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Historia de un paquete: la logística reacciona al auge del ecommerce

El Black Friday y el Cyber Monday de este fin de semana son puntos álgidos, sobre todo para el comercio online y el sector de la logística, que se juegan en estas semanas uno de los momentos clave del año en volumen de actividad.

La campaña navideña nos ha engullido de pleno. El Black Friday y el Cyber Monday de este fin de semana son puntos álgidos, sobre todo para el comercio online y el sector de la logística, que se juegan en estas semanas uno de los momentos clave del año en volumen de actividad. 

Historia de un paquete: la logística reacciona al auge del ecommerce

El Periódico

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María Refojos
María Refojos

Redactora del suplemento 'activos'.

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En el calendario todavía falta un mes para la Navidad, pero a efectos prácticos la campaña navideña nos ha engullido de pleno. El arranque lo marcó de forma anticipada el Prime Day de Amazon, celebrado este año por primera vez a mediados de octubre; continúa con el Black Friday y el Cyber Monday este fin de semana, y se prolongará durante todo el mes de diciembre. 

Son momentos de muchas compras que los comercios aguardan con la esperanza de que ayuden a enderezar, mínimamente, una temporada muy complicada. Y son compras que este año, más que nunca, se van a producir de forma online. La COVID-19 nos ha hecho perder el miedo a las transacciones digitales: más del 60% de los españoles ha comprado hasta cuatro productos más de media desde que empezó la pandemia

Con las nuevas restricciones de esta segunda ola se ha reactivado el crecimiento del online y, aunque se ha ralentizado la entrada de nuevos compradores,  se ha creado hábito. Desde el inicio de la pandemia y hasta octubre, más de 1,2 millones de hogares se han incorporado al canal y han llenado más de 13 millones de cestas, según los datos recabados por la consultora Kantar. La Asociación de Publicidad y Marketing Digital (IAB) ya cifra en 22,5 los compradores online en España en 2020.

Todo apunta a que quedarán para el recuerdo imágenes como la del inicio de rebajas de El Corte Inglés, con la gente apretujándose contra las puertas de entrada. ¿Quién va a tener ganas de amontonarse en centros comerciales o tiendas llenas hasta los topes, con el hilo musical navideño de fondo, pudiendo comprar desde la comodidad de su sofá?  

Así esperaban el comienzo de las rebajas de enero de El Corte Inglés en 2004. / Albert Bertrán (El Periódico)

La Organización Empresarial de Logística y Transporte de España (UNO) espera que las empresas de paquetería realicen en estas semanas 50 millones de envíos, un 30% más que el año pasado. De esta cifra, estima que el 25% de las ventas de la campaña navideña habrán tenido lugar en esta semana del Black Friday y en la siguiente, del Cyber Monday. “Creo que esta campaña va a incrementar la actividad respecto a campañas anteriores, porque de por sí suelen desarrollarse en el online, y también porque está aumentando la incertidumbre”, apunta David Ubide, socio responsable de Retail Europa en everis

Para responder a esta mayor demanda, el sector del ecommerce debe diseñar su estrategia desde el punto de vista de la logística, que afecta tanto a la cuenta de resultados como a la experiencia del consumidor. Y el sector de la logística se juega en estos días de Black Friday un momento de actividad esencial en el año, por delante incluso de la Navidad en sí, al menos para el 32% de los operadores, según muestra el ‘II Estudio La Logística del e-Commerce’ del Centro Español de Logística (CEL). 

Nuevas expectativas

Tener un servicio de paquetería eficiente es esencial para abaratar costes y tiempos, y para cimentar la fidelidad del cliente. De hecho, recibir el producto en casa y la flexibilidad horaria son los puntos que más destacan los españoles con res­pecto al comercio electrónico, de acuerdo con el ‘II Estudio de Marketing Re­lacional en España’ elaborado por Mediapost. Y para que esto suceda, la logística tiene mucho que decir. 

Por este motivo, gestionar las expectativas del consumidor es uno de los principales retos logísticos identificados por David Ubide. El nivel de exigencia es cada vez mayor, solicitando a su comercio que le entregue el paquete “rápido, a tiempo, que el coste del envío sea bajo o gratis, y que pueda hacer seguimiento del envío a tiempo real”. 

Esta nueva realidad digital supone para el sector de la logística anticiparse a las necesidades del mercado para poder preparar su operativa y tener sus efectivos disponibles para asumir los picos de demanda. “Después del shock inicial, las empresas se han puesto manos a la obra, han hecho los deberes y han reforzado todas sus capacidades”, asegura el experto de everis. 

Así, la adaptación al tsunami del online ha sido un proceso progresivo para un sector que todavía tiene desafíos por delante, tanto por el impacto de la pandemia como por la propia evolución del negocio, del consumo y de la sociedad. 

UNO y everis han tratado de recoger estos desafíos en el informe ‘Tendencias tecnológicas post COVID-19 en el sector logístico’, con el objetivo de ayudar a las empresas del sector a afrontarlos. Para empezar, señalan la importancia de la omnicanalidad, para ofrecer la mejor experiencia al cliente independientemente del canal utilizado, así como de la seguridad en la operación y la entrega, garantizando el contacto cero. El auge del click & collect o la recogida en taquillas son algunas de las medidas con las que se está tratando de optimizar estos aspectos.  

