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COPA DEL REY

La mutación asombrosa del Barça

El método de Pesic reanima a un equipo roto y lo conduce a ganar la Copa 10 días después de su llegada

Los jugadores elogian la claridad del técnico serbio y niegan que propiciaran la salida de Sito Alonso

Luis Mendiola

Pesic, dirigiendo al Barça durante la final de Copa.

Pesic, dirigiendo al Barça durante la final de Copa. / Efe / Angel Medina G

Svetislav Pesic se presentó el pasado día 9 de febrero forma oficial como nuevo entrenador del Barça. Y algunas de sus frases parecían cumplir con el protocolo para recuperar el ánimo de un equipo hundido en una crisis de juego y resultados, que le costó el cargo al técnico Sito Alonso. "La temporada no ha acabado, todavía podemos ganar algo", lanzó a su llegada. Diez días después, Pesic luce en su palmarés el segundo título de Copa con el conjunto después de arrebatarle este domingo el título al Madrid en la final de Las Palmas (90-92).

Pierre Oriola besa la Copa. / EFE

No es solo el título lo que ha logrado Pesic, entronizado ya en los altares del barcelonismo por su primera etapa, la 2003-04, en  la que le dio la primera Euroliga y el primer triplete de su historia al club. Es el cambio de una dinámica perdedora en las últimas temporadas, que parecía que iba a prolongarse también en esta. El último título azulgrana fue la Supercopa del 2015, una conquista menor.

Las historias de redención forman parte del deporte. Pero la mutación vivida por el Barça en apenas 10 días va más allá de la sorpresa incluso para los propios responsables del club, que no salen de su asombro. El reto en Las Palmas era solo competir y mejorar la imagen de las últimas semanas.

Mensaje polémico

No es fácil entender cómo puede transformarse tanto un equipo con unos cuantos entrenamientos y alguna charla técnica. Y el mensaje colgado en el muro del Facebook personal de Óscar Lata, uno de los ayudantes de Sito Alonso, que fue borrado horas después ("nada mejor que llegar a casa y sorprenderte porque tienes la cama hecha") deja la puerta abierta a segundas lecturas, cargadas de polémicas: los jugadores propiciaron la caída del técnico madrileño.

El escolta azulgrana Pau Ribas rechazó la teoría de la conspiración e hizo una lectura mucho más sencilla con Jordi Basté en los micrófonos de RAC1 este mismo lunes. "(Con Sito) llegó un momento en el que puede que estuviéramos saturados y no éramos capaces de plasmar la mentalidad en la pista", aseguró el jugador badalonés, para aclarar que estas cosas en el deporte pasan. "A veces trabajas bien y las cosas no salen y, a veces, con pocas cosas sí que salen. Es sencillo. Quizás si fue un error intentar hacer muchas cosas cuando las básicas no salían".

Un técnico de respeto

El club apostó por el técnico de Novi Sad, de 68 años, como recurso de urgencia para cerrar la temporada, pero conscientes del prestigio con el que cuenta en el baloncesto europeo y el respeto que genera, y su encaje en el vestuario ha sido perfecto.

"Pesic nos aporta felicidad", asegura el base francés Heurtel, uno de los que mejor han conectado con Pesic hasta el punto que ha cerrado la Copa con el título de MVP, después de completar un torneo excepcional. "Hemos simplificado un poquito las cosas. Nos ha dado muchos ánimos, hemos hablado de todo y bien. Cada entrenador tiene su manera de trabajar y en pocos días hemos intentado hacer lo que nos ha dicho y nos está saliendo bien. Tiene mucha experiencia y también sabe jugar finales", lo elogia el capitán Juan Carlos Navarro

Navarro levanta la Copa en Las Palmas. / EFE

Hay datos incuestionables. Superados los seis meses de competición, el Barça de Sito Alonso era un equipo confuso y poco fiable, incapaz de competir con continuidad, con un balance aún peor que el de la pasada temporada  (19 victorias y 21 derrotas), la de Bartzokas, y virtualmente descartado de la Euroliga, con nueve jornadas de antelación.

Había logrado algunas victorias de prestigio (Madrid,  Panathinaikos, Olympiacos, CSKA), es cierto. Pero también había creado dinámicas muy complicadas entre los jugadores, había introducido demasiados sistemas de trabajo y propició entradas y salidas de jugadores (Sanders, Vezenkov, Pressey…) que acabaron por diluír los roles de la plantilla y condujeron a derrotas muy duras, que le hicieron perder credibilidad en el grupo.

Filosofía clara 

"Me equivoqué al ser tan permisivo con el proyecto que teníamos que hacer y no abandonar esta situación para pensar en mi mismo. Por ejemplo, con Rice, que yo podía haber echado mano de él pero entre todos decidimos que no cumplía los valores del proyecto", afirmó Sito Alonso, tras salir del club, en una entrevista que concedió al programa ”Que t’hi jugues!” en la cadena SER.

Pesic, a su llegada a la cena de celebración de la Copa en Barcelona. / JAVIER FERRÁNDIZ

En cambio, Pesic ha trabajado bien el aspecto mental y ha vuelto al abc del baloncesto, aprovechando todo lo bueno que había trabajado el equipo con Sito, y haciendo responsable a los jugadores también del estilo en la pista.  Desde el primer momento, ha puesto énfasis en la importancia de la defensa, de los sistemas bien trabajados, de defender bien las transiciones y en dar la máxima confianza al equipo para que tome sus decisiones en ataque.

"Pesic tenía muy claro que quería hacer: los cuatro detalles que quería reflejar y que nos dice cada día en cada reunión. También quería que recuperásemos la confianza en cada uno. Sin confianza, por mucho que trabajes, las dudas generan errores", cuenta Ribas. "Pesic nos ha dado aire fresco y nos ha simplificado las cosas", concluye Pierre Oriola, otro de los héroes del título en Las Palmas, el punto de inflexión con el que soñaba el Barça para recuperar la ilusión.

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