LA EUROLIGA DE BALONCESTO

El Barça mantiene su velocidad de crucero en Múnich

El equipo azulgrana encadena su cuarta victoria y aguanta el pulso en cabeza con Madrid y Efes (67-77)

El azulgrana Adam Hanga, en acción, rodeado de contrarios, en el partido europeo ante el Bayern

El azulgrana Adam Hanga, en acción, rodeado de contrarios, en el partido europeo ante el Bayern / LUKAS BARTH-TUTTAS (EFE)

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Luis Mendiola

En la larga carrera de fondo que supone la Euroliga, el Barça no pierde comba por muchas trabas que encuentre en el camino. El equipo azulgrana mantiene una velocidad de crucero admirable y eso le llevó a encadenar su cuarta victoria consecutiva en la siempre complicada cancha del Bayern Múnich por 67-77, el equipo donde ejerce como general mánager Marko, el hijo de Svetislav Pesic, y donde el propio técnico azulgrana entrenó durante tres años. El triunfo permite a los barcelonistas sostener el pulso con el Madrid y en Anadolu Efes por el liderato de la competición.

“Fue un partido difícil”, reconoció Pesic. “Mis jugadores tuvieron que dar el máximo sobre todo en defensa frente a un Bayern que nunca se rindió, y que tiene potencial para ganar a cualquiera. Conseguimos ganar porque actuamos con mucha concentración”, añadió el técnico barcelonista.

Volvió a ofrecer el Barça una imagen solvente y práctica, apoyándose en un buen trabajo defensivo, que forma parte del libro de cabecera del técnico azulgrana, lo que le dio el control del rebote y también la posibilidad de desplegar el contrataque y sumar canastas fáciles.  Igual de positivo fue que el equipo transmitió sensaciones muy positivas sin necesidad de contar con la mejor versión de Mirotic, el jugador que ha arrastrado a sus compañeros en estos primeros meses de competición, y que está viviendo una etapa de bajón, sobre todo en el aspecto anotador.

El equipo no se resiente porque como si fueran vasos comunicantes, hay varios jugadores que siguen dando pasos adelante. Tomic, por ejemplo, atraviesa un gran momento de forma, y además cuenta con un relebvo de excepción en Davies. La intensidad de Abrines sigue en alza y eso se refleja en su trabajo defensivo, pero también con una actitud más ambiciosa en ataque como demostró el martes frente al Villeurbanne. Higgins siempre aparece. Y, sobre todo, Hanga, obligado director de juego por las bajas de los bases (Pangos, Heurtel), cada vez se encuentra más cómodo en esa posición y sigue sumando en los dos lados de la cancha, todo un lujo para el equipo barcelonista.

Hanga, dominador

El húngaro luce una visión panorámica conforma avanza el curso y asume cada vez más riesgos en las asistencias, apartado en el que batió su récord personal con 10 (su anterior registro eran las 8 frente al Alba Berlín esta misma temporada) y eso le permitió completar unas estadísticas de lujo (10 puntos, 10 asistencias, 5 rebotes, 2 robos), para un 23 de valoración que lo convirtieron en el mejor jugador del encuentro. “Me salió un buen encuentro, pero lo importante, en verdad, es que el equipo se llevó la victoria y además se consigue fuera”.

De las manos de Hanga, por ejemplo, nacieron algunas de las contras que el Barça montó a partir de robos en defensa y le permitieron construir ya un sólido margen en el descanso (25-39), después de un segundo cuarto en el que limitaron al máximo el acierto defensivo del Bayern, al que dejaron anotar solo nueve puntos.

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Esa lucidez se mantuvo en la reanudación, en la que se vieron algunos de los mejores minutos del Barça en el Audi Dome, hasta el punto de que hizo crecer su margen hasta los 18 puntos (28-46, m. m. 23) y amenazó con la sentencia. Pero el Bayern no es un equipo que le pierda la cara a los encuentros y volvió a engancharse a través de los triples y del despertar de Lucic, Barthel y, sobre todo, de Zipser, el jugador que mantuvo el desafío a los azulgranas con un protagonismo inesperado en el último cuarto (19 puntos en total, con cuatro triples sin fallo) con el que apretó, por momentos, el marcador, aunque el Barça jugó con inteligencia en los últimos minutos para sellar sin problemas la victoria, la 12ª en las 15 jornadas.

