04 jul 2020

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DESDE HACE CUATRO MESES

Así viven los tres equipos de fútbol de Badalona sin agua en sus instalaciones

Entrenadores y presidentes de las instalaciones afectadas denuncian estar viviendo "unos meses muy difíciles sin lavabos ni duchas" y demandan "una solución política" a los partidos

El Ayuntamiento instalará dos módulos por campo, entre finales de agosto y principios de septiembre, pero las entidades deportivas no consideran que esta medida sea "suficiente"

Anna Rocasalva

El Club de Fútbol Pere Gol, uno de los tres campos de Badalona afectados por el positivo de legionela.

El Club de Fútbol Pere Gol, uno de los tres campos de Badalona afectados por el positivo de legionela. / sergi conesa

Los entrenadores José María Torne y Enrique Moreno miran el campo vacío del Club de Fútbol de Pomar y se preguntan cómo afrontarán la nueva temporada sin poder utilizar el agua corriente de la instalación. 

El suyo es uno de los tres clubes deportivos de Badalona afectados por el positivo de legionela, detectado el pasado abril, junto con el del Pere Gol y el de Lloreda. “El Ayuntamiento nos ha dicho que la bacteria está en las cañerías y que esto no estará solucionado hasta enero”, comenta Moreno.

Como medida paliativa, el consistorio instalará dos módulos por campo afectado, con duchas y lavabos, a finales de agosto pero, a día de hoy, los usuarios siguen sin poder consumir el agua de las instalaciones. 

Al no poder regar, los entrenadores del CF de Pomar explican que el césped de caucho quema a los jugadores. “Y no sólo eso, que la hierba esté reseca es muy peligroso porque se te pueden clavar los tacos y te puedes lesionar la rodilla”, lamenta Torne. 

Los entrenadores del CF Pomar, Enrique Moreno y José María Tornesergi conesa

“No pedimos unas ‘súper instalaciones’ pero queremos una solución para que las familias estén tranquilas”, agrega su compañero, que opina que los dos módulos “no serán suficientes” para la “gran actividad que tiene el club”. “Tendremos que ducharnos por turnos”, concluye Torne, resignado.

Un verano difícil

La misma situación se repite en las instalaciones del CF Pere Gol, donde el entrenador Daniel Garrido, muestra varias heridas en la pierna. “Como no podemos regar, si te caes jugando te quemas la piel y ahora tengo ampollas en las rodillas y las caderas”, asegura. “Y por mucho que te pongas calcetines, el calor atraviesa las zapatillas”, agrega la entrenadora del equipo femenino, Vanesa Arasil.

Arasil lleva años jugando al fútbol. “Me viene de familia”, explica, y ahora le toca el turno a sus dos hijas pequeñas, a quienes entrena. “Me he pasado el torneo de verano mojándoles la cabeza con agua embotellada hasta que el Ayuntamiento nos instaló el grifo de agua provisional”, comenta.

La instalación deportiva del CF Pere Gol cuenta con 30 duchas, 10 picas y 9 lavabos para sus 200 jugadores, más los entrenadores, los árbitros, los rivales de otros equipos y las familias. Sin embargo, ahora las encimeras de los lavabos están precintadas y las puertas de los retretes atornilladas para que nadie las use, debido al positivo de legionela. 

“Con los jugadores lo hemos pasado mal porque no se podían duchar y, ya no es sólo un tema de higiene, sino que, después de tal esfuerzo físico, no le puedes proporcionar ese momento de relajación a tu cuerpo”, comenta el entrenador Garrido. “Y en invierno será peor porque, al salir sudados, los niños pueden resfriarse y ponerse enfermos”, añade.

La entrenadora del equipo femenino del CF Pere Gol, Vanesa Arasil / sergi conesa

“Cuando nos traigan los módulos no sabemos cómo lo haremos porque en el campo se juegan varios partidos a la vez; a parte de que tenemos un equipo femenino, que no se puede duchar con los demás”, comenta la entrenadora Arasil. 

En cambio, Víctor Álvarez, el presidente honorífico de otro de los campos afectados, el CF Lloreda, se muestra más positivo al respecto: “Nosotros queremos darle un margen de confianza al gobierno municipal porque sabemos que está haciendo lo que puede”.

Demanda de una solución definitiva

Sin embargo, los clubes afectados lamentan que, más allá de la instalación de los módulos, los partidos políticos “no se pongan de acuerdo en afrontar la reforma estructural que necesitan las instalaciones deportivas”. 

El Ayuntamiento de Badalona instaló un grifo de agua provisional en los tres campos afectados por el positivo de legionela / sergi conesa

“No puede ser que los inspectores de la Generalitat me tengan que decir que las calderas que tenemos son tercermundistas”, denuncia el presidente del CF Pere Gol, Serafín Marcos. “Somos gente de fútbol, de barrio humilde, y parece que la administración local menosprecie la labor social que hacemos con estos niños que, sin el deporte, muchos se pasarían el día en la calle”, concluye.

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