Ir a contenido

BALONCESTO

Aíto: "Me he jubilado dos veces y me voy a desjubilar otra vez"

El técnico madrileño, de 70 años, añade otro capítulo a su espléndida carrera con su fichaje por el Alba Berlín

Luis Mendiola

Aíto García Reneses posa para El Periódico en su despacho de la Fundación / JOAN CORTADELLAS

Aíto García Reneses posa para El Periódico en su despacho de la Fundación
Aíto: "Me he jubilado dos veces y me voy a desjubilar otra vez"

/

Alejado de lo convencional durante su excepcional carrera, Aíto García Reneses (Madrid, 1946) ha vuelto a sorprender a todo el mundo aceptando una oferta del Alba Berlín para entrenar en la Liga alemana esta próxima temporada. A la edad en la que muchos disfrutan de su jubilación, 70 años, el técnico madrileño aseguró que preserva toda la ilusión por su profesión y la pasión por el baloncesto en una entrevista con EL PERIÓDICO. El veterano técnico, que se mantiene en forma y apenas luce arrugas en el rostro, está listo para añadir una nueva experiencia a una larga trayectoria, que lo ha llevado por los banquillos del Cotonificio, el Joventut, el Barça, el Unicaja, el Sevilla y el Gran Canaria.  

-¿Qué le ha convencido para aceptar la oferta del Alba? Mi vuelta no es algo premeditado. Dejé de entrenar al Gran Canaria después de pasar dos buenos años allí. Y a partir de ahí, la vida siguió. Las cosas han venido así. Ya me he jubilado dos veces y me voy a desjubilar otra vez. Ahora veremos lo que dura. ¿Qué quiere decir? Que mantengo la ilusión por el baloncesto y la ilusión por entrenar.

-Ha superado los 1.000 partidos en la Liga, la ACB le ha homenajeado por sus 50 años en la Liga. Con una carrera tan extensa, podría decirse que lo ha vivido ya todo y ha logrado el reconocimiento que durante años se le discutió. Primero tengo que agradecer a la ACB que hiciera el homenaje en vida, que es un tema que debería suceder más. Porque normalmente los homenajes se hacen con la retirada o con muertes. Y sí, es verdad, en los últimos años parece que lo he hecho todo bien, cuando había momentos en los que parecía que todo lo que hacía estaba mal.

 -En su carrera tampoco había vivido una experiencia en el extranjero. ¿Por qué ahora? Cuando entrenaba al ‘Coto’, al Joventut o al Barça tuve ofertas para salir de muchos sitios, pero como me encontraba a gusto, no me planteaba ninguna de las ofertas. Ahora me parece un tema atractivo por la novedad de ir fuera y por el poder aportar algo al Alba y al baloncesto alemán. Eso me motiva.

"Mi vuelta a las canchas no es nada premeditado. Ha venido así ¿Qué quiere decir? Que mantengo la ilusión por el baloncesto"

-Su carnet dice que tiene 70 años. ¿Qué le dice su cabeza? Pues probablemente que tengo 70 también. Yo me encuentro bien, con ganas. Tampoco es que vaya a hacer un maratón. Afortunadamente me encuentro bien físicamente y la cabeza me va un poquito más lenta que hace unos años, pero la experiencia compensa un poco todo.

-Puede interpretarse su decisión de irse al Alba como un punto de rebeldía por salirse de lo establecido. No es rebeldía, sino algo que me apetece, puedo y lo hago.

-¿Afronta esta aventura en solitario? No. Me acompaña mi pareja Mariona y también viene Israel González, que es el entrenador que había tenido de ayudante en Gran Canaria, lo que supone una ventaja porque entiende el estilo de baloncesto que yo pretendo y ayuda a trabajar en la línea que quiero.

-Después de un año alejado de las canchas, ¿echaba de menos la adrenalina? No sé si tanto la adrenalina como un poco lo que he hecho siempre, porque aunque he seguido haciendo cosas que tenían que ver con el baloncesto, no es lo mismo que estar en un equipo.

-Entre esos temas relacionados con el baloncesto está su fundación. ¿Qué le lleva a crearla? La idea fundamental es ayudar a los estudiantes que no tienen la oportunidad de jugar a baloncesto por falta de recursos económicos. La segunda parte del proyecto no se ha puesto aún en marcha: es ayudar a los jugadores con cierto nivel y ganas, que no se queden solo con el baloncesto sino ayudarles a que estudien, darles becas, etcétera.

-Una de las ideas que intenta impulsar es la liga universitaria. Así es. En estos momentos muchos jugadores que acaban de júnior no están preparados para el salto a profesional. Esa transición falla. Aquí es donde cuadra perfectamente una liga universitaria, de jugadores de 18 a 22 años. Y además es un tema muy interesante para las propias universidades. Básicamente porque crearía un vínculo de la universidad con el estudiante. Ese vinculo es una propaganda para la universidad. Es bueno formativamente y tiene una relevancia. Y también es una forma de acercar el deporte a la Universidad. Es recorrer un camino que llevará su tiempo pero será pionero en Europa y será una gran ventaja para todos.

-¿Qué análisis hace del baloncesto español? Hay una dificultad grande: que la NBA cada vez paga más y se lleva a más jugadores proyecto, que no han acabado de triunfar y eso debilita mucho nuestro baloncesto. En cualquier caso lo que hay que hacer es seguir  trabajando, no desfallecer y cuando la situación económica no sea tal que un partido de ‘play-off’ de NBA cueste lo mismo que un abono de nuestro clubs para toda la temporada, podamos equilibrar un poquito la situación, Y mientras tanto intentar acuerdos, que son difíciles pero imprescindibles, entre la FIBA, la ACB, la Federación, la Euroliga, la NBA. Que todo el mundo ceda un poco y no tire cada uno por su propio camino.

"Me encuentro bien, con ganas. La cabeza va un poco más lenta, pero lo compenso con la experiencia"

-Por sus manos han pasado algunos de los mejores talentos jóvenes. ¿Cuál es el que más le ha impactado?  En una época contaba los jugadores que llegaban a ser internacionales que empezaban con mi club, como Jiménez o Costa en el Coto, Montero, Jofresa y Villacampa en el Joventut, etcétera. Luego, en un momento dado, cambié y me marqué los que iban a la NBA en un puesto significativo. Se da la circunstancia de que el numero tres fue Pau Gasol; el numero 5 fue Ricky Rubio, el número  4 fue Porzingis y que todos tienen una característica común: su buena cabeza. Eso lo resalto para que los jóvenes sepan que no solo hay que ser bueno jugando a baloncesto, sino que hay que ser bueno intelectualmente para saberse comportar, entendiendo  los compañeros, respeto al rival, a los árbitros…. Y eso es mucho más fácil desde una buena formación.

-Llega al Alba con Sikma y Gregonis, dos jugadores procedentes de la ACB. ¿Qué objetivos se marca en su etapa en Berlín?  Aún no conozco bien a toda la plantilla. Pero es un club sólido que puede mejorar si hace las cosas correctas un gran pabellón, se puede crecer en aficionados y ver mejor aún el futuro, hay margen de mejora. Mi idea es mejorar no solo desde el punto de vista técnico sino ayudar a que lo haga todo el club.

0 Comentarios
cargando