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LUCHA EN EEUU

California desafía al gigante del deporte universitario

El estado dorado se enfrenta a un negocio que se lucra con el rendimiento físico de los estudiantes por más de mil millones de dólares al año

Andrea López-Tomàs

Escena de un partido de fútbol americano de la NCAA de la universidad de UCLA.

Escena de un partido de fútbol americano de la NCAA de la universidad de UCLA.

"Esto va a marcar un punto de inflexión en el mundo del deporte universitario". Daniel Manfred tiene 26 años. Estudiaba en la Universidad Dominicana de California y jugaba en su equipo de fútbol. Ahora es testigo del gran cambio: el estado dorado intenta liderar la revolución en el deporte estadounidense tras aprobar el lunes una ley que permite a los estudiantes deportistas recibir patrocinios. La Asociación Nacional Deportiva Universitaria (NCAA, por sus siglas en inglés) ha descrito la medida como "inconstitucional" y ha amenazado a California con no dejar participar a sus universidades en las competiciones nacionales. 

"Ser estudiante deportista es muy exigente; empiezas a entrenar a las cinco de la mañana y a las ocho tienes que ir a clase, por lo que te pierdes la hora del desayuno", explica Manfred que ahora trabaja como biólogo para el estado californiano. "Tu cuerpo acaba agotado". Los universitarios atletas, como se les conoce en Estados Unidos, alimentan los negocios millonarios de las ligas estudiantiles de fútbol americano, baloncesto o gimnasia. Pero de forma amateur. Los estudiantes acceden a becas por su talento deportivo que, a la vez, les exigen un rendimiento impecable tanto académico como físico. 

El gobernador de California, Gavin Newsom, jugó a béisbol en la Universidad de Santa Clara y lidera la afrenta contra la NCAA. "Cada estudiante en la universidad puede comercializar su nombre e imagen; pueden obtener un canal de YouTube y monetizar eso", defendía el sanfranciscano. "El único grupo que no pueden son los atletas; ¿por qué?". La legislatura de California aprobó la iniciativa por unanimidad que entrará en vigor en el 2023 para dar tiempo a las negociaciones con la NCAA. Además, muchos consideran que pronto se sumarán otros estados con leyes similares. 

Pérdida de pureza

"En este momento, casi medio millón de estudiantes atletas en los 50 estados compiten bajo las mismas reglas", advertía una carta enviada por la NCAA mientras se discutía la legislación. "Este proyecto de ley eliminaría ese elemento esencial de equidad e igualdad de trato que forma la base de los deportes universitarios", concluía una organización que factura más de mil millones de dólares al año. Las universidades también se oponen a la medida de California ya que les preocupa no poder participar en ciertas competiciones nacionales que les benefician con casi 100 millones de dólares anuales. 

i am extremely grateful for my incomparable experience at UCLA, to have competed for four years and graduated - but i, along with so many other women and Olympic sport athletes don’t have a pro league to go to. addressing the thought that SB206 is the death of Title IX and will ruin “competitive balance”, SB206 is about high profile athletes getting fair value, but it also ensures that a student athlete like me - an athlete representing a currently non-revenue generating sport can capitalize on my talent the same way any other student can who DJ’s on the weekend or builds an app. my routine going viral proves that people do care, it’s just time for the NCAA to stop exploiting athletes like me. this bill empowers us to elevate our sports into revenue generators and earn what we deserve! thanks #theshop for having me! #morethananathlete #wearethecollective

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Muchas de las críticas hacen referencia a la pérdida de la "pureza" y la "autenticidad" del deporte universitario amateur, como recriminaba el quarterback Tim Tebow. Newsom considera que el sistema perpetúa un "ciclo de desigualdad mientras explotan a los estudiantes al máximo y cuando se gradúan, vienen los siguientes". El gobierno de California defiende que esta posibilidad ayudará a aquellos estudiantes de entornos pobres o grupos minoritarios que se dedican en cuerpo y alma a su equipo, a veces sin recursos para comer. Es la única opción que les queda en un sistema universitario caro para la juventud estadounidense.

Enfoque de equipo

"En esa etapa de tu vida aún te estás desarrollando; todavía eres un chaval y ponerte en esa enorme plataforma puede no ser bueno para tu salud mental", confiesa Manfred. El futbolista recuerda con ternura a sus compañeros de Dominican y teme que esta medida haga perder "el enfoque de equipo". "Cuando estás en un equipo te sientes como en familia pero esto puede hacer que haya un hijo favorito y que se cree cierto resentimiento entre los demás jugadores", explica preocupado. 

El debate está abierto. Newsom firmó la ley durante el programa ‘The Shop’ conducido por el jugador de la NBA, Lebron James, y le acompañaban varios deportistas. La gimnasta Katelyn Ohashi recordó cómo convertirse en un fenómeno viral solo le trajo fama y cero compensación económica. "Estoy muy agradecida a mi incomparable experiencia en la Universidad de California en Los Ángeles, pero como muchas otras mujeres y atletas olímpicas yo no tengo una liga profesional a la que ir", criticaba en su cuenta de Instagram. 

La legislación propuesta prohíbe que la NCAA veta a una universidad en una competición si los atletas son compensados económicamente por su trabajo. James fue uno de los primeros en aplaudir la medida por haber vivido esta historia en su piel. "Tuve que irme a la NBA fue para sacar a mi madre de la situación en que se encontraba”, confiesa en el vídeo. “Me hubiera encantado meterme en un equipo de baloncesto universitario pero no me lo podía permitir".

Temas: LeBron James