PORTAZO AL GOBIERNO GRIEGO

Europa ya se prepara para una salida de Grecia del euro

Los ministros se niegan a prorrogar el rescate más allá del 30 de junio

El Eurogrupo rechaza el órdago de Atenas y pone fin a las negociaciones

El ministro griego de Finanzas, Yianis varoufakis, en la rueda de prensa de este sábado.

El ministro griego de Finanzas, Yianis varoufakis, en la rueda de prensa de este sábado. / EFE / OLIVIER HOSLET

3
Se lee en minutos
SILVIA MARTÍNEZ / BRUSELAS

Estaba llamada a ser la negociación definitiva, pero el Eurogrupo extraordinario celebrado ayer se saldó con un portazo a Grecia, la negativa a extender el programa de rescate más allá del 30 de junio y con una cita posterior --ya sin el ministro griego, Yanis Varoufakis-- para empezar a preparar una posible suspensión de pagos del Gobierno heleno al FMI y blindar la Eurozona ante las turbulencias financieras que la falta de acuerdo podría desencadenar en los próximos días, con el horizonte de una salida de Grecia del euro. «Estamos determinados a trabajar juntos estrechamente para hacer todo lo que sea necesario para reforzar y defender la credibilidad de la Eurozona», garantizó el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem.

Este compromiso está recogido en una declaración de apenas cuatro párrafos, suscrita tras tres horas de discusiones por todas las delegaciones del Eurogrupo salvo por Grecia, que intentó bloquearla sin éxito. El texto lamenta que «pese a los esfuerzos realizados a todos los niveles y el pleno apoyo del Eurogrupo», el Gobierno griego haya rechazado la última propuesta del trío de instituciones y «haya roto las negociaciones de forma unilateral».

«MEJOR PREPARADOS» 

Una decisión criticada ayer por muchos ministros, desde el alemán Wolfgang Schaüble hasta el español Luis de Guindos, y que tiene de momento una consecuencia: «El acuerdo de asistencia financiera expirará el 30 de junio» lo que podría abocar a Grecia a un impago --debe devolver ese día casi 1.600 millones al FMI-- y a un posible control de capitales para evitar una fuga masiva de depósitos que parece imparable. «Tenemos más instrumentos y nuestras instituciones están mejor preparadas para tomar medidas si hace falta», aseguró Dijsselbloem sobre posibles planes de contingencia.

El ministro griego Yanis Varoufakis llegó a la reunión solicitando una prórroga de «días o semanas» pero tras el anunció de Tsipras de celebrar un referéndum el próximo 5 de julio, la solicitud cayó en saco roto. Las cosas empezaron a torcerse el pasado viernes por la noche cuando la delegación griega que negociaba con el resto de instituciones se levantó de repente de la mesa y dejó de negociar. «Ahora sabemos por qué», dijo ayer Dijsselbloem.

Según el dirigente holandés, hasta que Alexis Tsipras anunció la convocatoria de la consulta, la puerta del acuerdo seguía abierta. «El proceso no estaba cerrado, las propuestas eran indefinidas. No habían sido discutidas formalmente por el Eurogrupo pero el Gobierno griego decidió romper el proceso, rechazar las propuestas y someterlas de forma injusta al pueblo griego con una recomendación negativa», se quejó Dijsselbloem.

«MUCHOS ESCENARIOS» 

Noticias relacionadas

Pese a estas duras palabras, el jefe del Eurogrupo reconoció, tras la reunión celebrada ya sin Grecia, que la puerta sigue abierta. «No son las instituciones quienes huyeron de las conversaciones. Fueron los representantes griegos. Es el Gobierno griego quien ha dicho no a lo que está sobre la mesa. Pero el proceso no ha terminado. Seguiremos trabajando con Grecia. Hay muchos escenarios posibles», indicó explicando que fue Varoufakis quien se marchó de la reunión antes de que terminara y que siguen dispuestos a convocar otro Eurogrupo si es necesario.

Por su parte, Varoufakis se mostró dispuesto a cambiar la recomendación de voto al pueblo griego si consiguen una mejora en la propuesta de los acreedores. Francia insistió en su disposición a mediar para reactivar las negociaciones. Pase lo que pase, Atenas seguirá estando obligada a pagar sus deudas. No solo al FMI ,también al resto de socios europeos a los que debe a través del mecanismo de estabilidad 133.000 millones de euros más otros 52.000 millones en préstamos bilaterales. En el caso de España, 26.000 millones de euros. «Es responsabilidad del Gobierno griego cumplir con sus obligaciones», dijo D ijsselbloem.