En tercer lugar destaca el desarrollo de smart supply chains basadas en la máxima automatización de los procesos que intervienen en la cadena de suministro. Antes de la pandemia ya se consideraba una tendencia en logística, pero según el estudio ahora se ha convertido en una “obligación”. 

Transformación digital 

“Las empresas que no tengan automatizados sus procesos y dependan solo de la mano de obra, van a sufrir”, plantea Ubide. Y explica su afirmación: “Si el dimensionamiento que han hecho ha sido erróneo y se han sobrecapacitado y genera un problema de infrautilización, o al contrario, si no se han dotado de las capacidades necesarias para cubrir una mayor demanda, van a incumplir el servicio con los clientes. Si automatizas, tienes un margen de flexibilidad mucho más grande”. 

Optimización de rutas, digitalización de pedidos, trazabilidad de toda la cadena o automatización de almacenes y el uso de robots para ayudar a su gestión y dimensionamiento son algunas de las acciones de automatización que están llevando a cabo los operadores. Van de la mano de una digitalización que, según el experto de everis, está llegando a la práctica totalidad del sector y que se ha acelerado

“¿El tipo de soluciones que están adoptando? Realidad aumentada para acelerar la formación; otras más sofisticadas como el enjambre de robots de Amazon, que acelera la infraestructura física para que tenga muchísima más capacidad; el análisis predictivo, el uso de big data para planificar mejor las capacidades; herramientas de planificación de carga, distancia recorrida, aviso de tráfico y sugerencia de rutas…”, enumera. 

Han surgido, por ejemplo, plataformas como Ontruck, que ha desarrollado una herramienta predictiva basada en un modelo de inteligencia artificial que es capaz de pronosticar cómo se va a comportar su negocio con un margen de error medio del 10% en demanda y del 16% en capacidad de carga por tipo de vehículo.

“Podemos saber cuántos vehículos y de qué tipo vamos a necesitar por ciudad, cuántos pedidos vamos a recibir y qué ingresos van a reportar a la compañía. La estimación de cargas nos permite planificar adecuadamente nuestros recursos y visualizar nuestra capacidad extendida para incrementar el volumen de ventas", sostiene Javier Escribano, Chief Product Officer de Ontruck.

Además de la inteligencia artificial o la automatización robótica de procesos (RPS), desde CEL creen que tecnologías como el IoT, Blockchain o los vehículos autónomos irán ganando fuerza en el sector.

Más empleo

Pero para aprovechar la transformación digital, las compañías tienen que contar con talento 4.0, lo que requiere incrementar la cualificación actual de la plantilla y atraer nuevos profesionales con conocimientos tecnológicos. Se necesitan, aún con más urgencia que antes, perfiles técnicos y más cualificados, indica el informe. 

En paralelo a la necesidad de solventar el gap digital, las contrataciones se suceden en las empresas. Seur ha reforzado la plantilla con 2.000 trabajadores desde el inicio de la pandemia e incorporará otros 2.000 para la campaña de Navidad. Por su parte, MRW ha anunciado 2.300 nuevas contrataciones para adecuar su operativa al aumento de actividad de estas fechas.

“En el sector de las empresas logísticas se estima que este año se van a reforzar plantillas en un millón de personas, entre lo que son repartidores, personal de atención al cliente, operarios de almacén, etc”, resume Ubide. 

Además, la pandemia ha obligado a muchas compañías a potenciar su lado creativo a la hora de encontrar y adaptarse a nuevos modelos de negocio con el fin de proporcionar diferentes soluciones a las situaciones inéditas que se han ido presentando. En este sentido, el estudio de UNO y everis incide en que “es el momento de la innovación abierta y el intraemprendimiento”, así como de colaborar, ya sea entre integrantes de la misma cadena de suministro como con el resto de agentes y compañías del sector o con el sector público.

Todo ello sin descuidar otro de los retos que de acuerdo con el informe preocupa especialmente a los clientes, la sostenibilidad y el respeto al medio ambiente (green logistics).

A este listado, el experto de everis añade otros dos desafíos. Por una parte, el rol de la tienda física, en cuanto a que se observa un cambio de tendencia hacia los establecimientos de proximidad. “Es importante ver la estrategia omnicanal y, en la parte de la logística, cómo puede descargar la tienda a los canales online”, reflexiona.

¿Y la rentabilidad?

Por otra parte, pone el foco en la necesidad de mantener la rentabilidad, especialmente en el caso de la distribución alimentaria, donde en la mayoría de los casos “los pedidos online son menos rentables que las ventas en tienda física”, señala Ubide. No obstante, en su opinión se trata de un mal necesario que motivará a los diferentes actores a pasar a la acción para no perder cuota de mercado. 

En este contexto de mejora de márgenes despunta el papel de la actividad inmologística, en el marco del cambio geográfico en la localización de los activos que se está desarrollando. Tal y como manifestaba Álvaro Marchesí, director general de Pavasal, en el SIMAPro, “hasta hace muy poco, la logística estaba muy concentrada en Madrid y Barcelona, donde solo vive el 20% de la población española. El 80% de las personas vive en otros sitios y todos ellos necesitan la logística del ecommerce. A Burgos no se le puede abastecer desde Madrid. Hay que abrir las miras”.

“Cada año los envíos van en aumento y las empresas de paquetería tenemos que estar constantemente a la vanguardia para enfrentarnos a estos nuevos volúmenes”, resume José Carlos Pajón, director comercial de MRW. La clave, según afirma, reside en apostar por la inversión en nuevas tecnologías pero también en infraestructuras. 

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