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LA ACTUALIDAD AZULGRANA

El liderazgo de Neymar vale oro

El astro azulgrana inicia su preparación para los JJOO con la duda de si será el capitán de la selección brasileña

Edu Sotos

Neymar, en una sesión de ejercicios en Teresópolis.

Neymar, en una sesión de ejercicios en Teresópolis.
Neymar, en un partido benéfico del Instituto Neymar JR en Praia Grande (Sao Paulo).

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Con una chaqueta manga larga pero sin el brazalete de capitán. Así saltó este martes al frío césped de Teresópolis, un hermoso pueblito de las montañas de Río de Janeiro, el delantero de la 'seleçao' Neymar Júnior. Con apenas ocho grados de temperatura, el primer encuentro del delantero del FC Barcelona con la selección olímpica de Brasil no fue todo lo caluroso que hubiera esperado.

En la primera rueda de prensa del nuevo técnico de la 'canarinha', Rogério Micale, un auténtico desconocido para el público brasileño pero fuertemente consolidado en las categorías inferiores de la selección verdeamarilla, evitó por todos los medios confirmar o desmentir su rol de capitán en los Juegos Olímpicos de Río 2016. “A nivel interno ya hemos conversado con los jugadores sobre quien deberá asumir el brazalete de capitán, pero la decisión es siempre de la comisión técnica. Vamos a esperar para ver el funcionamiento del grupo, pero lo sabréis en breve”, aseguró Micale sembrando la duda entre los presentes.

COMENTARIOS DESAFORTUNADOS

Desde que asumió el rol de capitán bajo las órdenes de Dunga en el 2015, el liderazgo de la estrella del Barcelona jamás había sido cuestionado. Sin embargo, la caída de Dunga, su ausencia en la Copa América Bicentenario y la polémica por sus desafortunados comentarios en las redes sociales tras la dolorosa eliminación contra Perú, llegando a decir que un montón de “babacas” (idiotas, en portugués) criticarían a sus compañeros, hicieron saltar las alarmas sobre la necesidad de nombrar un capitán de un perfil bajo que reconcilie la deteriorada relación entre los aficionados y el equipo pentacampeón el mundo. Algo entendible si se piensa que cada palabra, gesto o insinuación del azulgrana genera un verdadero 'tsunami' entre el público brasileño y la prensa del país. 

"Neymar está entre los tres mejores jugadores del mundo y si conseguimos que se sienta feliz todo irá bien" (Rogério Micale)


Consciente de la incertidumbre que su respuesta generó, el novato entrenador estuvo rápido y supo enmendar el error inicial: “Neymar está entre los tres mejores jugadores del mundo y si conseguimos que se sienta feliz todo irá bien”. No hay duda de que, con brazalete o sin él, Neymar está destinado a tirar del carro en una selección que destaca ante todo por su juventud y falta de experiencia.

DETALLES TÉCNICOS

Tanto es así que en Brasil todos saben que si el delantero se siente cómodo la magia de los regates imposibles, el desborde y la osadía no tarda en hacer su efecto y eso, según Micale, debería ser suficiente para conseguir que el conjunto aspire al ansiado oro olímpico. Mientras tanto, el recital de detalles técnicos, sonrisas y bromas que desprendió Ney en el primer entrenamiento no dejó lugar a dudas sobre el efecto de su liderazgo natural entre sus compañeros. El de Santos, la misma ciudad en la que se consagró el mítico Pelé, no paró de divertirse en una sesión técnica cuyo objetivo no fue otro que reactivar las ganas de acariciar el cuero para unos jugadores que, en el caso de Neymar, no han sudado la camiseta durante las vacaciones. 

Todo lo contrario ocurría con el otro gran novato del entrenamiento, Gabriel Jesús. Con apenas 19 años el delantero del Palmeiras, y futurible del FC Barcelona aunque en la disputa ya se sitúan el Real Madrid o el Milan, no disimulaba sus ganas de triunfar con el número 11 de Brasil a sus espaldas.

TRIDENTE MÁGICO

Como vigente líder del campeonato brasileño, el aspirante se destacó por su velocidad y su capacidad asociativa formando un tridente que junto a Neymar Gabriel Barbosa "Gabigol", la otra perla del Santos, bien podría valer una medalla de oro. Sin disimulos, Micale no quiso ahorrar palabras para referirse a un jugador que conoce desde las categorías inferiores de la selección y en el que deposita grandes esperanzas en los próximos años.

"Gabriel Jesús es una realidad, un jugador formidable pero que debe seguir su ciclo de formación. Todavía no podemos esperar que asuma una responsabilidad como sí lo hacemos con Neymar", apuntó a sabiendas de que, al final de las cuentas, solamente el 'crack' del Barcelona, con el brazalete de capitán o simplemente como líder natural del equipo, será capaz de colocar el oro olímpico sobre el pecho de sus compañeros en Río 2016.