informe 'Global Business Pulse'

6 de cada 10 empresarios en España ya admiten que su plantilla se verá reducida

El 50% de los directivos encuestados por Grant Thornton afirma haber recurrido a los ERTEs y solo el 44% prevé reincorporar al 100% de los trabajadores afectados.

Las perspectivas de los empresarios españoles no son halagüeñas. En un contexto de incertidumbre económica y política, la mitad de los directivos tiene claro que necesitará tomar medidas de alcance para poder seguir operando, especialmente centrados en los recortes y la reestructuración financiera.

6 de cada 10 empresarios en España ya admiten que su plantilla se verá reducida

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Redacción BYZness

Las perspectivas de los empresarios españoles no son halagüeñas. En un contexto de incertidumbre económica y política, con restricciones y cierres que van y vienen, la mitad de los directivos tiene claro que necesitará tomar medidas de alcance para poder seguir operando y que, además de recortes y reestructuración financiera, se verán obligados a buscar nuevas fórmulas de financiación tanto privadas como públicas. 

Concretamente, el 20% reconoce que baraja un plan futuro en este sentido, aunque todavía existe un núcleo importante (el 27%) que se ve con capacidad suficiente para seguir con su actividad haciendo uso de recursos propios. No obstante, esta cifra se sitúa 4 puntos por debajo de la media europea y global (31%), de acuerdo con los datos recogidos en el informe ‘Global Business Pulse’ de la firma de servicios profesionales Grant Thornton, que analiza el impacto de la pandemia en el tejido empresarial basado en una encuesta a más de 5.000 ejecutivos de 35 países de todo el mundo, 400 de ellos en España. 

La evolución de la pandemia ha generado una respuesta rápida en estos primeros meses: casi siete de cada 10 directivos aseguran haber implantado ya el teletrabajo o la jornada flexible. Esa es de hecho la medida más predominante de las adoptadas hasta ahora, seguida por los ajustes en la estrategia de negocio (58%) y por la revisión de presupuestos y planes de inversión (55%). 

Sobre los ERTEs, un 50% de los encuestados por Grant Thornton afirma haber recurrido a esta fórmula y solo el 44% prevé reincorporar al 100% de los trabajadores afectados. Es decir, seis de cada diez empresarios en España ya admite que su plantilla se verá reducida tras la pandemia.  En estos meses, se han visto obligados a recurrir a los ajustes temporales o permanentes de personal (27%), en línea de lo reconocido por la media europea (26%). 

Financiación y flujo de caja

La gestión de efectivo también ha sido y sigue siendo crítica y, en general, las empresas españolas han preferido acudir a ayudas de la Administración en lugar de a financiación externa. Entre las compañías encuestadas la principal medida para garantizar el cash flow fue recurrir a algún tipo de apoyo público a su alcance (42%), seguido de la solicitud de ventajas fiscales (34%) y la conversión de efectivo inactivo en capital de trabajo (33%). 

Un 32% pidió descuentos en los suministros y casi tres de cada diez optaron por la vía de la negociación con los propios clientes para intentar adelantar los pagos

Destaca en este punto el escaso apoyo que los directivos españoles han buscado en la financiación a través de inversores externos. Sólo dos de cada 10 encuestados reconocen haberlo hecho durante la época de pandemia, muy lejos del 15% de la media europea y a 11 puntos de los alemanes o a 8 de los franceses. 

“En un contexto en que, en especial durante el confinamiento, los flujos de efectivo han sido un grave problema para las empresas, resulta positivo comprobar que la mayoría han optado por llevar a cabo múltiples estrategias a la vez para mantener unos buenos niveles de liquidez”, apunta Ramón Galcerán, presidente de Grant Thornton.

Principales ayudas públicas solicitadas

Sobre a qué medidas de apoyo gubernamental se han acogido más los directivos españoles en esta pandemia, encabezan la clasificación la presentación de expedientes de regulación de empleo temporal (33%), seguidos de las facilidades para desarrollar la reducción de jornada y las ayudas para implantar el teletrabajo, ambas con un 26%.

