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Entender el mundo a través del arte

Nació en Barcelona, en 1981 Ha sido finalista del concurso para jóvenes talentos Art<30 Hasta el 26 de septiembre expone en la Sala Parés.

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NATÀLIA FARRÉ
BARCELONA

Es joven y apasionada, además de valiente. Es consciente de las dificultades que supone consagrar la vida al arte, pero no piensa desistir, es lo que le gusta. Lo tiene claro desde pequeña, cuando siendo una niña no paraba de dibujar. «Me sentía abducida por el lápiz», afirma. Y, ahora, sigue sin dudar: «Me siento artista, mucha gente tiene miedo a este sustantivo, pero yo ya lo he digerido». Quien así se expresa es Laia Estruch, una de las finalistas de Art Estruch todavía se está formando. Actualmente cursa el último año de universidad y en enero se va a Nueva York con una beca Erasmus. Y después quiere seguir aprendiendo para poder vivir del arte. Para ello, piensa aprovechar todas las oportunidades que el mundo académico e institucional le brinden. «Hasta los 30 años tienes becas, intercambios, concursos, etcétera. Puedes darte a conocer y hacer cosas», apunta. Luego, cuando superas la treintena, «estás solo ante el peligro», se lamenta. De momento está cumpliendo su objetivo: el premio por llegar a la final de Art El proyecto que presentó al concurso, y que ahora se exhibe, es una serie de fotografías en las que explora las relaciones interpersonales a partir de su imagen y con el color blanco como elemento dominante. «Con este color se pierde la dimensión y el pensamiento puede ser libre, sin márgenes ni limites», puntualiza. Aunque para esta artista, el soporte o la técnica es lo de menos, depende de la idea a expresar. Lo que realmente le interesa es hablar del «yo en relación con el otro y de los espacios de comunicación e incomunicación», explica. Plasmar sentimientos. No en vano, para Estruch, «los artistas son un canal para expresar lo que pasa en el mundo».