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Duelo por el liderato

"Veo al Barça como a Goliat"

Eduardo Sacheri afirma que "si esos chicos se levantan bien, ganan seguro"

E. P. R.
BARCELONA

No es extraño que alguien que obra milagros con las manos conceda un enorme mérito a quienes hacen magia con los pies. El escritor argentino Eduardo Sacheri (Buenos Aires, 1967), autor del libro La pregunta de sus ojos, que dio pie a la oscarizada (2010) El secreto de sus ojos, de Juan José Campanella, vive en su país la euforia de tener a dos compatriotas en la cima del fútbol español «y mundial, y mundial».

Sacheri, autor recientemente del guión de la maravillosa Futbolin, prefiere ver todo aquello que une al Cholo Simeone y a Gerardo Tata Martino, más que la idea futbolística que les separa. «Acá, en Argentina, tenemos de todo, sí, pero imperan los habladores, aquellos técnicos que viven de lo que dicen más que de lo que hacen. Y tanto el Cholo como Tata son dos ejecutores, dos enormes trabajadores, apasionados por su profesión y terriblemente responsables. Y eso me encanta de ellos. Y eso me encanta como argentino».

Para este cariñoso autor, siempre dispuesto a hablar de fútbol, su pasión, el Barça «es el Goliat en la contienda de hoy o al menos así lo vemos desde Argentina: enorme, poderoso y, encima, tiene a Messi. Todos aquí pensamos que si el Barça se levanta bien, no hay forma de ganarle. Tienen que ocurrir unas cuantas cosas extrañas para que esos chicos no ganen. Así que, para muchos de nosotros, sería una sorpresa que ganase el Atlético, de ahí que consideremos milagrosa la manera en que el Cholo puso a su equipo a pelear por el título. Milagroso y ejemplarizante».

Sacheri, desde su querido Buenos Aires, no entiende por qué se le criticó tanto a Tata en Barcelona. «Me temo que le están pasando facturas que no son suyas. Una cosa sí les digo: es un tipo íntegro, profesional, honesto». Para Sacheri, el Cholo hoy «solo tiene cosas buenas que ganar, mientras que Martino lo tiene todo para perder. Todo lo que logre Simeone es puro milagro, mientras que a Tata solo le toca sostener el pináculo de la gloria que heredó». Claro que para lograr eso, Tata cuenta con Messi «la mayor estrella mundial, cuya virtud, a mi entender, es el sentido colectivo que le da a su juego. Leo se alimenta de lo colectivo para devolverlo todo magnificado en beneficio del equipo».