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LÍDER SIN PUNTERÍA

Análisis táctico del Barcelona-Getafe: tres delanteros sin goles

El equipo azulgrana alcanza un improductivo 80% de posesión ante un rival defensivo

Joan Domènech

Coutinho, rodeado de rivales.

Coutinho, rodeado de rivales. / JORDI COTRINA

Vuelve Alcácer, vuelve el 4-3-3

Alcácer volvió al once titular y, en su condición de delantero, Valverde recuperó el 4-3-3. El valenciano jugó más de extremo que de interior, aunque en ocasiones se le viera retroceder: en realidad era para intervenir alguna vez.

Dembélé resbala ante Antunes / JORDI COTRINA

Tras el descanso, Valverde le centró para acercarle a Suárez y que hubiera más presencia azulgrana en el área, y cuando le sustituyó por Dembélé recuperó la figura del extremo abierto. El delantero francés, que reaparecía, se mostró muy inseguro, no desbordó con el regate y perdió infinidad de pelotas.

Sin remates hasta el segundo tiempo

Pocas veces, por no decir ninguna, el Barça había cerrado un primer tiempo tan pobre, sin un triste remate digno de tal nombre. La espesura azulgrana solo tuvo un precedente en la cita liguera con el Alavés, pero aquel día se remontó el marcador. Ante el Getafe ni se abrió.

La posesión rayó el 80%, pero no hubo fluidez en la cadena de pases locales para que se crearan opciones ventajosas. La mayor parte de los tiros (12 en total), concentrados en el segundo periodo, llegaron desde lejos y la mitad (6) no fueron ni entre los tres palos. Guaita se lució en la otra mitad.

Mina y Digne defienden bien

El cero de Ter Stegen sugiere que la defensa realizó un gran trabajo. Los centrales eran quienes estaban más bajo la lupa. Sobre todo Yerry Mina, que debutaba. Acertó los pases fáciles y erró los más delicados, algo que deberá corregir. Sus dotes más esperanzadoras se vieron al rematar en el área ajena.

Digne despeja ante Mina / JORDI COTRINA

Digne no tiene el físico del colombiano y reservó su velocidad  para corregir situaciones defensivas a las que ninguno de los dos estaba habituado, uno por novel y el otro por la falta de costumbre. La prudencia ralentizó su construcción, pero defendieron bien. 

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