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APPS 4 CITIZENS

Apps contra el acoso sexual

Xavier Peytibi

Apps contra el abuso sexual. 

Apps contra el abuso sexual. 

El pasado 11 de enero, en El Periódico de Catalunya, se lanzaba un preocupante titular: «Una de cada cinco barcelonesas ha sufrido acoso en el transporte público». En él, se indica que el dato se recoge en la Encuesta de la Violencia Machista de 2016 que impulsó la Concejalía de Feminismo y LGTBI. El estudio se basa en 4.000 entrevistas a barcelonesas de más de 16 años.

La campaña «Viatja amb Karma», consistía en un video, de solo 15 segundos de duración, que se emitía en las estaciones de metro, pero también en las pantallas de los convoyes y de los autobuses de TMB con el objetivo de «combatir las actitudes y los comportamientos machistas que afectan a las mujeres en el transporte público».

La campaña de TMB contra el acoso / tmb

Pero no es solo Barcelona donde estas actitudes son un problema, sino en todo el mundo. Y en todo el mundo, como en Barcelona, las instituciones han intentado poner freno a esta cuestión. 

Por ejemplo, en Japón. Es por ello que la policía de la capital lanzó una app contra los hombres que manosean a las mujeres cuando los vagones están llenos de gente. La aplicación ha sido descargada más de 237 mil veces. Es tan popular que cada mes hay unos 10 mil abonados más. Las víctimas suelen estar demasiado asustadas para pedir ayuda, sobre todo porque en Japón está mal visto hablar en el metro, donde los viajeros no apartan la mirada de los teléfonos. Con Digi Police pueden alertar a los otros pasajeros.  La activación pone en marcha un mensaje vocal a todo volumen o aparece en la pantalla un mensaje SOS que pueden mostrar a sus vecinos con el texto: «Hay un acosador. Ayúdeme».

Otra aplicación es la lanzada por la policía de Delhi llamada Himmat, o «coraje» en hindi, que envía la ubicación del usuario a la sala de control de la policía. Es solo una de las 40 aplicaciones de seguridad disponibles actualmente para mujeres en la India. De hecho, el gobierno indio dictaminó que todos los teléfonos móviles vendidos a partir de 2017 deben tener un botón de pánico incorporado. Otro proyecto es SafeCity, que se ha concentrado en respaldar su tecnología con talleres y educación en el mundo real. Se enfoca en informes de agresiones y hostigamiento de fuentes colectivas y ha reunido 10.000 historias de más de 50 ciudades de la India, Nepal y Kenia. Porque muchos hombres no se hacen a la idea de lo que sucede y necesitan entenderlo. El propio gobierno indio lanzó en 2017 el sistema de gestión de quejas en línea 'SHe-Box', para poder denunciar acoso sexual en el trabajo, entre funcionarios, primero, pero que luego se extendió a las empresas privadas. 

En Rotterdam se lanzó una aplicación móvil que permite a las víctimas de acoso sexual denunciar los incidentes de forma instantánea y anónima. La aplicación está pensada principalmente para los casos en que la persona que informa del acoso no considera necesaria la participación inmediata de la policía, aunque puede vincularse al número de emergencia 112, si la confrontación aumenta, según el concejo municipal. La información permitirá al consejo de la ciudad elaborar un mapa que les indique dónde están teniendo problemas las mujeres, si hay problemas en algunos de esos mismos lugares repetidamente, y si se está atacando a varias mujeres de manera similar. De manera parecida, las compañías de transporte público en varias ciudades, como la Comisión de Tránsito de Toronto, por ejemplo, han desarrollado aplicaciones que permiten a los pasajeros reportar acoso sexual o de otro tipo en sus redes.

En Estados Unidos existen otras aplicaciones, como Safe & The City (SatC). La aplicación, disponible en Android e iOS, fue fundada el año pasado por una experta en salud pública que decidió aunar el uso de GPS, información de recursos compartidos y datos de riesgo policial para reducir las víctimas de Delitos oportunistas y acoso sexual. Así, a través de estadísticas y de GPS, indica cuáles son las calles más seguras para caminar. También se ampliará con «empresas seguras», donde poder entrar si hay algún peligro, con personal preparado. También con rutas hacia comisarías. 

Ya en 2011, la vicepresidencia estadounidense lanzó un hackaton para crear apps sobre esta problemática. Circle of 6 fue una de las aplicaciones ganadoras. Permite a los usuarios hacerle saber a un grupo concreto de personas que, en ese momento, están en problemas, para que puedan obtener ayuda de inmediato, ya sea facilitándoles un transporte a su casa o con una llamada para interrumpir la situación de riesgo. A través de la aplicación, los usuarios pueden incluso enviar su ubicación exacta. La aplicación también puede conectar a los usuarios a líneas directas y números de emergencia. 

Permite que cualquier usuario tenga un grupo de guardianes que los acompañe a todas partes donde vayan. Kitestring es otra herramienta práctica para las mujeres jóvenes, aunque su uso requiere una planificación previa. No es una aplicación, sino una herramienta basada en web que se configura para registrarse en un período de tiempo determinado. «¿Caminando sola a casa desde un bar? ¿Conocer a un chico nuevo por primera vez? Dígale a Kitestring cuánto tiempo va a estar fuera (o con qué frecuencia desea que lo revisen) y el sitio le enviará un mensaje de texto para asegurarse de que esté segura. Si no responde de manera oportuna, se envía una alerta a sus contactos de emergencia designados para informarles que se comuniquen con usted».

Las aplicaciones mencionadas han sido parte de una reflexión sobre el acoso en el transporte público catalogada en la sección de Igualdad de género de  la appteca de apps4citizens. Apps4citizens es una plataforma que tiene por objetivo promover el uso de las aplicaciones como un instrumento tecnológico al servicio de la ciudadanía a través del compromiso social colectivo. Si quieres conocer más sobre el proyecto, entra en nuestra web y sigue nuestras cuentas de Twitter y Facebook.

Temas: Acoso sexual