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UN REFERENTE EN EL PALAU

Rick Pitino, una leyenda en busca de redención

El técnico neoyorquino se enfrenta al Barça en la Euroliga en su nueva etapa al frente del Panathinaikos

Luis Mendiola

Rick Pitino sigue el partido con el Olympiacos, con Antetokounmpo listo para salir

Rick Pitino sigue el partido con el Olympiacos, con Antetokounmpo listo para salir / PETROS GIANNAKOURIS (AP)

El Panathinaikos visita este viernes el Palau. Y lo hará con una leyenda en los banquillos: Rick Pitino, sustituto desde hace apenas dos semanas del destituido Xavi Pascual.  El técnico neoyorquino, de 66 años, que construyó una carrera espléndida en la Liga Universitaria (NCAA) y en la NBA,  glorificado en el Salón de la Fama del baloncesto estadounidense por sus logros, ha acabado visitando el infierno, e incluso es considerado como un apestado por buena parte de la opinión pública norteamericana.

La condena para Pitino llegó tras verse involucrado en el entramado de corrupción en el baloncesto universitario de EEUU, destapado en el 2015 por el FBI después de un larga investigación de tres años. El FBI sacó a la luz un escándalo de fraude y corrupción a jugadores para que recalaran en algunas universidades, una práctica totalmente prohibida en el sistema universitario de EEUU, donde no se puede recibir ningún tipo de ayuda económica.

El reclutamiento de los jugadores, realizado con fondos de marcas de ropa deportiva, se hacía también con el compromiso de los deportistas de firmar un contrato con esta firmas cuando pasaran a la NBA. La investigación destapó también una trama sexual paralela. Los reclutadores se valían también de fiestas con 'strippers' y prostitutas para convencer al jugador.

Despedido y sin título

Aunque Pitino negó siempre haber tenido conocimiento y nunca fue declarado culpable, quedó probada la participación de algunos miembros del cuerpo técnico y de trabajadores de su universidad. El escándalo acabó con el despido del técnico neoyorquino de Louisville en el 2017. A pesar de los recursos presentados, la actuación de la NCAA fue contundente y sentenció que se anularan las victorias de Louisville en un periodo de dos años y el campeonato universitario obtenido en la 'final four' del 2013.

El técnico neoyorquino, que tuvo un paso por el baloncesto internacional al dirigir a Puerto Rico en la fase de clasificación para los Juego de Río, afronta esta ocasión en el Panathinaikos con una oportunidad de redención, pero también con el íntimo deseo de volver al primer plano y ganarse una nueva oportunidad de entrenar en la NBA.

Primer refuerzo

"No puedo venir aquí con una varita mágica y cambiarlo todo en un entrenamiento. Perder se convierte en un cáncer y todo se propaga. La actitud, la mala ejecución y eso solo se soluciona ganando”, aseguró Pitino a su llegada a Atenas, antes de su debut triunfal frente al CSKA. La semana pasada ya sufrió en sus carnes lo que supone el derbi griego (perdió ante el Olympiacos por 79-65) y en esta ya ha incorporado al primer refuerzo: el escolta estadounidense Sean Kipatrick (1,93 y 29 años).

Pitino ya tuvo dos etapas previas como técnico NBA: dirigió a los Knicks durante dos temporadas, entre 1987 y 1989, con los que ganó un título de la División Atlántico y llegó a una semifinal de Conferencia con un récord de 90 victorias y 74 derrotas. Su segundo período, esta vez en los Boston Celtics (1997 a 2001), no resultó tan eficiente y acabó destituido.

En la Liga universitaria, Pitino, que es el único entrenador en la historia en llegar a tres equipos distintos a la ‘final four’ (Providence,  Kentucky, Lousiville) ganó un segundo campeonato al margen del de Louisville: con los Wildcats de Kentucky en 1996.