06 abr 2020

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"Yo disparé en Cornellà. Llevaba una pistola de fogueo"

José Manuel Pérez admite que mezcló alcohol y tranqulizantes antes de entrar en el estadio del Espanyol para presenciar el derbi barcelonés

Sergi López-Egea

José Manuel Pérez es el seguidor del Barça que sacó un arma en Cornellà. Este martes, en el paseo de Sant Joan de Barcelona.

José Manuel Pérez es el seguidor del Barça que sacó un arma en Cornellà. Este martes, en el paseo de Sant Joan de Barcelona. / RICARD FADRIQUE

 "Yo disparé en Cornellà. Llevaba una pistola de fogueo. No puse en peligro a nadie, pero encañoné a seguidores del Espanyol porque me sentía amenazado e hice uso del arma con dos disparos". Manuel Pérez Díaz, de 53 años, seguidor del Barça y natural de Tarifa (Cádiz), confesó este miércoles que había sido la persona que el pasado sábado, durante el derbi que Espanyol y Barça jugaron en Cornellà, utilizó una pistola de fogueo con la que efectuó al menos dos disparos contra seguidores del Espanyol, sin causar víctimas por las características del arma pero provocando pánico entre la hinchada blanquiazul.

"Llevaba la pistola de fogueo. No puse en peligro a nadie pero encañoné a seguidores del Espanyol"

Pérez Díaz fue reducido por dos Mossos d’Esquadra, seguidores del Espanyol que, casualmente, se encontraban junto a él, y por un familiar de los policías El domingo, el juez de guardia lo dejó en libertad con cargos. "Debo presentarme al juzgado, hasta nueva indicación, los días 1 y 15 de cada mes", explicó Pérez Díaz a este diario.

    

PAGÓ 135 EUROS POR LA ENTRADA 

Pérez Díaz, que este miércoles se personó en la sede de EL PERIÓDICO para aportar su versión de los hechos, que difiere en muchos casos de la expuesta por el Espanyol, explicó que compró una entrada por valor de 135 euros y que acudió al RCDE Stadium en solitario aunque con una pistola de fogueo, concretamente una 38 automática de color negro, escondida en su entrepierna. Argumentó que sufre una depresión crónica, por la que lleva bastantes años de baja y que toma tranquilizantes varias veces al día. 


"Bebí un par de chupitos. Sé que no debí mezclar alcohol con los medicamentos», contó Pérez Díaz. Antes había ingerido tres medicamentos: prozac (un antidepresivo), rivotril (un calmante) y Tranxilium 50 (un tranquilizante). Mezclados con el alcohol causan estragos y son muy peligrosos. En la mañana del sábado cogió el arma para ir a pasear «más seguro» por la Rambla. Le parece, dijo, un lugar peligroso. Y después se fue al estadio. Y entró con la pistola, algo que no entienden bastantes seguidores del Espanyol: ¿cómo consiguió burlar los servicios de seguridad del estadio en un partido de alto riesgo y con la máxima alerta terrorista?

ARMA ESCONDIDA EN EL PANTALÓN

El Espanyol reconoció que esta persona introdujo el arma escondida en su pantalón. «Resulta imposible cachear a ls 30.000 personas que acuden a un partido como este»

La Comisión Antiviolencia podría proponer un castigo al club si considera que hubo deficiencia en los controles de acceso al campo. "Me registraron la mochila que llevaba pero no me cachearon. Tenía la pistola escondida entre el ombligo y el pantalón", confirmó Pérez Díaz.

La mayor discrepancia entre este seguidor, que admitió ser hincha acérrimo del Barça, aparece en el momento en el que se produjo la detención. Pérez Díaz explicó a este diario que fue reducido tras el primer tanto de Luis Suárez, ya en la segunda parte, mientras que el club blanquiazul afirma que cuando marcó el delantero uruguayo "ya estaba detenido". En el informe policial figuran las 20.51 horas como hora en que Pérez Díaz fue entregado a los Mossos d’Esquadra, es decir, al poco de iniciarse el encuentro. Un portavoz del Espanyol confirmó, además, que el aficionado estaba bebido en el momento de la detención. 

"Siempre he sido un amante de las armas y en otra época de mi vida fui un experimentado tirador"

PASIÓN POR LAS ARMAS

Pérez Díaz habla de un pasado militar y de su afición a las armas, hasta el punto de mostrar a este diario una fotografía que lleva en su móvil y en la que aparece junto a un fusil automático con mira telescópica. "Siempre he sido un amante de las armas y en otra época de mi vida fui un tirador experimentado". También dijo que había llamado a los Mossos porque "varios seguidores del Espanyol han descubierto donde vivo y me esperan en la puerta de mi casa", cerca de Barcelona.  Ahora la pistola de fogueo está a recaudo de los Mossos. "José Manuel, ¿qué has hecho?". Se lo dijo su mejor amigo. Las armas nunca son una buena compañía. Y menos para llevarlas a un campo de fútbol. 

La Comisión Antiviolencia será contundente

El viernes, la Comisión Antiviolencia analizará en Madrid este caso y propondrá la máxima sanción ecónomica posible, al margen de la que determine el juez que instruye el caso por la vía penal, para José Manuel Pérez. Según fuentes conocedoras del caso, el aficionado recibirá una orden de alejamiento de los estadios  de fútbol y de cualquier otro espectáculo público por lo menos en el periodo de un año. 
La sanción económica, asimismo, será la máxima, aunque ayer, desde Madrid, no supieron precisar la cuantía. "Dependerá, sobre todo, de lo que indique el informe de los Mossos".