Bayern Múnich, 67- FC Barcelona, 77

<span style="font-size: 1.6rem;">Bayern Múnich: Lo (-), Dedovic (3), Lucic (11), Huestis (5), Monroe (2) –cinco inicial- Koponen (3), Zipser (19), Nelson (2), Flaccadori (-), Barthel (9), Lessort (3), Radosevic (10).</span>

* Fe de errores

En la larga carrera de fondo que supone la Euroliga, el Barça no pierde comba por muchas trabas que encuentre en el camino. El equipo azulgrana mantiene una velocidad de crucero admirable y eso le llevó a encadenar su cuarta victoria consecutiva en la siempre complicada cancha del Bayern Múnich por 67-77, el equipo donde ejerce como general mánager Marko, el hijo de Svetislav Pesic, y donde el propio técnico azulgrana entrenó durante tres años. El triunfo permite a los barcelonistas sostener el pulso con el Madrid y en Anadolu Efes por el liderato de la competición. «Fue un partido difícil», reconoció Pesic. «Mis jugadores tuvieron que dar el máximo sobre todo en defensa frente a un Bayern que nunca se rindió, y que tiene potencial para ganar a cualquiera. Conseguimos ganar porque actuamos con mucha concentración», añadió el técnico barcelonista. Volvió a ofrecer el Barça una imagen solvente y práctica, apoyándose en un buen trabajo defensivo, que forma parte del libro de cabecera de Pesic, lo que le dio el control del rebote y también la posibilidad de desplegar el contrataque y sumar canastas fáciles . Igual de positivo fue que el equipo transmitió sensaciones muy positivas sin necesidad de contar con la mejor versión de Mirotic, el jugador que ha arrastrado a sus compañeros en estos primeros meses de competición, y que está viviendo una etapa de bajón, sobre todo en el aspecto anotador. El equipo no se resiente porque como si fueran vasos comunicantes, hay varios jugadores que siguen dando pasos adelante. Tomic, por ejemplo, atraviesa un momento de forma excepcional, y se mueve en la pintura con una superioridad absoluta. La intensidad de Abrines sigue en alza y eso se refleja en su trabajo defensivo, pero también con una actitud más ambiciosa en ataque como demostró el martes frente al Villeurbanne. Y, sobre todo, Hanga, obligado director de juego por las bajas de los bases (Pangos, Heurtel), cada vez se encuentra más cómodo en esa posición y sigue sumando en los dos lados de la cancha, todo un lujo para el equipo barcelonista. Hanga, dominador El húngaro luce una visión panorámica conforma avanza el curso y asume cada vez más riesgos en las asistencias, apartado en el que batió su récord personal con 10 (su anterior registro eran las 8 frente al Alba Berlín esta misma temporada) y eso le permitió completar unas estadísticas de lujo (10 puntos, 10 asistencias, 5 rebotes, 2 robos), para un 23 de valoración que lo convirtieron en el mejor jugador del encuentro. «Me salió un buen encuentro, pero lo importante, en verdad, es que el equipo se llevó la victoria y además se consigue fuera». De las manos de Hanga, por ejemplo, nacieron algunas de las contras que el Barça montó a partir de robos en defensa y le permitieron construir ya un sólido margen en el descanso (25-39), después de un segundo cuarto en el que limitaron al máximo el acierto defensivo del Bayern, al que dejaron anotar solo nueve puntos. Esa lucidez se mantuvo en la reanudación, en la que se vieron algunos de los mejores minutos del Barça en el Audi Dome, hasta el punto de que hizo crecer su margen hasta los 18 puntos (28-46, m. m. 23) y amenazó con la sentencia. Pero el Bayern no es un equipo que le pierda la cara a los encuentros y volvió a engancharse a través de los triples y del despertar de Lucic, Barthel y, sobre todo, Zipser, el jugador que mantuvo el desafío a los azulgranas con un protagonismo inesperado en el último cuarto (19 puntos en total, con cuatro triples sin fallo) con el que apretó, por momentos, el marcador, aunque el Barça jugó con inteligencia los últimos minutos para sellar con solvencia la victoria, la 12ª en las 15 jornadas.