Ir a contenido

Cillessen, un portero con pies y cabeza

El meta holandés multiplica sus adeptos tras consagrarse en la eliminatoria ante el Atlético con otra gran actuación

Joan Domènech

Cillessen detiene el remate de Savic, en una de sus cruciales intervenciones ante el Atlético.

Cillessen detiene el remate de Savic, en una de sus cruciales intervenciones ante el Atlético. / JORDI COTRINA

«Gracias por todos los buenos mensajes», escribió en Twitter. Un solo tuit de seis palabras le permitió responder a las decenas, centenares, de los nuevos seguidores que se iban sumando a su cuenta, que registró una actividad comparable a la que vivió el día anterior ante el Atlético. El éxito social se añadió al deportivo. Fue la prueba palpable del triunfo personal de Jacobus Antonius Peter Johannes. Por suerte, hay un apellido detrás.

Ese es el nombre completo de Cillessen, Jasper para todo el mundo excepto para los documentos oficiales; las actas arbitrales, por ejemplo. La actividad del meta holandés en las redes sociales va paralela a las veces en que se coloca delantera de las redes de su portería.

Y paralela a los partidos de Copa, la competición para la que ha sido reservado por Luis Enrique, respetuoso con sus particulares jerarquías: se marchó Claudio Bravo, el titular de la Liga, Ter Stegen subió un escalón y el hueco que quedaba entre el banquillo y la Copa lo tapa, desde el 25 de agosto, Cillessen, nacido en Nimega (Holanda) el 22 de abril de 1989. Le bastó una temporada en el equipo de su ciudad (2010-11) para fichar por el Ajax  antes de aterrizar en Barcelona a seis días del cierre del mercado.

UN PERFIL CONCRETO

Trece millones más dos en variables costó Cillessen, que responde al perfil que busca el Barça: un portero con manos, que pare, pero también con pies y cabeza: con habilidad para alargar el juego de pases característico del equipo y con sangre fría para aguantar la presión.

El debut llegó más pronto de lo esperado. En la tercera jornada de Liga por una lesión de Ter Stegen. Debía ser una jornada tranquila, plácida. Apenas cinco remates llegaron a la portería. Pero encajó dos goles. Y, encima, el Barça perdió, en el Camp Nou y ante un recién ascendido (1-2).

Cillessen quería jugar la final con el Alavés para tomarse la revancha de su mal debut en la Liga (1-2) 

"Quiero la revancha contra el Alavés". Así salió Cillessen del vestuario el martes por la noche, tras la eliminación del Atlético de Madrid. Sin medias tintas, sin repetir las declaraciones insípidas de los demás sobre la identidad del rival que querían para la final. "Quiero al Alavés", repetía, lamentándose de las casi seguras ausencias de Sergi Roberto y Luis Suárez –"tenemos que ganar la final por ellos", proclamó– , pero seguramente también contento por Aleix Vidal y Paco Alcácer, con quienes convive más por su condición de suplentes y que ocuparán esas vacantes.

AJETREO ANTE EL ATLÉTICO

Ocho goles en nueve partidos ha encajado Cillessen, que solo ha efectuado 13 paradas en los 64 remates recibidos: la mitad, casi (6 paradas y 31) correspondieron al Atlético, la noche que le consagró.

La final de Copa será el próximo y último partido de Cillessen. Tres meses y medio por delante esperando para cerrar la temporada. A no ser que el azar le conceda otra revancha con la final de la Champions. Se despidió del Ajax  encajando cuatro goles.