Ir a contenido

"EL ESPANYOL ES DE CORNELLÀ, ES UNA OBVIEDAD"

Y Piqué manda callar a Cornellà-El Prat

"El Espanyol está cada vez más desarraigado. Tiene un propietario chino y todos sus consejeros lo son", dice el central azulgrana

Marcos López

Piqué manda callar a la afición del Espanyol.

Piqué manda callar a la afición del Espanyol. / JORDI COTRINA

Un cabezazo y se hizo el silencio en Cornellà-El Prat. Un soberbio cabezazo que desató el éxtasis para su autor y significó, al mismo tiempo, una auténtica puñalada trapera para el universo perico. Quedaban ocho minutos para el final cuando Gerard Piqué se alzó en el corazón del área blanquiazul para firmar el gol que tanto perseguía. Un gol comparable, en su memoria particular, al que consiguió, por ejemplo, en el Bernabéu con el inolvidable 2-6 del Barça de Guardiola al Madrid, especialista como es el central azulgrana en emerger en territorios hostiles. Gol y mandó callar a la afición del Espanyol.

No lo hizo solo una vez. Repitió hasta en una segunda ocasión, consciente Piqué de que el fútbol le había devuelto, casi como en un guiño de justicia poética, la posibilidad de redimirse de tantos y tantos insultos recibidos. "¿Mi gesto al público? Falta de respeto es que me denuncien por decir que el Espanyol es de Cornellà, algo que es una obviedad", reiteró el defensa barcelonista, quien cumplió con la palabra que lanzó esta pasada semana tras firmar su renovación hasta el 2023. Dijo entonces que aparecería en la zona mixta de Cornellà y "daría titulares".

"¿Mi gesto al público? Falta de respeto es que me denuncien por decir que el Espanyol es de Cornellà, es una obviedad. Mandé callar, es lo minímo que podía hacer" (Piqué)

Pues, así fue. "Falta de respeto es que no denuncien a su afición por insultar a mi familia", explicó Piqué, quien había tenido un inicio de derbi relativamente tranquilo, a pesar de que cada vez que tocaba el balón era silbado. Nada, sin embargo, comparable a lo que sucedió tras el gol del empate. "¿Cuernos? No, no hago cuernos a nadie. Mandé callar, pero es lo mínimo que podía hacer", confesó después dolido por todo lo que le toca vivir cuando debe visitar la casa del Espanyol, «Buena parte de los insultos no se han dirigido a mí sino a mi familia. Quizá no lo debía hacer, pero sí dirigido a algunos. Si ellos lo hacen y el club no lo denuncia, pues todos están», subrayó Piqué, quien tras el tanto volvió a escuchar esos insultos a su mujer y a su hijo.


Elevar las acusaciones


El gol acalló al público de Cornellà, por mucho que Quique pregonara que no existe jugador en el mundo capaz de silenciar al perico. Pero tampoco hay nadie como Piqué, quien hurga sin descanso. "Cada vez, el Espanyol está más desarraigado de Barcelona. Tienen un propietario chino y todos sus consejeros son chinos", recordó el defensa azulgrana, elevando el tono de sus críticas. "No hace falta que se gasten dinero diciendo que son de Italia, China o Tabarnia", añadió después en referencia al anuncio publicitario que hizo el club españolista sobre su identidad.

"Son de Cornellà, dije eso y sé que duele. No hace falta que se gasten dinero diciendo que son de Italia, China o Tabarnia" (Piqué) 

"Dije eso y se han tenido que gastar una pasta", recalcó más tarde sobre esa campaña publicitaria para combatir su frase ("el Espanyol es de Cornellà") que tanto daño hizo a los aficionados pericos. "Son de Cornellà. Lo dije y sé que duele, pero cada vez está más desarraigado de Barcelona", concluyó un feliz Piqué porque sabe que lo que dolió de verdad fue su gol.