#Afterworks de 'EL PERIÓDICO'

Oscar Camps: "Todos llevamos un pequeño Salvini dentro"

El director de la oenegé de rescate en el mar Open Arms debate en el Periódico la criminalización que está sufriendo por parte de los gobiernos europeos

El fundador de Open Arms, Óscar Camps, durante el encuentro Afterwork de EL PERIÓDICO.

El fundador de Open Arms, Óscar Camps, durante el encuentro Afterwork de EL PERIÓDICO. / ELISENDA PONS

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Montse Martínez
Montse Martínez

Periodista internacional

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La mirada de una persona no entiende de procedencia ni de idioma, dice Oscar Camps, fundador y director de la oenegé Open Arms. Fue la mirada de una mujer medio congelada en un barcaza en el mar implorando que ayudaran a su bebé la que se coló para siempre en su corazón. Sin palabras, entendió su súplica. Cogió al niño, abrió su traje de salvamento y se lo metió dentro para darle calor con su cuerpo. La mirada de agradecimiento de la madre, que prácticamente no se podía mover por efecto de la hipotermia, tampoco le abandonará nunca. "El bebé estaba congelado", explicó Camps con una mueca que parecía revivir el escalofrío que sintió. Era diciembre, en el mar Mediterráneo.

El socorrista, de 58 años, internacionalmente conocido por pergeñar una organización humanitaria de salvamento en el mar prácticamente de la nada, fue escogido por EL PERIÓDICO para dar el pistoletazo de salida a la serie de conferencias #afterworks. Alrededor de un centenar de personas tuvieron la posibilidad de escuchar un relato compasivo y tierno con los débiles -las personas a las que sacar del mar- y tremendamente demoledor con los fuertes -la clase política al más alto nivel que gobierna Europa-. También accedió a contestar las preguntas que los lectores le plantearon vía mail.

El director de la oenegé Open Arms, Oscar Camps, entrevistado por la redactora jefa de Internacional Marta López en el #afterwork de El Periódico

/ ELISENDA PONS

Se rememoraron los orígenes, la dificultad que entraña una labor de esta envergadura y la persecución que está sufriendo por parte de los gobiernos europeos más conservadores, entre ellos el italiano, con el exministro del Interior ultra Matteo Salvini a la cabeza. "Ya no solo tengo que sacar a personas del mar sino tener un gabinete jurídico para defenderme de falsas acusaciones", lamentó Camps, que consideró una victoria que Salvini haya sido juzgado por bloquear a un barco de la oenegé cargado de inmigrantes esperando puerto donde atracar. El caso se encuentra a la espera de sentencia.

62.000 personas vivas

Los inicios de Oscar Camps en el rescate humanitario han sido fielmente reflejados en la película recién estrenada bajo el título Mediterráneo, bendecida por el propio Camps. Seis años y más de 62.000 personas rescatadas en 86 misiones, en tres barcos. Este es el balance a día de hoy.

Impactado por la icónica imagen del niño sirio Aylan, cuyo cuerpo sin vida apareció varado en una playa turca, sintió tanta vergüenza que se puso en marcha. Con otro colega y sus motos de agua, se marcharon a la isla griega de Lesbos, donde el flujo migratorio empezaba a ser masivo.

El niño sirio inmigrante Aylan Kurdi, ahogado frente a la costa turca en el 2015 y convertido en símbolo del drama migratorio.

/ NILUFER DEMIR

"Un 28 de octubre de hace seis años nos curtimos en Lesbos como socorristas y como personas", relató Camps al recordar el peor rescate de su vida. "No ha habido otro igual", dijo al referirse al naufragio de un barco de más de 300 personas a bordo de las que solo pudieron salvar a 250.

Cuando le tocó el turno de valorar la gestión política en materia migratoria de la Unión Europea, Oscar Camps se despachó a gusto. "Ver lo que ocurre y que Europa no haga nada, me da vergüenza", se arrancó para añadir: "Hemos visto cómo ha actuado la UE, que ha pasado de una inacción deliberada a financiar milicias armadas de un país en guerra para que persigan embarcaciones en aguas internacionales, las aborden por la fuerza contra la voluntad de las personas y las devuelvan a un país en guerra como es Libia, vulnerando todas las convenciones internacionales".

Dejó caer Oscar Camps bombas como la siguiente: "Estamos financiando, la UE, grupos armados que violan torturan, matan, extorsionan y comercian con personas". "Además -añadió- los uniformamos", dijo. Camps hacía referencia a los guardacostas libios, que no son más, según su opinión, que grupos armados salidos de un país en guerra como Libia utilizados para devolver en caliente a los inmigrantes interceptados en el mar.

La llegada del 'ultra' Salvini

Por esta razón, asegura Camps, los políticos se ven obligados a bajar la mirada y "no quieren tomar un café contigo". Como anécdota, Camps contó la persecución del expresidente del Parlamento Europeo Antonio Tajani, para regalarle una brújula y un chaleco salvavidas. "De poco sirve que los persigas", abundó. El socorrista planteó la falta de solidaridad que existe entre los países europeos en materia migratoria: "Dejan a España, Italia y Grecia solos con la presión migratoria". "La política europea pasa por financiar a terceros países para controlar el flujo, militarizar fronteras con nuestro dinero", dice.

La llegada del ultra Salvini al ministerio del Interior en Italia supuso un punto de inflexión en la labor de la oenegé: "Pasamos de ser unos colaboradores de la Guardia Costera italiana en los rescates a ser acusados de traficantes de personas, literalmente". "Sin duda, hay una coordinación política a nivel europeo para entorpecer la labor de las oenegés de rescate en el mar", añadió.

"Yo también creía en la UE, en los principios fundacionales de Europa, hasta que vi lo que vi, de principios, nada de nada, tenemos a miles de personas encerradas en campos de concentración en territorio europeo que se están muriendo de frío y de hambre ahora mismo", dijo. "Que no nos expliquen lo bonita que es Europa, que no nos vendan la moto", añadió para finalizar: "No se aborda el problema de la inmigración, se criminaliza al débil, el pobre y a quien les ayuda".

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Camps denunció que os Gobiernos usan los flujos migratorios como arma política :"Cuando se quieren renegociar condiciones económicas, Marruecos, por ejemplo, deja salir a unos miles de inmigrantes".

Camps, que volvió a hacer un llamamiento a la sociedad civil para poder mantener la independencia gracias a las donaciones, dejó una interesante reflexión antes de marcharse: "Todos llevamos a un pequeño Salvini dentro y a una buena persona dentro. Depende de cómo alimentamos a cada uno".

EL PERIÓDICO estrena su ciclo de conferencias ’afterwork’ con Oscar Camps. / ZML