acordarse cuando encare a Courtois. También tuvieron a Andrés Iniesta, que no parado desde que se lesionara ante el Atlético para participar en la cita. El capitán recibió el alta, entró en la lista y está disponible, sin disipar del todo el dilema de Ernesto Valverde.

Dudas con nombre propio

Dos dudas por muy distinto motivo tiene el entrenador para acabar de decidir la alineación. Dos dudas con nombre propio: Andrés. El de Iniesta, que sale de una lesión muscular y quiere jugar. Y el de Gomes, sin ningún contratiempo físico, pero dañado por la falta de confianza en su ánimo. El jugador portugués confesó a la revista Panenka que a veces no se atrevido siquiera a salir de casa.

Yerry Mina, en cambio, no sale en la lista. Es el único descartado de la plantilla, ya que Semedo y Denis Suárez están lesionados y Philippe Coutinho es inelegible por haber jugado con el Liverpool.

"Es un partido en el que hay que estar al cien por cien", dijo Valverde al ser preguntado por Iniesta. El carácter decisivo del encuentro no permite ninguna reserva, "pero el jugador en casos así es proclive a arriesgar". La disyuntiva del técnico radica entre la necesidad y la conveniencia de alinear al capitán de inicio o reservarle. Si apuesta por la titularidad de Iniesta, queda una vacante en juego entre Paulinho y André Gomes; si le sienta a su lado, jugarán los dos.

Valverde, en el último entrenamiento antes del Barça-Chelsea / JORDI COTRINA

La otra duda que no despejará hasta hora y media antes del encuentro es si ratifica su confianza en André Gomes después de su confesión. La hinchada estará al lado del portugués, conmovida por el débil estado anímico del jugador.  Valverde valoró la valentía de haber expuesto sus inseguridades a la opinión pública, aunque no consideró extraordinaria la decepción de Gomes. "Todos pasamos por momentos así", dijo el técnico aludiendo a la voracidad del fútbol del máximo nivel.

La experiencia de Conte

La voracidad que condenará a Antonio Conte si cae eliminado. La mala marcha del equipo en la Premier (quinto, a 25 puntos del City) pone en entredicho su continuidad en Stamford Bridge pese a que es el vigente campeón. Pese a estar en una situación aparentemente desfavorable, no será la primera vez que resurja en el Camp Nou. Lo hizo con la Juventus, en la célebre eliminatoria del 2003.

Vino con el 1-1 de Turín. Era todavía jugador. Sentado en el banquillo, contempló la remontada en la prórroga (1-2) ante el Barça de Radomir Antic. Aquella catástrofe azulgrana, en cambio, resultó benefactora. Enric Reyna, entonces presidente accidental, convocó las elecciones del 2003 que cambiaron la historia culé.

Conte, en la sesión del Chelsea en el Camp Nou / JORDI COTRINA

Dos precedentes

Conte entiende que el Chelsea deberá realizar un partido "perfecto" para repetir las dos gestas. La suya con la Juve y la del Chelsea con Roberto Di Matteo, otro entrenador italiano.

"Espero el mejor Chelsea, al Chelsea con todas las virtudes que ya mostró en la ida", observó Valverde, tan ocupado con la cita que eludió pronunciarse sobre la opción de compra de Arthur, el centrocampista brasileño del Gremio de Porto Alegre para ejecutarla (o no) en el mes de julio: "Mi futuro ya veremos cuál es después del partido ante el Chelsea. Los entrenadores vivimos al día. El largo plazo nuestro es el mes que viene".

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