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LA EUROLIGA DE BALONCESTO

El CSKA arrolla al Barça en una noche negra

El equipo ruso asalta el Palau con su acierto en el triple y una actuación perfecta de principio a fin (67-96)

Luis Mendiola

El azulgrana Brandon Davies entra a canasta en presencia de Hilliard y Bolomboy

El azulgrana Brandon Davies entra a canasta en presencia de Hilliard y Bolomboy / ALEJANDRO GARCÍA (EFE)

La versión más seria y efectiva del CSKA Moscú esta temporada asaltó al Barça en el Palau y lo hizo con una repaso en toda regla al equipo de Pesic, que no encontró el antídoto para desconectar a su rival (67-96). Los triples rusos descosieron a los barcelonistas y la sangría solo hizo que crecer y crecer, con un CSKA agigantado sobre la cancha, jugando con mucha comodidad, y un Barça superado, incapaz de presentar batalla. Para los azulgranas, descabalgados del liderato de la Euroliga, fue una noche para olvidar, que arrancó algunos pitidos de la grada. 

«Han sido mucho mejores desde el principio», asumió el azulgrana Pau Ribas. «Ha sido un poco inesperado para nosotros y el tener que jugar con un marcador tan adverso, nos ha hecho estar ansiosos y precipitados. No pasa nada. Pero hay que aprender de esta situación. Venimos de una buena dinámica y no hay que darle más vueltas».

El primer tiempo resultó ya una pesadilla para el Barça. En todos los sentidos, sobre todo por su desconexión en el segundo cuarto en el que encajó 33 puntos, una barbaridad. Los siete triples anotados por el CSKA en esos primeros minutos (14 al final, con un 46% de acierto) abrieron una brecha tremenda en un pulso en el que los azulgranas no acabaron de encontrarse cómodos. Mientras Kurbanov dio el tono a los rusos con su acierto y su agresividad, nadie fue capaz de asumir ese rol en el equipo azulgrana. Ni Roland Smits, de entrada. Ni Kuric y Abrines, a quienes recurrió Pesic en las rotaciones.

El 2 de 18 de Barça en el triple  no admite demasiadas excusas. Pero el cuadro de Pesic tampoco supo sacar nada positivo de sus acciones al poste. Tomic no generó acciones de ventaja ni tampoco anotar. Y solo las acciones puntuales de Davies dieron aire a los barcelonistas en la zona.

De mal en peor

En ese escenario, la ventaja solo hizo que crecer para los rusos, espoleados también por sus tres recientes derrotas como visitante en las canchas del Asvel, Baskonia y el Madrid, que les han hecho perder comba con la parte alta de la Euroliga, y con un plan de partido perfectamente diseñado por Itoudis, que amargó la vida de los barcelonistas (38-51).

Lejos de corregir sus problemas en defensa y de mejorar en sus porcentajes, el Barça cayó en un exceso de precipitación en la reanudación, intentando recortar las diferencias. Las urgencias no le ayudaron en nada. Mirotic fue un ejemplo de la falta de paciencia. Buscó el triple en los primeros segundos de cada jugada. Pero no fue su día, más allá de unos números aceptables (19 puntos), como tampoco lo fue para sus compañeros, negados en acciones que suelen ser sencillas también cerca de canasta.

El CSKA, sólido en su zona, sacó beneficio de ese escenario y siguió castigando a los barcelonistas hasta romper el pulso al final del tercer periodo con canastas inverosímiles, algunas de ellas en el límite de la posesión con un Mike James desatado que hizo jugar y también disparó su propia anotación, hasta convertir la derrota en un duro castigo para el Barça y en un fefuerzo moral para el CSKA.

FC Barcelona, 67- CSKA Moscú, 96

FC Barcelona: Hanga (10), Higgins (4), Smits (4), Mirotic (19), Tomic (-) -cinco inicial- Davies (19), Ribas (-), Pustovyi (-), Oriola (4), Delaney (5), Kuric (2).

2 de 18 triples. 24 rebotes, 7 ofensivos (Hanga, 7). 14 asistencias (Delaney, 3).

CSKA Moscú: Strelnieks (10), Hackett (9), Kurbanov (12), Voigtmann (10), Hines (12) -cinco inicial- Bolomboy (6), James (14), Semen (2), Vorontsevich (8), Hilliard (13), Baker (-).

14 de 30 triples (Hilliard, 3). 32 rebotes, 7 ofensivos (Hines, 7). 24 asistencias (James, 6).

Parciales: 20-18; 18-33; 12-25;17-20

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