GESTIÓN EMPRESARIAL

¿Por qué las personas seguimos siendo lo más importante en las organizaciones?

Desarrollan una herramienta que puede medir el grado en que las entidades apuestan por modelos de gestión basados en las personas.

Una gestión basada en las personas tiene un impacto directo en la cuenta de resultados. Es lo que defienden desde Watch&Act, junto a Fundación máshumano y la Universidad Francisco de Vitoria, que han desarrollado el Índice de Humanización de las Organizaciones (IHO). ¿De qué se trata?

¿Por qué las personas seguimos siendo lo más importante en las organizaciones?

Europa Press

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Aunque la tecnología tiene cada vez un mayor peso en las organizaciones, no hay que olvidar que las personas somos lo más importante en una compañía. Una muestra de ello es que la consultora española Watch&Act, junto a Fundación máshumano y el Instituto de Desarrollo Directivo de la Universidad Francisco de Vitoria, han desarrollado un Índice de Humanización de la Organización (IHO).

Se trata de una herramienta con la que se puede medir el grado en que las entidades apuestan por modelos de gestión basados en las personas, en base a cuatro claves: propósito, modelos de liderazgo, gestión del talento y formas de trabajo y de relación. Además, permite una evaluación del impacto que la humanización tiene en los resultados del negocio y la mejora de la competitividad.

Fruto de un largo trabajo

Esta herramienta es el punto final a una profunda investigación de cuatro años que ha contado con la colaboración de numerosos expertos (que han aportado 150 propuestas), así como la opinión de más de 350.000 profesionales y 3.500 encuestas. A partir de este intenso trabajo han desarrollado el algoritmo (IHO) que reporta una métricas enfocadas en la generación de compromiso, vinculación y aportación de valor por parte de los trabajadores.

Esto, a su vez, acaba repercutiendo positivamente en las cuentas de la empresa, con la consecución de objetivos económicos, gracias a la reducción de costes laborales por cuestiones como el absentismo, la rotación o las bajas laborales, a la vez que se ve incrementada la productividad, la colaboración y la innovación.

La herramienta, alojada en la plataforma digital ecosh.org, estará disponible muy pronto para cualquier organización, donde podrán acceder al conocimiento, las buenas prácticas y otras herramientas relacionadas con la humanización. “En este momento, estamos desarrollando una serie de talleres y proyectos piloto que nos están permitiendo perfeccionar el modelo para su lanzamiento definitivo”, afirma Luis Fernando Rodríguez, CEO de Watch&Act, con quien hemos charlado en profundidad sobre el papel que tenemos las personas en las organizaciones.

Somos lo más importante

“Sin ninguna duda”. Así responde Rodríguez al ser preguntado si las personas somos más importantes de lo que pensamos en las empresas, a pesar del auge de la tecnología. Y es que, “las personas son las que hacen las empresas, no la tecnología. Son las personas las que toman las decisiones, las que se comprometen con el proyecto y lo hacen crecer, las que dan un sentido al negocio más allá del negocio”, sostiene.

En definitiva, es volver a incidir en la noción de tecnología como un medio y no tanto como un fin: “La tecnología no es más que una herramienta que ayuda al ser humano a ser más eficiente”, expone, a la vez que recuerda que la robotización nunca podrá automatizar aspectos como el pensamiento crítico o la creatividad, entre “otros tantos aspectos emocionales tan importantes para el buen fluir de una empresa”. De ahí la importancia de que las organizaciones no pierdan el norte y “mantengan una estrategia centrada en las personas, que favorezca su bienestar y su desarrollo profesional y personal”.

Es cierto que la tecnología tiene mucho que decir en este contexto, pues posibilita una mayor eficiencia y competitividad en las empresas. Pero también lo es que la sociedad cada vez reclama con mayor intensidad un cambio en la gestión empresarial, con la sociedad y el respeto del medio ambiente en el centro. Al respecto, la tecnología por supuesto que puede ayudar, “pero nada puede hacer sin el factor humano”, recalca Rodríguez.

Una estrategia que favorece el negocio

Los tres impulsores del IHO, de manera conjunta, han extraído de sus investigaciones que “existe una correlación positiva entre el grado de humanización de las organizaciones y su capacidad de adaptabilidad y agilidad, su compromiso organizacional y su competitividad y sostenibilidad”, relata Rodríguez. Así, el impacto en los resultados resulta más que positivo, tanto desde el punto de vista de la gestión como de la productividad.

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De hecho, el CEO de Watch&Act apunta a un impacto tanto directo como indirecto, pues si bien es cierto que las ventas, la rentabilidad o la orientación al cliente se verán beneficiadas de esta humanización, del mismo modo tendrá un efecto positivo en la reducción del absentismo, la menor rotación de profesionales o la mayor atracción de talento. “Según nuestras propias estimaciones, basadas en datos reales, reducir un punto el absentismo en una organización representa un aumento del 6% del EBITDA”, afirma.

En definitiva, se trata de que las organizaciones recuerden que los beneficios económicos han dejado de ser el único índice para evaluar la prosperidad del negocio. Las personas seguimos ahí y, quizás incluso por el papel que desempeña la tecnología, debemos ostentar una posición aún más determinante.