25 sep 2020

Ir a contenido

EUFORIA TRAS GANAR A AUSTRALIA

España abraza el gen churchilliano

Los jugadores y técnicos de la selección española apuntan al esfuerzo y a Marc Gasol como claves de la victoria

Adrián Foncillas

Marc Gasol y Ricky Rubio expresan su alegría tras llegar a la final del Mundial de baloncesto. 

Marc Gasol y Ricky Rubio expresan su alegría tras llegar a la final del Mundial de baloncesto.  / REUTERS / JASON LEE

El equipo español ha insertado el gen churchelliano en su cadena de ADN. La mutación es radical, donde antes sobraba excelencia ahora se desparraman sangre, sudor y lágrimas. Las claves repetidas por los jugadores para explicar su pase a la final también definen al buen yerno: orgullo, esfuerzo, compromiso… Cambia la fórmula y se mantienen los éxitos, prueba de la fiabilidad del baloncesto español para gestionar sus recursos.

"Tenemos menos talento que otros años, pero el corazón está ahí. Es un trabajo constante, viene de muchos atrás y no siempre sale, en los dos últimos mundiales no pasamos de cuartos. Pero hemos seguido luchando, trabajando en verano, para estos momentos en los que la cabeza no te funciona muy bien porque estás cansado pero el corazón sí", explicaba Ricky Rubio en la zona mixta con ese extraño cóctel de fatiga y euforia. Minutos antes el pívot australiano Andrew Bogut había transitado por ahí gritando "una jodida vergüenza" sin más aclaraciones. Un colega australiano sugiere que apuntaba a los árbitros.

"Tenemos menos talento que otros años, pero el corazón está ahí" (Ricky Rubio)

"La parte táctica es complementaria, es más importante la capacidad de los jugadores para el esfuerzo y la concentración para tomar decisiones. Corazón y cabeza. Sólo con lo primero no ganas, sé que van a poner muchísimo, pero tienes que añadir cabeza y habido mucha en los últimos minutos", confirmaba Sergio Scariolo tras 50 fragorosos minutos en la banda y aún con la estampa de galán clásico.

"Jugar partidos igualados es la parte más divertida de mi trabajo. Lo paso bien" (Scariolo)

"Jugar partidos igualados es la parte más divertida de mi trabajo. Lo paso bien porque me exige tomar una decisión tras otra, necesitas la frialdad y la concentración necesarias para saber qué cosas has de cambiar y qué cosas has de callar", contaba el técnico con el biorritmo inalterado de los que lo han visto todo.

Rudy Fernández epitomiza el sacrificio grupal. El madridista no racaneó con los intangibles que escapan de las estadísticas: la defensa, los ánimos, la energía…"No hemos dado un balón por perdido, hemos ganado por carácter, el mismo que hemos tenido en todo el torneo. Ha sido un partido muy duro. La final tiene que ver con el esfuerzo de todos los jugadores. Sabíamos que el grupo no estaba en la mejor forma al principio pero hemos ido creciendo", juzgaba.

El partido terminó con Marc Gasol alzándose varias cabezas sobre el resto. Algo atorado en la primera parte, el pequeño de los Gasol mandó después en la pintura y planteó problemas irresolubles a los australianos con sus triples. Su irrupción en el partido fue, según Scariolo, como esas botellas de kétchup que te esfuerzas en abrir hasta que todo el contenido se libera de golpe y "se va por todos los lados".

La transición del equipo

"Se ha destapado", perseveró en la metáfora. "Ha metido tiros importantes pero sobre todo ha amenazado y complicado los planes del rival porque ha sacado a su coloso defensivo de la pintura y nos ha permitido muchos espacios para las penetraciones. Es súper importante alejar de la pintura a su protector del aro más grande y fuerte”.

Los Gasol metaforizan la transición del equipo, desde aquellas odas sinfónicas a estas ceremonias de demolición. A Marc le cuestan las gráciles maniobras del estilizado Pau pero le llega con su fe y corpachón para despachar a cualquiera bajo el aro. En el Mundial ya ha recogido los bártulos que temporalmente le dejó Pau por lesión.

"Ha sido el líder. En la segunda parte ha dominado, ha sido suya. Gracias a él estamos aquí" (Juancho Hernángomez)

"Ha sido el líder", aclaraba Juancho Hernangómez. "En la segunda parte ha dominado, ha sido suya,  gracias a él estamos aquí. Ha lanzado cuatro tiros libres muy difíciles porque la cabeza te juega malas pasadas, y los ha metido. Es nuestro MVP y nos ha llevado hasta la final".  "No me sorprende, sé lo bueno que es", añadía Ricky Rubio.