Ir a contenido

DORI DORI

Cruasanes que alimentan datos

La pyme de bollería industrial, con sede en Badalona, fabrica 25.000 piezas por hora

M. B.

Fábrica de Dori Dori, con todos los procesos automatizados.

Fábrica de Dori Dori, con todos los procesos automatizados. / JOAN CORTADELLAS

Sabía que era un sector maduro, pero también estaba convencido de que, con la adecuada transformación de la producción, el colectivo de pequeños y medianos fabricantes de bollería, la mayoría poco profesionalizados, ofrecía una gran oportunidad de negocio. Franc Andreu, con experiencia en multinacionales del sector de la alimentación, compró a finales del 2009 un pequeño obrador de pastelería en Badalona que tenía "mucha maquinaria, pero era poco eficiente". Nueve años después de esa operación, Dori Dori presume de tener una fábrica 4.0.

Una vez digerido el endeudamiento que requirió la compra, abordó el cambio productivo. Adquirió el local adyacente y construyó una nueva fábrica de 3.000 metros cuadrados. Todo el proceso (elaboración de la masa, laminación, fermentación -que requiere un tiempo de reposo y unas condiciones determinadas de temperatura y humedad-, horno, frío y relleno) está automatizado. "La fábrica es como un carrusel, con diferentes estaciones. Las bandejas con los productos van de una estación a otra. No hay tiempos muertos ni estocs intermedios", afirma Andreu. Dori Dori produce actualmente 25.000 unidades por hora, en dos turnos, más del doble que antes de la automatización. Ha mantenido la plantilla, pero ha invertido intensivamente en formación para que los empleados pudieran pasar de un trabajo manual a controlar máquinas y sensores.

Segunda fase de la transformación digital

La compañía, que tiene un amplio catálogo de bollería, que va de los cruasanes a los chuchos, pasando por las ensaimadas y las napolitanas, ha iniciado la segunda fase de la transformación digital. Ayudada en este proceso por PIMEC, Dori Dori está analizando cómo sacar provecho de la información que proporciona la sensorización de la fábrica, identificar los datos relevantes y los parámetros clave para abordar los retos que el mercado de la gran distribución le exigirá para interconectar sistemas.

Dori Dori tiene unas 30 tiendas franquiciadas, pero el grueso de la producción es marca blanca para distribución. La compañía trabaja en un proyecto de marca para un canal más gourmet y en abrirse a la exportación.

Temas: +Innovación