La solicitud de algún tipo de apoyo en cuanto al crédito y el aplazamiento del pago de las obligaciones fiscales también destacan como unas de las principales acciones adoptadas: casi tres de cada 10 empresarios declaran haberse acogido a estas opciones. Por su parte, los directivos que afirman no haberse beneficiado de ninguna de las medidas emprendidas por el gobierno se sitúan además en un considerable 24%. 

“Las medidas de apoyo financiero introducidas por el gobierno han sido un refuerzo clave para el mid-marketaunque las empresas deben tomar consciencia de que no van a durar para siempre y que es imperativo empezar a trabajar para ser más resilientes”, añade Galcerán. 

Previsores y tecnológicos

Preguntados sobre qué medidas han empezado a plantear de cara a la relativa vuelta a la normalidad tras el confinamiento, los directivos españoles han sido mucho más previsores que los de los países de nuestro entorno. El porcentaje que ya ha previsto distintas medidas supera 9 puntos a la media europea, y al de Alemania, Francia o Italia. 

De entre esas medidas planteadas con antelación, destacan las relativas a reforzar la seguridad de los centros de trabajo (56%) y las orientadas a dotar a sus empresas de los recursos financieros necesarios para seguir operando con normalidad (50%).

En este sentido, el presidente de Grant Thornton apunta a que “es una muy buena noticia que nuestros empresarios lideren la clasificación europea de los más concienciados en materia de prevención, incluso durante una segunda ola de contagios. También es importante que tengan presente que la gestión de la liquidez va a seguir siendo crítica, sobre todo a medida que se vayan retirando medidas de choque como los créditos ICO. La agilidad y la resiliencia serán fundamentales para la supervivencia en los próximos meses”. 

El nuevo 'Global Business Pulse' de Grant Thornton también revela que las empresas españolas están claramente inclinadas a cambiar sus estrategias después del COVID-19 porque la pandemia ha hecho aflorar áreas de mejora. Tras la crisis, el 58% buscará implementar más tecnología y acelerar su transformación digital, el 51% mejorará sus protocolos para la gestión de crisis, y el 49% tenderá hacia una mayor flexibilidad organizativa. En este sentido, los españoles están mucho más convencidos de que la recuperación vendrá de la mano de la transformación digital que la media europea (36%) o que sus homólogos en Francia, Alemania o Italia. 

“En tiempos de crisis la innovación se dispara y muchas empresas han experimentado cambios muy rápidos durante la pandemia, ya que la lucha por la supervivencia ha eliminado las barreras que enfrentaban sus procesos de transformación. La tecnología ha demostrado ser primordial”, afirma Carlos Fernández, consultor y experto económico de Grant Thornton.  

Mirando al futuro

Las perspectivas futuras de los empresarios españoles revelan preocupación por la evolución inmediata de sus negocios. En concreto, un 75% de los dirigentes nacionales cree que sus ingresos bajarán este año, dato que se encuentra notablemente por encima de las medias europea (67%) y mundial (66%). Preguntados sobre el impacto más concreto de este descenso, un 29% de nuestras empresas cree además que sus ventas bajarán más de un 20% en 2020. 

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La cantidad de directivos españoles que afirma que la pandemia no les afectará está también muy por debajo de la media europea. Tan solo el 9% asegura que no verá disminuido su negocio, lo que supone menos de la mitad en comparación con los empresarios alemanes (22%) y lejos de los italianos (14%) y franceses (11%). 

El punto más optimista se encuentra en el número de directivos que dicen mostrarse todavía confiados pese a la situación generada por el Covid. Los empresarios españoles que prevén un impacto positivo de la pandemia en sus organizaciones (13%) está por encima de la media europea (11%), y también de países como Francia y Alemania, ambos con un 10%.