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EL BARÇA BUSCA INTERIOR Y CENTRAL

Valverde: "El Barça debe reforzarse, no debilitarse"

El técnico espera que la junta resuelva bien un complejo mercado invernal tras el deseo de Mascherano de irse

Marcos López

Iniesta y Mascherano, en la última sesión de entrenamiento del Barça antes de jugar contra el Villarreal.

Iniesta y Mascherano, en la última sesión de entrenamiento del Barça antes de jugar contra el Villarreal. / AFP / JOSEP LAGO

No grita Valverde. Ni tampoco da titulares estridentes. Ni siquiera alza la voz. Tampoco se sabe que haya pedido muchas cosas, camaleónico como es el técnico extremeño para integrarse en un paisaje que no tenía nada que ver con el que le prometieron antes de fichar por el Barça. No chilla, pero se le entiende todo, por muy obvias que resulten algunas frases.

Nada, sin embargo, en el Txingurri resulta tan obvio como parece. Todo tiene un sentido y más ahora cuando asoma el decisivo mercado invernal. Un mercado complejo porque el club ya tenía asumido que debía acudir a la necesaria búsqueda de un interior creativo, con desequilibrio y regate (Coutinho sería la pieza perfecta), pero ahora todo se ha complicado por el deseo de Mascherano de cambiar de vida.

"¿Mascherano? Ya veremos. Cuando se abre un mercado lo que el Barça quiere es reforzarse, no debilitarse" (Valverde)

A sus 33 años, el Jefecito no quiere agotar su carrera deportiva convertido en un simple actor secundario y está dispuesto a marcharse a China (la Liga arranca en marzo) para llegar rodado al Mundial de Rusia, atraído por una oferta económica irrechazable, que podría hasta triplicar su salario.

Peticiones que no se aceptan

Valverde pide poco. Y lo poco que pidió (Íñigo Martínez, el central zurdo de la Real) no le hicieron caso. Se le hizo ver que la llegada del defensa vasco (26 años) alteraría el ecosistema de la zaga azulgrana, afectando directamente a Mascherano, algo más que un jugador. No solo porque es el cuarto capitán de la plantilla, elegido tras votación y por delante de Piqué, sino por su estrecha relación con Messi, el primero que comprende la marcha de su amigo.

Yerri Mina, 23 años, opción pactada para venir al Barça en invierno o verano del 2018.


Rendimiento inmediato


Ahora, en cambio, y con Umtiti lesionado hasta finales de enero, es el Jefecito quien desea irse, mientras el Barça se ve obligado a buscar un central de rendimiento inmediato. En ese retrato no encaja el joven colombiano Yerri Mina (23 años, Palmeiras), con quien el club tiene cerrado desde hace meses un pacto para traerlo este invierno a cambio de nueve millones de euros. O en verano. El Barça tiene que decidir.

En realidad, es Valverde quien debe autorizar esa operación, que pondrá a prueba el trabajo de la secretaría técnica azulgrana. No puede fallar en la elección del tercer (o cuarto) central, esperando, eso sí, la directiva que Mascherano atrase su viaje a China hasta que Umtiti salga de la enfermería.

Cuestiones internas


"Hay cuestiones de carácter interno y como no hablamos de posibles fichajes tampoco hablamos de posibles salidas", dijo Valverde sin dar demasiadas pistas, recordando, eso sí, que "todavía no ha llegado el mercado de invierno, pero van a ir surgiendo distintas cuestiones a las que habrá que hacerle frente".

Philippe Coutinho. 25 años. Objetivo desde julio.

Luego, el mensaje fue contundente, escamado como anda el técnico con lo que sucedió el pasado verano. Cuando llegó al Camp Nou, Valverde tenía mejor equipo y plantilla que cuando empezó la Liga. Tenía, por ejemplo, a Neymar, el tercer mejor jugador del mundo como demuestra el último podio del Balón de Oro tras Cristiano y Messi. Y no quiere que esa situación se repita en invierno.

Escamado con lo que pasó en el verano, tenía mejor equipo cuando llegó que cuando se puso en marcha la Liga, Valverde quiere refuerzos sólidos para la plantilla

En verano, el técnico aguardó hasta el último día del mercado para que el club le trajera a Coutinho o sino a Di María como recurso de emergencia. Ni uno ni otro se vistieron de azulgranas, por lo que esas necesidades deportivas no fueron cumplidas, provocando, al mismo tiempo, una purga en la estructura ejecutiva del club.

Donde antes mandaba Robert Fernández,  que controla a Arthur, el joven talento brasileño, ahora manda Pep Segura. A Valverde le llegó finalmente Dembélé y no ha tenido ni tiempo de disfrutarlo por esa grave lesión muscular que padeció. Por eso, el Txingurri avisa. "Cuando se abre un mercado lo que el Barça quiere es reforzarse, no debilitarse". Con una vez basta.