La cuenta atrás de la Liga ACB. Los equipos catalanes (y 3)

Nico Laprovittola: el clásico desde un nuevo prisma

  •  El base argentino, uno de los cuatro refuerzos que llegan al Palau, es uno de los protagonistas del inusual trasvase del puente aéreo Barça- Madrid

  • "Soy bastante crítico y autoexigente. Es lo que me ha hecho llegar a un equipo que aspira a ganarlo todo", asegura el flamante fichaje azulgrana

Laprovittola posa en las instalaciones del Barça en el encuentro con El Periódico

Laprovittola posa en las instalaciones del Barça en el encuentro con El Periódico / Ferran Nadeu (EPC)

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Luis Mendiola
Luis Mendiola

Periodista

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Pocos dudan de que los clásicos entre Barça y Madrid serán una constante esta temporada, tanto en la ACB como en la Euroliga. Nada fuera de lo normal. Pero este año tendrán un punto adicional de morbo por el inusual trasvase del puente aéreo que ha llevado en pocos meses a los exzulgranas Heurtel y Hanga a vestirse de blanco y a Nicolas Laprovittola (Morón, Argentina, 31 de enero de 1990) a instalarse junto a su mujer y su hija Bruna, de apenas meses, en Barcelona, tras dos años a las órdenes de Pablo Laso.

“Supongo que lo viviré de una forma especial. También me llama la atención ver cómo me reciben. Pero no soy el primero ni el último que haga ese camino”, cuenta el talentoso base que en la temporada 18/19, en las filas del Joventut, logró el MVP de la temporada en la ACB. “Cuando me llegó la oferta del Barça, la verdad es que ya no me interesó ninguna otra opción. Dejé todas las demás en segundo plano. Mi contrato con el Madrid ya había terminado y decidí que lo mejor para mi carrera y para mi familia era seguir en España”.

Para Laprovittola, el Barça será un nuevo desafío en su carrera, en la que ya acumula una decena de clubs y algún escarceo en la NBA, con los Spurs. Por un lado estará la competencia con otros dos bases puros de la plantilla, como Calathes y Jokubaitis. Por otro, demostrar que puede hacer jugar a un equipo grande sin tanto protagonismo con el balón como en la Penya, y en su etapa final en el Madrid, ya liberado por la marcha de Campazzo.

“Es lo que piensa mucha gente, ¡Qué puedo decir! Yo estoy tranquilo. Puedo ayudar al equipo y hacer lo que me pidan, adaptarme a las regla defensivas que me pidan. Por eso estoy acá y me eligen. El Barça ya me conocía, saben qué hago bien y hago mal. A mí nadie me ha regalado nada”, asegura Lapro, como ya lo ha bautizado Jasikevicius, porque su nombre Nico, está reservado para Mirotic. “Quizás no transmita tanto como Saras, que es un apasionado. Soy un poco más calmado. Pero también soy bastante autocrítico y exigente. Esto es lo que me trajo hasta donde estoy y llegar a un equipo que aspira a ganarlo todo”.

Competencia sana

 Seguro de sus fuerzas, bregado ya en su selección, Argentina, con la que tuvo un papel destacado en Tokio (13,8 puntos, 4 asistencias), antes de caer en cuartos con Australia, el bronce olímpico, Laprovittola comparte la ambición y los objetivos del equipo azulgrana. “Siguen los jugadores más importantes, sigue el entrenador, y si seguimos la misma línea de trabajo del año pasado, en la que el equipo fue de menos a más, debemos seguir buscando grandes cosas: jugar la ‘final four’ de la Euroliga, ganarla, jugar los los ‘play-offs’ de la ACB, ganarlos, ganar la Copa…” 

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Laprovittola está dolido por la derrota en la final de la Supercopa del pasado domingo (“tuvimos mejores momentos que el Madrid, pero los que nos fuimos con la bronca fuimos nosotros. creo que va mucho más por cuenta nuestra que por ellos”, asegura) pero se muestra convencido de las virtudes de la plantilla.  “Necesitamos tiempo, somos cuatro nuevos más los jóvenes. Todos los que hemos venido tenemos un rol complementario, pero podemos sumar. Somos un equipo versátil y completo”, valora el base argentino, que considera positiva también la competencia con Calathes y Jokubaitis. “Son tres estilos diferentes de base, pero creo que somos complementarios. Ahí entra el trabajo de Saras para elegir a cada uno en un momento”, apunta y asegura que el técnico tiene claro cuál debe ser su rol. “Me ha pedido que sea agresivo, que juegue rápido, que el equipo corra la cancha ¿Jugármela? Depende del momento. Es estar ahí y sumar”.