29 sep 2020

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LAS REACCIONES DE LA FINAL DE LA ACB

El vestuario del Barça llora la derrota: "Perder así es lo peor que nos podía pasar"

Pesic asegura que Mirotic "arriesgó" jugando la final "con problemas físicos"

Raúl Paniagua

Pesic, en un momento de la final.

Pesic, en un momento de la final. / ACB

La Liga más excepcional de toda la historia del básquet español deparó un cruel desenlace para el Barça, que pretendía recuperar un título esquivo desde el 2014 y acabó llorando otra derrota. Ese trofeo que Svestislav Pesic Dusko Ivanovic atisbaron en la previa acabó en el zurrón del preparador del Baskonia. El comentario jocoso del técnico azulgrana, sugiriendo a su colega que tocara «un poco» la copa, resultó algo gafe.  El título de Liga se le volvió a resistir al Barça. 

La superstición siempre es un elemento presente en el deporte. Nadie suele ser muy fan en estas citas de tocar con sus manos el trofeo final. Mejor mirarlo de reojo. Pesic, en cambio, abrazó el galardón sin tapujos después del vacile a Ivanovic. Desafió cualquier tradición el míster azulgrana y quien finalmente lo alzó con toda la energía del mundo fue el Toko Shengelia, que conquistó su primer título con el Baskonia después de seis años.

El riesgo de Mirotic

La derrota dejó tocado a Pesic, que reconoció los problemas de su equipo en el rebote y en las pérdidas de balón. «Ha sido un partido muy intenso. Nosotros pudimos ganar, pero hay cosas que no se pueden cambiar», remarcó el técnico, que mantuvo a Mirotic con cuatro faltas durante el último cuarto hasta su marcha. «Era un riesgo, pero él también arriesgó jugando este encuentro. Tenía problemas físicos. Intentamos diferentes terapias. Él quería estar», añadió. 

Ante Tomic reflejó el dolor del vestuario azulgrana. «No hemos estado acertados en ataque. No seleccionamos bien y tuvimos tiros muy forzados. A un partido puede suceder cualquier cosa. Perder así, en el último balón, es lo peor que nos podía pasar», reflexionó el balcánico.  

Bartomeu, en la grada

Exhausto acabó Shengelia, el mejor ejemplo del carácter de un Baskonia que parecía destinado a firmar una temporada desastrosa y acabó llevándose la Liga. Buena parte de culpa la tiene el sargento Ivanonic. Regresó a su querido club el día de Nochebuena y en Navidad ya estaba entrenando.  «Tengo buenos chicos y buenos alumnos», dijo sonriente poco después de confirmarse su éxito. 

«Hemos defendido bien pese a tener graves errores. El problema estaba en el ataque, en tener más calma. Era un torneo excepcional y el Barça pudo ganar con su último tiro, pero lo hicimos nosotros. El título significa mucho», agregó el expreparador azulgrana, que cumplirá 63 años el 1 de septiembre.

Ocho años más tiene Pesic, que esperaba recuperar la hegemonía del Barça en España y se llevó un batacazo. La quinta falta de Mirotic, al que no reservó en el comienzo del último cuarto, y la última jugada, sin Heurtel en pista, son momentos claves de un duelo que contó con Josep Maria Bartomeu en la grada. 

El sufrimiento del MVP

Con la Liga de fútbol bastante cuesta arriba y con un Barça-Atlético en el Camp Nou, Bartomeu quería darse una alegría en la Fonteta en un curso convulso. Tampoco pudo cumplir su deseo. Asistió a un batacazo importante. Más feliz se marchó Josean Querejeta, el máximo mandatario de un Baskonia que ya suma cuatro títuos de Liga.

«Se cumplían 10 años del último título.Estoy muy contento por el torneo que hemos hecho. Hemos pasado por muchas desgracias esta temporada. En esta ocasión tuvimos la pizca de suerte que a veces no se tiene. Dusko es el ADN nuestro. Ojalá siga muchísimos años con nosotros», valoró el presidente vasco.  

En una final en la que se esperaba un duelo estelar entre Shengelia y Mirotic emergieron los bases, con Luca Vildoza a la cabeza. Recuperado de una grave lesión en el hombro durante el confinamiento, el argentino brilló con luz propia en València. «Sufrí mucho para llegar aquí. Nadie confiaba en nosotros, en diciembre cambiamos de técnico y ahora somos campeones. ¡La puta madre! Es increíble, ni en mis mejores sueños pense que llegaría esto. ¡La vida es buena!», proclamó el MVP de la final entre lágrimas.