Acampados en el Gorg

Los supervivientes de la nave de Badalona regresan a la parcela de la tragedia

  • Una jueza había autorizado el desmantelamiento de la acampada en la que se había instalado una cincuenta de migrantes después del incendio

  • La acción de los senegaleses ha pillado por sorpresa al Ayuntamiento de Badalona que ultimaba un dispositivo para recuperar el espacio público

Ultimátum municipal, de 24 horas, al campamento improvisado en el barrio del Gorg

Ultimátum municipal, de 24 horas, al campamento improvisado en el barrio del Gorg / RICARD CUGAT

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Àlex Rebollo

Los migrantes que residían en la nave que ardió en Badalona han regresado por sorpresa a la parcela de la tragedia. Son unas cincuenta personas que llevaban varias semanas acampando en la calle y que este miércoles a última hora de la tarde han tomado la decisión de volver al lugar del que fueron expulsados por las llamas después de conocer que una jueza había autorizado una acción policial para expulsarlos del espacio público en el que se habían instalado provisionalmente.

El pasado 9 de diciembre un virulento incendio se declaró en un edificio en el que pernoctaban migrantes de origen senegalés en de Badalona. Cuatro personas fallecieron y el resto, casi un centenar, perdieron la casa en la que residían desde hacía varios años. Estos supervivientes se instalaron de forma precaria en plena calle, junto a la parada del metro de Badalona, un lugar del que el alcalde de la ciudad, Xavier Albiol, había solicitado permiso para expulsarlos. El 18 de diciembre el consistorio aprobó un decreto municipal de desalojo. La jueza ha comunicado este miércoles que atiende la petición de Albiol. La resolución ha conducido a los migrantes de la acampada a avanzarse a la posible operación policial y regresar a la parcela de Badalona. El terreno en el que estaba la nave calcinada es de propiedad privada y este hecho, según fuentes policiales, devuelve el problema a un escenario legal similar al anterior al fuego: habrá que escuchar qué desean hacer sus dueños.

La jueza en su escrito había señalado que accedía a tomar las medidas urgentes solicitadas por el ayuntamiento porque “existe un evidente interés público en llevar a cabo el desalojo de las personas que ocupan la vía pública”. Por ello capacitaba al Ayuntamiento de Badalona para efectuar desalojo de la acampada "buscando esencialmente el interés de quienes se encuentran acampados” en la Rambla del Gorg en “circunstancias inidóneas para la salud máxima a la vista de la pandemia por Sars-covid’19”. Fuentes municipales subrayan que evaluarán la nueva situación este jueves.

Para autorizar el desmantelamiento de la acampada de supervivientes, la jueza también ha tenido en cuenta los informes de la Guardia Urbana remitidos por el consistorio sobre "actitudes incívicas de las personas acampadas en la vía pública, atenciones sanitarias por pérdida de conciencia o insuficiencia respiratoria, manifestaciones espontáneas e intentos de mediación municipal fallidos". En el texto, la magistrada incide en que agentes de la Guardia Urbana de Badalona tuvieron que actuar el 19 y el 21 de diciembre en peleas entre acampados y por "el encendido de hogueras", y el 22 de diciembre en otra pelea que terminó con dos personas lesionadas y una de ellas detenida.

Asimismo, recuerda que, a excepción de siete personas, los acampados no han querido aceptar la solución que los servicios sociales municipales les ofrecieron. “Nadie quiere dormir en la calle, pero, si no nos escuchan, no nos vamos a mover”, defendía uno de los jóvenes asentados a este diario el pasado 26 de diciembre.

Críticas al gobierno local

La postura del gobierno local ante la tragedia ha levantado quejas desde la oposición de Badalona y de entidades sociales desde el día siguiente a que las llamas consumieran el inmueble. La semana pasada, el pleno del Ayuntamiento de Badalona aprobó una moción de apoyo y solidaridad a las personas afectadas en el incendio de la nave del Gorg y se reprobó al ejecutivo local por adoptar un "discurso deshumanizador" y por "criminalizar" a las personas que vivían en la nave, utilizándola como infravivienda

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Por su parte, el Síndic de Greuges, Rafael Ribó, también se mostró crítico: "La misma mañana [del incendio] le pedí al alcalde cuál era el volumen de ocupantes en la nave y me respondió que no lo sabía, y en este momento todavía no sabemos cuántos de aquellos ocupantes estaban empadronados en Badalona".

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