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El Barça reacciona con rabia y gana en Vitoria (84-92)

Una buena defensa y un gran Tomic, que anotó 21 puntos, impulsan el triunfo azulgrana sobre el Baskonia

MARCOS LÓPEZ / BARCELONA

Rice, el base del Barça, pasa el balón entre Hanga y Diop, del Baskonia, en Vitoria.

Rice, el base del Barça, pasa el balón entre Hanga y Diop, del Baskonia, en Vitoria. / EFE / JOSE RAMON GOMEZ

Se levantó el Barça. Y lo hizo con rabia, carácter, orgullo, pero, sobre todo, con una excelente defensa que sometió al Baskonia (84-92) con un triunfo que le permite respirar. Tras la grave debacle en la Euroliga también ante el equipo vasco («peor no se puede jugar», confesó Ante Tomic tras ganar en Vitoria), los azulgranas ofrecieron síntomas de mejoría.

"Si juegas bien en defensa, las cosas salen bien en ataque" (Tomic)

Gracias, precisamente, a Tomic (21 puntos), las canastas valiosas de Rice (17) y, por encima de cualquier otra consideración, por la defensa. «Hemos reaccionado, sobre todo, en ese aspecto. Si juegas bien en defensa, las cosas salen bien en ataque», proclamó Tomic, que ofreció una de sus mejores versiones de la temporada.

OTRA ACTITUD

El Baskonia, además, no estuvo sólido atrás, permitiendo que el Barcelona abriera ya un boquete en el marcador al final del segundo cuarto (14-21), que se hizo aún más evidente en el tercero: 21-27 para los azulgranas. A partir de ahí, el Barça gobernó el partido con solvencia porque el equipo de Sito Alonso no encontró atajos para superar su defensa. No solo eso. Tampoco tuvo respuestas eficaces ante el ataque de Bartzokas.

"Estoy muy contento por la actitud de mis jugadores, por su carácter,  por su orgullo" (Bartzokas)

«No hemos defendido igual de bien que otros días», lamentó Sito Alonso. «Estoy especialmente feliz», dijo el entrenador griego. Hay partidos que se ganan también desde aspectos que trascienden lo puramente táctico. «Estoy muy contento por la actitud de mis jugadores, por su carácter, por su orgullo», comentó Bartzokas.

LA LUZ DE RICE

No era, como sostuvo el técnico del Barça, «una cuestión de revancha» sino una necesidad para olvidar el cisma que se ha vivido esta semana en la sección. «Cada partido es una diferente historia y tienes que demostrar algo distinto», recordó Bartzokas, amparándose en el acierto ofensivo que le proporcionaron Tomic, Rice y Doellman. Entres los tres sumaron 53 de los 92 puntos que anotó el Barça. «Lo más importante es que hemos ganado el partido después de lo que pasó en la Euroliga», afirmó Tomic, quien no olvida aún ese durísima derrota.

Baskonia-Barça (84-92)

Baskonia: Larkin (16), Hanga (9), Sedekerskis (5), Diop (14), Tillie (4) -cinco inicial- Bargnani (4), Voigtmann (16), Beaubois (13), Laprovittola (3), Luz (0) y Blazic (0).

7 de 29 triples (Larkin, 2). 24 rebotes, 12 ofensivos. (Sedekerskis, 3). 19 asistencias (Larkin, 7).

Barça Lassa: Rice (17), Doellman (15), Faverani (9), Koponen (6), Perperoglou (3) -cinco inicial- Claver (8), Navarro (5), Vezenkov (8), Tomic (21), Peno (0) y Diagné (0). 
5 de 22 triples (Rice, 1) 34 rebotes, 11 ofensivos. (Claver, 6). 20 asistencias. (Rice, 8).
Parciales: 21-20; 14-21; 21-27; 28-24

El triunfo en la cancha del Baskonia permite al equipo azulgrana tener unos días de calma. La tormenta, sin embargo, no ha amainado del todo, aunque la gestión del partido sí que emite señales de esperanzadora reacción.

No solo por el triunfo, sino porque también controlaron el encuentro, quebrando la voluntad del conjunto de Sito Alonso. Castigó, además, el Barça con mucha solvencia los despistes defensivos iniciales del Baskonia, incapaces de acercarse en el marcador.

A cinco minutos del final del partido, el conjunto azulgrana dominaba claramente, con una sustancial diferencia de 14 puntos: 67-81. No dio opción el Barça, que dominó el rebote (34 para los azulgranas; 24 para los vascos) guiado en ese último tramo del partido por el brillante Rice, quien anuló cualquier esperanza del Baskonia encadenando dos espectaculares acciones individuales. Vuelve a casa el Barcelona con menos heridas, aunque la cicatriz está aún ahí.