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Carta de Sandro Rosell a Tito

SANDRO ROSELL

Amigo Tito, muchas gracias. ¡Cómo y cuánto hemos aprendido de ti, especialmente estos últimos meses! Ha sido un placer para nosotros que compartiéramos conversaciones, encuentros, comidas, cenas, calçotades, cafés o una cerveza. Y en cada una de esas ocasiones tú nos dabas lecciones de vida. Conversaciones que desprendían preocupación, pero preocupación no por ti mismo y por tu estado de salud, sino preocupación por los tuyos, por Montse, por tus hijos, Carlota y Adrià, y por su futuro y comodidad, y por que no les faltara de nada cuando tú ya no estuvieras. Y preocupación por el futuro de tus amigos, Jordi, Aureli, Jaume y muchos más, pero también interés en aportar tu valía y profesionalidad al futuro del Barça, desde el primer equipo hasta el fútbol formativo.

Tu generosidad ha sido inmensa, y de la gente que yo he conocido muy pocos se pueden comparar contigo. Pensando en los otros y dando a los otros el protagonismo hasta el último suspiro. Lo hablamos muchas veces y, Tito, es tal cual lo decíamos: tú has sembrado y has recogido. Tus amigos, muchos y buenos, están contigo, y no hará falta que sufras, pues tus amigos cuidarán de los que más amas, tu familia, y recordarán tu lema: "Seny, pit i collons".

Pude hablar contigo momentos antes de que empezaras tu sueño profundo y eterno. Probablemente, la mejor y peor conversación que he tenido nunca. Y te agradezco tanto que me dieras algunos de tus últimos minutos, para ayudar a darme cuenta de la excesiva importancia que damos a cosas que no la tienen más que para llenar nuestro ego. Nunca olvidaré el haber podido despedirme de ti, sabiendo que un día nos volveremos a ver. Hasta entonces, Tito, recibe un beso muy fuerte de otro de los muchos que también te quieren.

Sandro

Temas: Tito Vilanova