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BIOGRAFÍA

El último gran pirata

ANDREU MAYAYO

JUAN MARCH

JOAN MARCH

Pere Ferrer

Editorial: Ediciones B

Páginas: 496 / 469

Precio: 21 €

El 10 de marzo de 1962 fallecía en Madrid Joan March Ordinas por las lesiones sufridas en un accidente de tráfico. Pasados los 80 años, de nada sirvió la protección de su ostentoso Cadillac, ni los desvelos del insigne traumatólogo Josep Trueta (llegado ex profeso de su exilio en Londres), ni los buenos deseos de los oligarcas del régimen que iban desfilando por su habitación. Junto a la cabecera de su cama permaneció día y noche Matilde Reig (una antigua corista, que conoció en el teatro Apolo de Barcelona), su pareja de hecho durante los últimos 30 años.

Francisco Franco fue el primero en expresar su profunda tristeza por tan enorme pérdida. No en vano recordaba, con gran gratitud, a la persona que había financiado el golpe de Estado de julio de 1936 y, concretamente, había fletado el avión, el Dragon Rapide, que le permitió trasladarse al Marruecos español, desde Canarias, para asumir la jefatura del Ejército de África. La revista The Times lo calificó como el "hombre más misterioso del mundo" y uno de los más ricos, naturalmente. La Fundación March era la quinta de Europa por capital y actividades.

Después de dedicarle largos años de investigación, la tesis doctoral y un buen puñado de libros, el historiador Pere Ferrer (Alaró, 1949) ofrece ahora una completa biografía del mallorquín más ilustre (en palabras de Azorín --a sueldo del banquero--: "el segundo español más universal después de Carlos V") obsesionado, a partes iguales, por amasar dinero y coleccionar amantes.

El origen de su fortuna se hunde en el mundo subterráneo del contrabando (primero de tabaco y, después, de armas) y crece con sus relaciones privilegiadas con el poder político. La República intentó pararle los pies y March no dudó en poner precio a la República, incluso ideó, desde la cárcel, un plan para asesinar al presidente del Gobierno, Manuel Azaña.