29 mar 2020

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ENTREVISTA PUBLICADA EL 31 DE MAYO DEL 2011

Tito Vilanova: "Esté Pep o no, el Barça debe mantener la misma filosofía"

"Messi ha madurado. Necesita a los demás para ser grande. Y él hace más grandes a los demás", afirma el segundo entrenador del Barça

MARCOS LÓPEZ / Barcelona

Estaban todos los jugadores del Barça en el centro del terreno de juego, con más de 100.000 personas abarrotando el Camp Nou, cuando Guardiola y Vilanova salieron juntos al campo. Llevaban ambos una Copa de Europa --segunda en tres años--, mientras cruzaban orgullosos el pasillo de médicos, ayudantes, auxiliares, antes de depositarla con extrema suavidad, hasta con dulzura, sobre el césped. Pep Guardiola y Tito Vilanova, al mismo tiempo. No se entiende a uno sin el otro. Después de arrasar al Manchester en Wembley, el segundo entrenador repasa uno de los partidos más grandes del Barça.

--Tuvieron dos semanas para preparar la final y con todos los jugadores, excepto el problema físico de Puyol. ¿Cual fue la última consigna que le dieron al equipo?
--La de siempre. ¿Cual? Qué tuviéramos el balón. Qué mantuviéramos nuestra personalidad en todo momento. Más que nunca. Porque sabíamos que el Manchester era muy fuerte físicamente y que nos iban a intentar apretar mucho arriba. Vimos muchas veces la final de Roma y cada vez pensábamos lo mismo: «Mira, ¡cómo van estos!» .

--Por eso, Messi bajó al centro del campo para crear un triángulo de las Bermudas con Xavi e Iniesta y hacer desaparecer la pelota...
--Sí, esos tres. Más Busi. Más Alves también. Eso es lo que buscábamos. Al final, los equipos no saben si te deben cerrar por dentro o bloquearte por fuera. Si lo hacen por dentro, tienes a Dani por fuera. Además, la mayoría de rivales no están acostumbrados a jugar contra un equipo como el nuestro. ¿Por qué? Porque para ellos todo es nuevo. En cambio, nosotros ya estamos acostumbrados a jugar contra todo tipo de equipos.

--Cuando Messi marca el 2-1, Guardiola se gira eufórico y le hace un gesto de que hay que chutar desde fuera del área. ¿Le dice algo más?
--Sí, esa fue una de las cosas que hablamos. Ya en la primera parte hubo bastantes disparos desde fuera del área. Si hacíamos nuestro juego podrían terminar dentro del área.

--Así fue, por ejemplo, el 3-1 de Villa.
--Es cierto. Esa posibilidad se podía dar con más frecuencia que en otros partidos. Pero Pep me comentaba algunas cosas que habíamos hablado en el descanso. Queríamos abrir más el campo, tocando el balón todavía más rápido para encontrar muchos más espacios. Esas jugadas, las de Leo y David, se dieron así, pero el mérito es solo de los jugadores.

-Antes de esos dos goles, que llegaron en la segunda parte, el equipo recibió el tanto de Rooney. Ni así pareció perder la calma.
--Teníamos una ventaja con respecto a la final de Roma. En estos dos años, la mayoría de jugadores han adquirido mucha madurez. No podemos olvidar que en Roma era la primera final europea para Leo, Gerard, Busquets... Andrés, además, no llegó bien por el tema de sus lesiones. En estos dos años, han ganado muchas cosas y sabíamos que siguen teniendo ganas de ganar. Eso, unido a la madurez que decía antes, te da una cierta tranquilidad para afrontar estas finales.

--Es, por tanto, el partido más grande del Barça, futbolísticamente hablando, además del 5-0 al Madrid.
--Por el momento, sí. Por la trascendencia del partido, también. Y por el rival. El Manchester es muy bueno, muy, muy bueno. Ahora, cuando lo piensas, por el momento en que se hizo, una final de Champions, por el rival, un gran Manchester que ha jugado tres finales europeas en los cuatro últimos años, y por el escenario, Wembley es especial para los culés.

--¿Vivió en algun momento la final?
--No soy de dar los partidos por ganados antes de tiempo. Tan solo al final, pero debo reconocer que me calmé cuando ví que Leo recibía bien en esos espacios intermedios. Nos dimos cuenta de que, una vez pasados los primeros minutos, les costaba saltar a la presión. No están acostumbrados a salir porque no lo necesitan nunca. No están entrenados para jugar ante un equipo como el Barça.

--A veces, pareció que el Barça jugaba hasta caminando.
--¡Qué va! Corrieron mucho, pero muchísimo. Tanto ellos como nosotros. El United corrió una barbaridad. Park, Carrick, Valencia... Es un equipo al que admiro mucho. Muchísimo. Es muy competitivo, no necesitan mucho para hacer un gol.

--Así, de un saque de banda a favor del Barça, llegó el gol de Rooney.
--Así fue. Cuando llegamos al vestuario, en el descanso, les dijimos a los jugadores que lo estaban haciendo muy bien. Que siguiéramos igual. No había nada que cambiar. Es una pasada. Es muchísimo. No es la primera vez. En otros partidos, estos jugadores ya lo han hecho y consiguen que rivales de tanto nivel en Europa como el United parezcan luego mucho más normales y hablan de la grandeza de estos futbolistas del Barça. Por eso, reitero mi admiración hacia el Manchester.

--En una final de Champions, el Barça logró la monstruosa cifra de hacer hasta el 91% de pases correctos.
--Es una pasada. Es muchísimo. No es la primera vez. En otros partidos, estos jugadores ya lo han hecho y consiguen que rivales de tanto nivel en Europa como el United parezcan luego mucho más normales y hablan de la grandeza de estos futbolistas del Barça. Por eso, reitero mi admiración hacia el Manchester.

--¿Cómo se siente ahora?
--¿La verdad? Tengo todavía que pellizcarme para despertar. Teníamos muchas ganas de ganar, ha sido un año terriblemente duro por muchas circunstancias. La enfermedad de Abidal, los problemas de Puyol, de Xavi, hasta la lesión de Pep en la espalda y eso, unido a los cuatro clásicos con el Madrid, ha sido durísimo. Han intentado hacer ver que nosotros somos tramposos, que no tenemos 'fair play'. ¡Cómo puede serlo un equipo que tiene en cada partido el 75% o 80% de la posesión! Es imposible no tener 'fair play', va en nuestra idea de entender el fútbol. Somos un ejemplo en este sentido. Ha sido duro, mejor no lo podíamos culminar.

--Se acabó al estilo Barça. Cogiendo el balón en Wembley de inicio a fin.
--Por supuesto. Ese es nuestro estilo y filosofía. También debemos ser conscientes de que llegará un momento, esté Pep o no esté, en que el equipo no conseguirá estos resultados ni, tal vez, este juego. Pero el Barça debe mantener esta filosofía. En esos momentos, la gente no debe pensar que hay que buscar otras cosas ni otro tipo de jugadores. Es una filosofía que debemos seguir. Por eso, debemosdar siempre las gracias a los que empezaron esto, a Cruyff y a Charly.

--Y con Messi.
--Ha cambiado mucho respecto a Roma. Ha madurado mucho en estos años. Siempre es espectacular, pero necesita a los demás para ser grande. Y él también hace más grandes a los demás. En el momento justo, en los últimos 30 metros, marca la diferencia. Es el jugador más grande que ha habido en esos espacios.